23, ene 2014

Cuaderno de invierno de Charles Simic

El New York Review of Books publica notas del cuaderno de invierno de Charles Simic. Traduzco de ahí:

“Lo que más amo de la naturaleza es cuán indiferente es a nosotros los humanos y al sufrimiento humano. Mientras nosotros estamos aquí con nuestras pequeñas o grandes tragedias, sopla el viento, las hojas susurran en los arboles, las flores se abren y mueren. Hay un enorme consuelo en esa indiferencia” dice la poeta Valzhyna Mort en una entrevista en New Letters. Estoy de acuerdo.

Confieso que siempre estoy garabateando algo en secreto. Una vez mi mujer me sorprendió mordisqueando la punta de un lápiz y me dijo: “Espero que no estés escribiendo esas tonterías que llamas poesía…” “No, amor,” le contesté, “estoy haciendo los balances de la chequera; a punto de escribirte una notita de amor.”

“No tengo nada que ocultar”, no se han cansado de repetir los ciudadanos de muchos estados policiacos durante el último siglo. Ahora escuchamos que muchos norteamericanos dicen lo mismo. ¿Cómo es posible ser libre y no tener privacía?, no entra en sus cabezas.

La suya es una triste, triste historia de amor que provoca risa en todos los que la escuchan.

Todo poeta tiene su propia manera de lamentar el paso del tiempo. Esa puede ser la solución al misterio de por qué a tanta gente le atrae la poesía. 

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