22, Jul 2020

Nox

Acostado es una caja, pero si se levanta parece una lápida. Así lo describe la propia creadora: una lápida. Nox, el cuaderno que Anne Carson hizo a la muerte de su hermano es un epitafio en forma de libro. Un abanico hecho de poemas, citas, fotografías, papeles manchados, timbres postales, garabatos, párrafos tijereteados. Este libro puede ser una de las mejores puertas de entrada al universo poético de Carson, quien hace unas semanas ganó el Premio Princesa de Asturias. El mundo de la poeta canadiense es una recámara de imágenes, voces antiguas, brillos y ecos. Papeles del día, recibos, fotos, flores que van secándose. Ensayos y divagaciones, exploraciones filológicas, lecturas. Una arqueología de lo más íntimo que se ilumina con destellos de poesía. Una vasija rota envuelta en hiedra. Nox es más que escritura: piezas que unaa doliente recaba para sujetar de algún modo lo que se ha ido.

Cuando Michael murió en Copenhagen, la noticia tardó semanas en llegar a su hermana. Su viuda no tenía su número telefónico. Hacía veinte años que los hermanos no se veían. Habrían hablado por teléfono, si acaso, unas seis veces en todo ese tiempo. Michael había huido de casa en 1978, al parecer, para evitar la cárcel. Su paradero era un misterio. Usaba pasaportes falsos, se inventaba nombres. Vivió en la calle. De repente llegaba a casa de la familia una postal sin dirección de remitente y con un sello de la India o de Francia. Y con separación de años, una llamada breve y absurda.

La primera inscripción del abanico es un poema de Cátulo a su hermano muerto. Vengo a “hablar inútilmente a tu muda ceniza.” El poema en latín mecanografiado por Carson aparece pegado a la hoja. Se perciben en el facsímil las arrugas de un papel delgado y un color amarillento que le viene de una noche sumergido en una taza de té. Las páginas que se despliegan a la izquierda componen un diccionario personal que recoge el vocabulario de la pérdida. Tocar la pérdida es dialogar con el poeta romano, reescribir sus letras. El libro-lápida es, en algún sentido, una versión, un diálogo, una ampliación de la elegía de Cátulo. Después de trabajar durante años en ese poema, dice ella, llegué a la idea de que la traducción es buscar el interruptor en un cuarto oscuro.

Hubiera querido llenar esta elegía con luces de todo tipo. Pero la muerte nos vuelve avaros. No perdamos más tiempo en ello, él está muerto. El amor nada puede cambiar. Las palabras nada pueden añadir.

La poesía de Carson recurre más la yuxtaposición que a la imagen. Costura de muchos paños: la tinta de la carta y la cátedra de la erudita; la voz de un subsuelo milenario y el sonsonete de las pantallas de esta mañana. La elegía a su hermano es la invocación de un desconocido. Doble irrealidad: el vacío de la muerte y la incógnita de la vida. Megan O’Rourke, en su reseña del Newyorker, dice bien que el acordeón de esta elegía explora el significado de no entender.

Anne Carson escribió también un poema al que tituló “Epitafio”. Esta es la versión de Jordi Doce:

Para obtener el sonido toma cuanto no sea el sonido déjalo caer
Por un pozo, escucha.
Luego deja caer el sonido. Escucha la diferencia
Estallar.

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4 Comentarios

  1. Fausto Vonbonek. dice:

    Hermoso texto. Me permito no obstante con todo respeto asumir la terrible o desafortunada traducción de Jordi Doce, porque no hay diferencia entre su traducción y el traductor de Google, y eso es inaceptable. Hago una traducción personal para ejemplificarlo.

    Para palpar el sonido
    Extrae todo aquello que no sea el sonido
    Déjalo entonces caer en la profundidad
    del silencio
    Arrójalo a un pozo y acerca tu oído
    Ahora puedes oír cómo estalla el silencio

  2. Fausto Vonbonek. dice:

    Fe de erratas en mi traducción. La palabra final es sonido en lugar de silencio.

    Para palpar el sonido
    Extrae todo aquello que no sea el sonido
    Déjalo entonces caer en la profundidad
    del silencio
    Arrójalo a un pozo y acerca tu oído
    Ahora puedes oír cómo estalla el sonido

  3. Federico Laso dice:

    El texto es una exploración preciosa. Ojalá Jesús considerara reinstaurar el newsletter a su blog, para poder estar al día en lo que escriba.

  4. Patricia Aguirre dice:

    Agradezco estas notas literarias para guiar mis lecturas

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