15, Abr 2013

Un terrorista: el observa

Wislawa Szymborska

 

La bomba explotará en el bar a las trece veinte.
Ahora apenas son las trece y dieciséis.
Algunos todavía tendrán tiempo de salir.
Otros de entrar.

El terrorista ya se ha situado al otro lado de la calle.
Esa distancia lo protege de cualquier mal
y se ve como en el cine:

Una mujer con una cazadora amarilla: ella entra.
Un hombre con unas gafas oscuras: él sale.
Unos chicos con vaqueros: ellos está hablando.
Trece diecisiete y cuatro segundos.
Ese más abajo tiene suerte y sube a una moto,
y ese más alto entra.

Trece diecisiete y cuarenta segundos.
Una niña: ella va andando con una cinta verde en el pelo.
Sólo que de repente ese autobús la tapa.

Trece dieciocho.
Ya no está la niña.
Habrá sido tan tonta como para entrar, o no,
eso ya se verá cuando vayan sacando.

Trece diecinueve.
Y ahora como que no entra nadie.
En vez de entrar aún hay un gordo calvo que sale.
Pero parece que busca algo en sus bolsillos y
a las trece veinte menos diez segundos
vuelve a buscar sus miserables guantes.

Son las trece veinte.
Qué lento pasa el tiempo.
Parece que ya.
Todavía no.
Sí, ahora.
Una bomba: la bomba explota.

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3 Comentarios

  1. FMGARZAM dice:

    XLNT!
    R.I.P. LOS CAÍDOS.
    CONSUELO A LOS QUE CAYERON HERIDOS FÍSICA Y MENTALMENTE.
    VÍCTIMAS INOCENTES, CUAL LOS DEL BAR, DE LA IMPOSIBILIDAD HUMANA DE LA FRATERNIDAD PERFECTA. EN EL CASO DE BOSTON EN UN AMBIENTE DE LIBERTAD (Y CELEBRACIÓN)…
    (ME GUSTARÍA ESCUCHAR LA OPINIÓN DE CHOMSKY EL BOSTONIANO. CREO HABLARÍA BIEN.)

  2. FMGARZAM dice:

    Carlos Arredondo también estaba del otro lado de la calle, pero por otras razones y otro era su
    destino.
    http://www.thedailybeast.com/articles/2013/04/16/carlos-arredondo-boston-marathon-hero-in-a-cowboy-hat-on-the-bombs.html

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