08, Abr 2013

Teofanías

Gabriel Zaid

No busques más, no hay taxis.

Piensas que va a llegar,
avanzas,
retrocedes, te angustias,
desesperas. Acéptalo
por fin: no hay
taxis.

Y, ¿quién ha visto un taxi?

Los arqueólogos han
desenterrado
gente que murió buscando taxis,
mas no taxis. Dicen
que
Elías, una vez, tomó un taxi,
mas no volvió para contarlo.
Prometeo quiso
asaltar un taxi.
Sigue en un sanatorio.
Los analistas curan
la obsesión
por el taxi,
no la ausencia de taxis.

Los revolucionarios
hacen
colectivos de lujo,
pero la gente quiere taxis.

Me pondría de rodillas
si apareciera un taxi.
Pero la ciencia ha demostrado
que los taxis no
existen. 

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2 Comentarios

  1. DFG dice:

    Aunque la mayoría de los cientificos estan casi seguros de que los Taxis no existen, dificilmente uno dirá que «la ciencia ha demostrado que no existen». En muchos sentidos es ese quitarle el casi a las cosas, lo que los diferencía de los escritores. Por lo demás un poema muy lindo

  2. Humberto Salazar dice:

    El título ofrece la clave para una lectura más «linda» del poema.

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