23, Jun 2009

Belleza y transgresión

Scruton_Beauty Roger Scruton ha publicado un librito sobre la belleza. El extracto que Cityjournal ha publicado da idea de su argumento. Desde los años treinta buena parte del discurso artístico se ha empeñado en darle la espalda a la noción de la belleza. No solamente huye de ella sino se empeña en la transgresión, la violencia, la fealdad, el asco. El empeño de combatir cualquier sacralización aniquila toda búsqueda de belleza. "Tengo un loco e incontenible deseo de asesinar a la belleza", dijo el poeta dadaísta Tristan Tzara.

Y sin embargo, explica  Scruton anhelamos la belleza, la necesitamos.

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5 Comentarios

  1. Sin ánimo de comparar con ideología política, Roger Scruton tiene indudablemente una concepcion de la belleza que me gusta, más sin embargo, no deja de ser un ultra conservador autoritario cuya idea marginaría a la mayoría de las percepciones estéticas si pudiera. Es de los que pecan en pensar que todo lo pasado es mejor, incluyendo los ideales de belleza. Para su ideal existe solo una «cultura». En el pecado lleva la penitencia al acreditar, atinadamente, la belleza como «necesidad», lo que implica a la «función», pieza clave de una de las corrientes más significativas del funcionalismo que tanto critíca. Entre Foster y Rogers en un extremo y Scruton por el otro, se balancea el equilibrio conservador/liberal más singular del mundo; el Ingles. (www.sincroniacademia.blogspot.com)

  2. Un tanto tangencial, pero no deja de parecerme paradojico, como tanta fealdad puede caber en un ser tan fisciamente bello como el de Florence Cassez…

  3. Alejandra Perez dice:

    Scruton no tiene una definición de la belleza que compite con otras. Su punto es precisamente, al contrario de los relativistas, que hay un solo concepto de belleza universal, que todos los seres humanos entienden y perciben, sin importar su raza, religión o educación, y que su revelación es misteriosa y en ese sentido, puede ser interpretada como divina.
    No es sólo el discurso artístico el que se ha empeñado en negar el valor universal de la belleza y en destruirlo. También en otros ámbitos, los intelectuales y académicos relativistas han negado la existencia de los valores universales, no siempre con el efecto liberador que suponían. William Gairdner, en su libro “The Book of Absolutes” http://www.amazon.com/Book-Absolutes-Critique-Relativism-Universals/dp/0773536191/ref=sr_1_1?ie=UTF8&s=books&qid=1245950278&sr=8-1
    ilustra cómo en las diversas sociedades humanas a través de la historia, los valores han sido muy similares y constantes, y hasta reproduce una parte de la lista de valores (compilada por Donald E. Brown, profesor (jubilado) de antropología de la Universidad de California en Santa Bárbara) que son comunes a todas las sociedades organizadas. También explica como se infiltró el término de la “relatividad” de la física de Einstein (un término, por cierto, no acuñado por Einstein, y erróneamente aplicado a sus teorías, ya que Einstein establecía leyes y cálculos universales y válidos en cualquier punto del Universo) en el discurso de sociólogos y antropólogos.
    En mi opinión, lo más interesante es la razón que da Scruton, por la cual los artistas llevan a cabo esta profanación: no desean ser juzgados.

  4. Argumentar en contra de relativizar, y a favor de valores universales, es donde se encuentra la definición que Scruton, si no literalmente, entre líneas manifiesta. Al menos, en las constantes críticas a Sir Norman Foster y su arquitectura, por citar un ejemplo. «Univeral» es en términos estéticos, la asociación de belleza a «orden». Pero en la física, con teorías como la relatividad, y aún más, la cuántica, así como en las demás áreas del conocimiento, se ha visto que lo entendido como «orden» es solo «orden simple» (simetría axial, ritmo aritmético, y proporción aurea) y que lo entendido como «des-orden/ no-orden/ caos/ o ausencia de orden… ha resultado ser solo -otro tipo de orden- o un -orden complejo- (simetría compuesta, ritmo exponencial o gradual,…. deconstrucción) pero con todos los principios y características de un sistema, finalmente, «ordenado». El caos no existe; es relativo a si se hace una apreciación simplista, o una apreciación más ininteligible capaz de sentir las razones y directrices dentro de un universo más misterioso, enigmático, y complejo. En lo personal, lejos del relativismo cultural, encuentro en lo sencillo, allí donde es complejo simplificar las cosas, mi preferencia estética. El “menos es más” de Van de Rohe.

  5. Yo creo que al menos una de las causas del desencuentro del arte con la «belleza», está en el secuestro de esta «belleza» por la publicidad

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