22, jul 2014

Chillida retratado por Alberto Schommer

Alberto-Schommer-Chillida

Otras imágenes del fotógrafo, aquí.

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21, jul 2014

Koudelka: La dudosa nacionalidad

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21, jul 2014

El miedo

Alejandra Pizarnik

En el eco de mis muertes
aún hay miedo.
¿Sabes tú del miedo?
Sé del miedo cuando digo mi nombre.
Es el miedo,
el miedo con sombrero negro
escondiendo ratas en mi sangre,
o el miedo con labios muertos
bebiendo mis deseos.
Sí. En el eco de mis muertes
aún hay miedo.


Alejandra Pizarnik, Poesía Completa, Lumen. 2014

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21, jul 2014

Montaigne y Shakespeare

Se publicó recientemente El Montaigne de Shakespeare, un libro que ubica los ensayos del francés que más influyeron en la dramaturgia de inglés. Se trata de dos escritores y una sola mente, dice Jonathan Bate en una nota sobre el libro:

De modo absurdo, el crítico Harold Bloom propuso alguna vez que Shakespeare había inventado nuestra idea de lo que era ser humano. Mucho más sensato sería argumentar que entre Montaigne y Shakespeare provocaron un cambio telúrico en nuestro entendimiento de la autonomía del individuo, el sentido de uno mismo y la aceptación occidental de la diferencia de culturas y la relatividad de los valores.

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21, jul 2014

Sylvan Esso: Café

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21, jul 2014

Gray sobre los cuadernos de Oakeshott

John Gray comenta la publicación de los cuadernos de Michael Oakeshott, que el propio filósofo describió como un “caos escrito”. Gray describe la publicación como un tesoro de ideas recogidas a lo largo de una vida de vagabundeo intelectual.

Oakeshott rechazó los credos modernos del mejoramiento humano para abrazar lo que llamó una “política de mortalidad”, una perspectiva que encontró expresada en los escritos de Montaigne y Pascal.

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21, jul 2014

Niños

El ensayista francés Pascal Bruckner publicó hace veinte años un ensayo al que puso por título La tentación de la inocencia. Anagrama lo tradujo pocos meses después. Se trataba de un argumento sobre la infantilización del mundo. El hombre corría hacia su infantilización. La cultura contemporánea de los países ricos en Occidente se empeñaba en proteger al individuo, en cubrir su cuerpo de colchones para que ninguna fricción lo lastimara. El niño era el nuevo Dios porque el capricho se había vuelto sagrado, porque la cultura se empeña en mimarnos y en evitarnos el fastidio de hacernos responsables. Al hablar de la infantilización del mundo, el escritor asumía que el resguardo afectivo era condición innegable de los primeros años de la vida. Guarecer con cariño, mantener al niño al margen de los peligros circundantes, librarlo de las cargas de la adultez son marcas irrenunciables de nuestra  civilización. Bruckner se oponía a la prolongación excesiva de ese estatuto protector. Que el adulto sea tratado como adulto.

Que el niño sea tratado como niño era el argumento implícito. Abro el periódico y veo el retrato opuesto: estampas de una niñez sin infancia. Bruckner hablaba de una adultez irresponsable y sobreprotegida. Lo que vemos es lo contrario: una niñez descobijada y agredida; una infancia abortada por una barbarie de insensibilidad. Niños expuestos en todas partes a la violencia y al abuso. Niños sin protección, niños lanzados a todas las crueldades del mundo, niños tratados como si no requirieran de un abrigo especial. Blancos del odio, víctimas de la guerra. Migrantes solitarios en busca de una salvación que no llega. Niños que viajan miles de kilómetros, atraviesan el peligro y tocan el infierno para encontrar una puerta cerrada. Niños sofocados en los albergues que debían cuidarlos. Niños que no juegan ni estudian porque trabajan sin haber alcanzado su estatura. Niños sicarios. Niños que matan para ganar unos pesos. (más…)

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21, jul 2014

La estridencia

¿Cómo puede abrirse camino la crítica cuando la discusión pública es combate de extremos? ¿De qué manera podríamos acercarnos a la comprensión en ausencia de asideros elementales de objetividad? En asuntos complejos—y todos los asuntos públicos son complejos—no hay forma de hacerse de una idea propia si no se logra escapar de las simplificaciones de los interesados. Damos por descontada la parcialidad de activistas y políticos, las inclinaciones naturales de los afectados por una decisión. El problema surge cuando a esa motivada intensidad no la acompañan perspectivas serenas e informadas que aporten equilibrio. Quienes piensen por los atajos de la identidad tendrán suficiente con la controversia de polos y estarán cómodos ubicando su tribuna. La simpatía o la repulsión bastarán para colgarse de una idea ajena. Si soy militante de un partido, esperaré la línea de mi dirigencia para adherirme a su juicio. Si sigo a un caudillo, no tengo más tarea que seguirlo. Tal vez la hostilidad es un recurso más frecuente para evadir el juicio político. Aborrezco a ese partido a tal punto que cualquier causa que abrace es, para mí, sospechosa y repulsiva. Todo lo que promueva el poderoso aquel será detestable para mí.

