13, Nov 2013

La serpiente

Alfonso Reyes

Yo tengo mis dudas. Lo digo con respeto y pido perdón. La tentación del Árbol, la viciosa ostentación de los Frutos, eran ya, en sí incentivo bastante para precipitar los destinos. ¿Pero la Serpiente? ¡No, la Serpiente no pudo aconsejar el amor, esta bendición de las bendiciones! El amor no puede ser condenado en el plan de la Creación. La Serpiente aconsejó el rencor; quiso dividir a Eva de Adán: le contó historias sobre su esposo. Algo les dijo para sembrar entre ellos la desconfianza y el desamor. Ése fue el pecado mortal; ésa, la pérdida del Paraíso. Es el caso de la primera intriga para entristecer a los que se aman. La Serpiente anuncia a Yago, no a Celestina, la calumniada.

Agosto de 1956, en el tomo XXII de las Obras completas.

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3 Comentarios

  1. […] La serpiente – Andar y Ver […]

  2. Patricia Hernández dice:

    Me gusto mucho

  3. fmgarzam dice:

    Sueño con serpientes, con serpientes de mar,
    Con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.

    Largas, transparentes, y en sus barrigas llevan
    Lo que puedan arrebatarle al amor.

    Oh, la mato y aparece una mayor.
    Oh, con mucho más infierno en digestión…

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