18, Jun 2008

La hoz y la cosquilla

El humor es la majestad sentada en una tachuela, decía Orwell. El novelista sostenía que un chiste era siempre una pequeña revolución, una ofensa al orden establecido que subvierte momentáneamente la pirámide del poder. Siempre ha habido chistes políticos, burlas al rey, ridiculizaciones del emperador, pero puede decirse que no ha habido régimen más fértil a ese género de literatura anónima que el comunismo. Un libro reciente (Hammer & Tickle, Weidenfeld & Nicolson, 2008) sugiere que el gran éxito del régimen fue precisamente su capacidad para producir chistes. Ben Lewis, el coleccionista de aquellos chistes sugiere que el comunismo fue una máquina humorística porque su fracaso económico y su obsesión por el control político producían situaciones irremediablemente ridículas. ¿Cuándo se celebró la primera elección soviética? Cuando Dios puso a Eva enfrente de Adán y le dijo: “Escoge a tu mujer.”

Soviet_humorLos chistes son escritos sin autor y sin papel. Muchos de los que recoge el documentalista Lewis no nacieron en suelo proletario. Unas ovejas tratan de escapar del país. Los guardias los interceptan y preguntan por qué tratan de huir. –Es que la policía secreta tiene órdenes de atrapar a todos los elefantes. –Pero ustedes son ovejas, advierte con sorpresa el gendarme. –Trata de explicárselo a la policía secreta. El chiste no es de la Rumania de Ceausescu, ni de la Unión Soviética de Stalin. Puede encontrarse en un poema persa del siglo XII. Pero algo hubo en ese trampolín de la utopía que abonó especialmente el chiste. El absurdo que es el manantial de todo humor, tuvo bajo ese régimen categoría filosófica y oficial. El matrimonio solemne de la ciencia y el poder engendró una ironía exuberante. ¿Cuál es la diferencia entre el capitalismo y el comunismo? El capitalismo es la explotación del hombre por el hombre. El comunismo es exactamente lo contrario.

El chiste detrás de la muralla no era solamente una denuncia. Constituía una comunidad clandestina, un lenguaje común, un club secreto donde el único que no estaba invitado era el gobierno. ¿Por qué es Checoslovaquia el país más neutral del mundo? –Porque no interviene ni siquiera en sus asuntos internos. El poder, sin embargo, lograba colarse con frecuencia al club. El colado reaccionaba de manera voluble: podía tomarse las cosas muy en serio y apresar a los chistosos o apropiarse de las burlas para convertirlas en su instrumento. El historiador Roy Medvedev, después de revisar los archivos de Stalin, concluye que los chistes mandaron a la cárcel a cerca de 200,000 personas. Pero también hay registros de que el gran tirano se divertía con los chistes de su crueldad y los presumía como medalla. Lewis cuenta que el dictador contaba una anécdota sobre sí mismo. Stalin recibe una larga delegación georgiana en el Kremlin. Llegan a las oficinas del mandamás, escuchan sus instrucciones y salen del palacio. De pronto, Stalin busca su pipa. Alarma: no la encuentra. De inmediato le ordena a Beria, el jefe de su policía secreta para que resuelva quién se ha robado la pipa. Beria se aboca al caso. Cinco minutos después Stalin encuentra la pipa debajo de unos papeles. Llama a su espía y le cuenta que la ha encontrado. Demasiado tarde, le responde Beria: la mitad de la delegación confesó que se había llevado la pipa y la otra mitad murió durante el interrogatorio.

El chiste expropiado por el poder se convierte en otro dispositivo de la intimidación. También el sádico se ríe de sus víctimas y amenaza a carcajadas. El humor amenaza, oculta, trivializa. Santifica como graciosamente idiosincrático lo que es abominable. El chiste puede ser una pequeña revolución, como sugería Orwell. También puede ser una concisa tiranía.

Compartir en Twitter Compartir en Facebook

3 Comentarios

  1. ¡Estupenda entrada! ¡Magnífica recomendación! Muchas gracias.

  2. Tere Márquez dice:

    Chiste que le escuché a MacLuhan:
    Un moscovita se quejaba con su amigo de que el cabaret que había puesto a la vuelta de la Plaza Roja había fracasado.
    -¿Pero, cómo? Si me contaste que el diseño era de Starck.
    -No sólo eso, trajimos al mejor chef de Francia, un grupo de Liverpool estaba encargado de la música y la publicidad nos la hacía una agencia de Madison Ave.
    -Bueno, ¿y las chicas?
    -De eso no tengo duda: ¡todas eran miembros del Partido Comunista desde 1920!

  3. Marcio Veloz M. dice:

    El general Ulises Heureaux, quien gobernó la Republca Dominicana hasta 1899,cuando fue asesinado, de piel negra, pero muy critico de los blancos que lo negreaban, recibió en su despacho a un compadre que venía en busca de ayuda para enterrar a un “angelito”, es decir un hijo pequeño. El General, apodado Lilis, le preguntó a su compadre por el color del niño fallecido. Desde luego, el mismo contestó que era negro, como él. Entonces, con su habitual sentido crítico el general Lilís le dijo a su compadre, “compadre, si es negro como nosotros no es un angelito, “es un muertico”, y le concedió la ayuda para el entierro. Vale señalar que el tema del angelito negro y su pobre destino fue tocado luego por el poeta venezolano Andres Eloy Blanco, e interpretado luego por varios cantantes con la música escrita por Manuel Alvarez Maciste.

Deja un comentario