La discusión pública mexicana se ha habituado a esa forma de rehuir el examen de nuestros asuntos. En efecto, en la medida en que suelen exponerse públicamente sólo las versiones de los extremos y se nos invita a decidir entre el blanco y el negro, renunciamos a la báscula de la ponderación. Aplaudir o abuchear: esas parecen ser las únicas tareas posibles de la ciudadanía ante un debate como el de la reforma de las telecomunicaciones en México. A celebrar o a maldecir. Hay varios elementos que han hecho de esa controversia política un ejemplo de nuestra torpeza analítica. En ese debate se enredan las más intensas antipatías del país, las expectativas más desbordadas de refundación nacional y una materia técnicamente oscura. El deseo de someter a los villanos, la retórica de una modernidad liberada de sus obstáculos y un vocabulario que excluye a la mayoría. (más…)

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11, jul 2014

Salvador Elizondo entrevista a Gorostiza

Paulina Lavista relata en una nota publicada hoy en El universal la entrevista que Salvador Elizondo le hizo a José Gorostiza y muestra la fotografía que le tomó que después Elizondo pegaría a uno de sus cuadernos.

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11, jul 2014

Mercy Street

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07, jul 2014

Piketty en La Gaceta del Fondo

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La Gaceta del Fondo de Cultura Económica ofrece un adelanto de su traducción de El capital de Piketty. Puede leerse aquí.

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07, jul 2014

La disonancia musical

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07, jul 2014

Arnaldo Córdova

Acusaron alguna vez a Arnaldo Córdova de un pecado gravísimo: ser estatólatra. El académico michoacano se confesó culpable si es que esa manía era en realidad un reconocimiento de su preocupación por las formas históricas del poder político y la conformación del Estado como un organismo que conquista cierta independencia de los grupos sociales, imponiéndose sobre la sociedad. El Estado fue, en efecto, el centro de las preocupaciones del intelectual. Estudió a Maquiavelo, a Kant, a Marx y otros estudiosos del poder político. Narró la formación del poder en México y dibujó una compleja cartografía de nuestras ideas políticas.

Como buen lector de Maquiavelo, creyó que el entendimiento de lo político no era simple observación del poder sino participación en la historia. Conocimiento, crítica y militancia eran hilos de la misma fibra. Si buceó en las ideas de la Revolución Mexicana fue porque las creyó vivas, relevantes, pertinentes. Si trató de comprender la política de masas del cardenismo fue porque vio en ella, a un tiempo, la base popular y autoritaria de un régimen. Si se acercó a Marx y a Kant fue porque creyó que era indispensable buscar conciliación entre igualdad y la libertad. Si examinó la institucionalización del presidencialismo fue porque ubicó en la omnipotencia del Ejecutivo la clave del autoritarismo mexicano.

Córdova entendió la Revolución Mexicana como partera del gran protagonista del siglo XX: el Estado. El fruto de la Revolución fue eminentemente político: un nuevo modo de organizar el poder que implicaba la inserción de las masas y una monstruosa concentración del poder. Un leviatán consensual y autoritario. El primer Doctor en Ciencia Política de la UNAM aportó complejidad al examen del Estado mexicano. Sus trabajos tienen una rica base documental y una sólido fundamento teórico. Quien se acercó a los debates de la Revolución no era propiamente un historiador sino un lector de los clásicos de la filosofía política que quería hablarle al presente. De ahí el nomenclatura de su mapa. Detrás del estudio del discurso político se advierte la vida de los conceptos: democracia, legitimidad, ciudadanía, institucionalidad, populismo. (más…)

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07, jul 2014

Lo mejor del arte público

La revista Frame publica una nota que registra lo mejor del arte público reciente.

Un nido inflable para una telaraña:

Un río de libros:

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Grafiti de luz:

Un columpio que evade la lluvia

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04, jul 2014

Simic: una tarde con Octavio Paz… y sin futbol

Charles Simic publica unas confesiones de fanático del futbol. El poeta ha relegado todo para entregarse a ver todos los partidos del Mundial. Recuerda haber venido a México en 1994 y visitar a Octavio Paz cuando México jugaba contra Italia. Platicaban de literatura y arte pero, al acercarse la hora del partido Simic se percató que Paz no tenía ningún interés en verlo. Fueron a un desolado restorán francés, donde discutieron de Heidegger. Simic iba al baño constantemente para enterarse cómo iba el juego. No recuerda nada de lo que Paz (“el hombre más culto y elocuente que he conocido en mi vida”) dijo aquella noche. Sólo se acuerda que México empató a 1 con Italia.

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