02, Abr 2008

Premio al arquitecto solitario

Nouvel_cartierWitold Rybczynski, autor de un precioso librito sobre la mirada de la arquitectura hace una pregunta pertinente. ¿Por qué el Premio Pritzker, llamado siempre "el Nobel de la arquitectura", se le entrega a una sola persona? Nadie discute el talento de Jean Nouvel, el último ganador del premio, pero todos saben perfectamente que su trabajo consiste básicamente en coordinar un enorme equipo. El Pritzker, sin embargo, sigue alimentando el mito de que los edificios brotan de la imaginación genial de un arquitecto que se desvela ante su restirador. Que la arquitectura sea un deporte de conjunto es precisamente lo que la hace tan interesante, sugiere Rybczynski. El arte es normalmente reflejo de una sensibilidad individual pero la arquitectura también retrata a la sociedad: su tecnología, su actividad, la percepción de sus necesidades, su gusto colectivo, sus recursos. Si el Pritzker se diera al mejor edificio, quien debería recoger el premio sería el arquitecto acompañado de los ingenieros, los constructores y, naturalmente, el cliente.

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3 Comentarios

  1. VK dice:

    Precisamente, esa es la pregunta que se repite y se repite en el caso de las disciplinas «colectivas», como la Arquitectura o, en su caso, el Cine (donde el Director con mayúscula reina supremo sobre todo su equipo de colaboradores -coautores-). La explicacion mas factible es la muy humana inclinación al culto del superhéroe, la celebridad.
    Casos como el del muy afamado Taller de Arquitectura de Renzo Piano (Oficialmente llamado «Renzo Piano Building Workshop») no hacen una diferencia, pues la gente seguira diciendo «ese edificio es de Renzo Piano…»
    Saludos!

  2. M. Bernal-U. dice:

    ¿Nobel de Arquitectura?
    Los premios Nobel se otorgan, según el testamento de A. Nobel, a quienes con su trabajo contribuyen a beneficiar a la humanidad (-«to those who, during the preceding year, shall have conferred the greatest benefit on mankind»-) Resulta extraño que estos premios en Arquitectura, sin duda merecidos por la belleza y originalidad del trabajo, enfatizan la gran brecha que existe entre la arquitectura «de lujo» y la que se practica para la vida cotidiana de la humanidad. Multifamiliares monstruosos, departamentos minúsculos, edificios públicos hostiles, etc. Valdría la pena repensar que puede ser una contribución valiosa en arquitectura.

  3. José Luis Damián Zúñiga dice:

    El premio Pritzker no reconoce a un edificio en sí, sino la trayectoria de un arquitecto. Sin embargo coincido con la posición de que la arquitectura menos laureada de todas es aquella que busca resolver las necesidades humanad más elementales dejando de lado el lujo y el glamour. Como humanistas, los arquitectos deberían estar proponiendo, desde su perspectiva creativa y de habilidad de coordinación de equipos, las nuevas soluciones para la problemática social urbana de nuestra sociedad. Es una lástima que se esté dejando esta responsabilidad en constructoras y promotoras residenciales.

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