26, Jun 2008

De arquitectos y ciudades

El New York Times publica un artículo de Robin Pogrebin sobre la relación entre la arquitectura y la tiranía. En alguna nota previa había comentado el libro de Deyan Sudjic sobre la fascinación de los autócratas con el arte de los planos y los volúmenes. Pogrebin analiza los dilemas éticos a los que se enfrentan los arquitectos: ¿debo diseñar una iglesia si no creo?, ¿es válido aceptar la comisión de un autócrata? El arquitecto Peter Eisenman resalta la libertad que paradójicamente le ofrece el tirano al diseñador: Mientras más centralizado sea el poder, el arquitecto está menos obligado a hacer concesiones.

OrquideoramaMiquel Adriá escribe en Babelia sobre la prodigiosa regeneración de Medellín. El urbanismo ha recuperado para sus habitantes la ciudad que había sido secuestrada por los sicarios. "Arquitectura de autor y trabajo con las comunidades, que habitualmente corren por sendas distintas, han ido de la mano."

Y en una entrevista en Reforma, Enrique Norten no ve todo perdido para la Ciudad de México. El Distrito Federal puede regenerarse si crece hacia arriba y forma espacio público. 

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2 Comentarios

  1. El Oso Bruno dice:

    «Si crece hacia arriba», ¿Verdad? Ya lo decía yo cuando tuvimos en este blog aquel debate sobre la torre de Koolhaas. ¿Te acuerdas? Por cierto, bienvenido de vuelta. Cuidé de tu blog en tú ausencia.

  2. M. Bernal-U. dice:

    Sin duda interesante el comentario de Adriá pero, nuevamente, la arquitectura como una forma de arte urbano. El diseño al servicio de grupos de poder y de intereses económicos. ¿Qué deveras no existes una preocupación por generar espacios habitacionales bellos, funcionales, económicos, ecológicos para un sector amplio de la población. ¿Qué se puede proponer desde la arquitectura de vanguardia para darle dignidad a esto que se han convertido las ciudades en México?

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