30, Abr 2015

Nuevo libro de Wislawa Szymborska

Se publica en inglés una nueva antología poética de Wislawa Szymborska. Richard Lourie la comenta en el New York Times. Su escepticismo, su irreverencia, su sed de esa sorpresa de la fresca percepción la convierten en enemiga de cualquier certidumbre tiránica. Es lo mejor de la mente occidental, dice el reseñista: libre, inquieta, cuestionadora: lo opuesto al terrorista que amenaza nuestra civilización. Y aún así, esa poeta interesada en todo lo existe en el planeta se esfuerza por entrar hasta en la mente del terrorista. Aquí su poema sobre la espera del criminal:

La bomba explotará en el bar a las trece veinte.
Ahora apenas son las trece y dieciséis.
Algunos todavía tendrán tiempo de salir.
Otros de entrar.

El terrorista ya se ha situado al otro lado de la calle.
Esa distancia lo protege de cualquier mal
y se ve como en el cine:

Una mujer con una cazadora amarilla: ella entra.
Un hombre con unas gafas oscuras: él sale.
Unos chicos con vaqueros: ellos está hablando.
Trece diecisiete y cuatro segundos.
Ese más abajo tiene suerte y sube a una moto,
y ese más alto entra.

Trece diecisiete y cuarenta segundos.
Una niña: ella va andando con una cinta verde en el pelo.
Sólo que de repente ese autobús la tapa.

Trece dieciocho.
Ya no está la niña.
Habrá sido tan tonta como para entrar, o no,
eso ya se verá cuando vayan sacando.

Trece diecinueve.
Y ahora como que no entra nadie.
En vez de entrar aún hay un gordo calvo que sale.
Pero parece que busca algo en sus bolsillos y
a las trece veinte menos diez segundos
vuelve a buscar sus miserables guantes.

Son las trece veinte.
Qué lento pasa el tiempo.
Parece que ya.
Todavía no.
Sí, ahora.
Una bomba: la bomba explota.

(Traducción de A. Murcia Solano)

 

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