28, Mar 2014

Poesía y tortura

Slavoy Zizek escribe una nota para la revista Poetry sobre el vínculo entre la poesía y las políticas de exterminio. La «limpieza étnica» de la ex-Yugoslavia fue preparada poéticamente, dice. El nacionalismo agresivo fue sembrado en la poesía. A través de la poesía, el nacionalismo fue comunicando una permisión sin límites. Inflamada por la poesía, la pasión identitaria lo permite todo. Tal vez Platón tenía razón al sugerir la expulsión de los poetas de la ciudad.

Elfriede Jelinek lo dijo con extraordinaria claridad. «El lenguaje debe ser torturado para que diga la verdad.» Debe ser torcido, desnaturalizado, extendido, condensado, cortado y reunificado, hacer que trabaje contra sí mismo. El lenguaje como el «Gran Otro» no es un agente de sabiduría con cuyo mensaje debemos sintonizar, sino un lugar de cruel indiferencia y estupidez. La forma más elemental de torturar nuestro lenguaje se llama poesía.

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