Ideas

22, abr 2015

El recetario literal

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Ayaan Hirsi Ali (que ha aparecido con frecuencia en este blog) publicó recientemente su llamado urgente a la reforma del islam que Mario Vargas Llosa elogió con entusiasmo en El país. Sin cambios sustanciales, el islam es una ideología totalitaria que funde política y religión para el aniquilamiento del otro. Hace unos cuantos días pronunció un discurso en Berlín para reiterar su absolutismo. A su juicio, la expresión no puede someterse a ningún límite. Hirsi Ali termina su discurso citando a Stéphane Charbonnier, editor de Charlie Hebdó asesinado hace unos meses por los fanáticos. El problema, dice el caricaturista en un documento que se publicó póstumamente, no son ni la Biblia ni el Corán, novelas incoherentes y soporíficas, sino esos lectores que las toman como si fueran un instructivo de Ikea. Debes cortarle el cuello al infiel para ganarte las vacaciones eternas que te promete el Señor.

Toma cualquier recetario de cocina y exige que sea tomado como la Verdad. Aplica literalmente las instrucciones de ese Texto Sagrado a ti y a todos los demás. ¿Qué consigues? Un baño de sangre.

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16, abr 2015

Entrevista con Kwame Anthony Appiah

Héctor Aguilar Camín ha recuperado en artículos recientes la idea de Kwame Anthony Appiah de las “revoluciones morales” que desarrolla en su libro Código de honor. Cambios rápidos a viejas costumbres que parecen intocables. El New York Times publica hoy una entrevista con el filósofo. Anuncia ahí un nuevo libro sobre la emergencia de la identidad.

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13, abr 2015

El expediente Hobsbawm

Eric Hobsbawm

El servicio de inteligencia británico acaba de abrir el expediente de Eric Hobsbawm. El historiador no llegó a leerlo. Frances Stonor Saunders lo ha leído y lo comenta para el London Review of Books. El archivo muestra a un terco militante del Partido Comunista que no hablaba con Moscú ni espiaba para la Unión Soviética. Los servicios de inteligencia británicos abrieron sus cartas, oían sus conversaciones, lo seguían en los aeropuertos, obstruían su su carrera académica para descubrir que era un indisciplinado militante de un partido diminuto. Si permaneció toda su vida inscrito al partido no fue por comulgar con sus políticas, sino por rehusarse a ser excomunista.

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06, abr 2015

Hayek sobre John Stuart Mill y Harriet Taylor

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Se publica un nuevo volumen de las obras de F. A. Hayek. Se trata de una compilación de textos del economista sobre John Stuart Mill y, en particular, sobre su relación con quien sería su esposa, Harriet Taylor. Cass R, Sunstein comenta la publicación que vincula dos personajes centrales de la tradición liberal que son, al mismo tiempo y por muchos motivos, temperamentos opuestos. Tiene razón Sunstein al advertir la incapacidad de ver en la relación amorosa un verdadero experimento de vida que se aleja de la dictadura del vecindario. Hayek cree que Taylor empuja a Mill a un peligroso racionalismo. En realidad lo aleja del tradicionalismo.

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06, abr 2015

El juego del voto

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La imaginación es la razón desatada. La inteligencia que se desprende de la memoria y de la prueba. Será por eso que la filosofía política suele ser la fantasía de una ciudad que no existe. Y será por eso que su libro fundador es también un libro de ciencia ficción. ¿No es eso también La república? Literatura fantástica: hombres que viven atrapados en una cápsula de engaños sin siquiera sospecharlo. Un héroe que derrota a la mentira para decretar la perfección. Y en la cima, el Infalible entregado a su pedestal. El problema literario del libro de Platón es que termina cuando la aventura habría de comenzar: y entonces, el filósofo dudó…”.

La imaginación, quiero decir, no es el extravío de la razón, sino el acatamiento de sus órdenes. A ello me conduce la lectura de uno de los trabajos más notables de filosofía política que se hayan hecho en México. No es una nueva exposición de ideas de hombres muertos sino el atrevimiento de pensar honesta y libremente sobre los fundamentos de la convivencia democrática. No examina, como es moda, la mecánica sino la moralidad de las instituciones del pluralismo. Me refiero al libro de Claudio López-Guerra que publicó el año pasado con el sello, ni más ni menos, que de Oxford University Press. Democracy and Disenfranchisement. The Morality of Electoral Exclusions, se titula: la democracia y la moralidad de las exclusiones.

A juicio de López-Guerra, los teóricos de la democracia no han logrado justificar plenamente el principio del sufragio universal. Lejos de ser un derecho de todos es, hasta en los regímenes más abiertos, un arreglo que, simultáneamente, invita y rechaza. El voto siempre se ha limitado: esclavos, extranjeros, pobres, mujeres, niños, dementes, criminales han sido excluidos del derecho de votar. Toda democracia marca a sus excluidos. Bien visto, dice él, el voto no tiene por qué ser un derecho universal, como sí lo son el derecho a expresarse, a moverse, a escoger un camino de vida. John Stuart Mill tenía la misma idea: el voto era un encargo que la sociedad colocaba en manos de los ciudadanos pero no era, de ninguna manera, un derecho natural del que todos debían gozar. Por eso le exigía a los electores el conocimiento del alfabeto y premiaba a los más educados con más votos.

López-Guerra se aparta del dogma más profundo de las democracias: un hombre, un voto. Imagina así un régimen que, en lugar de darle voto a cada uno de los ciudadanos, les ofrece la oportunidad de tener voto. Rescatando el sorteo, ese dispositivo primigenio de la democracia, propone un sistema para comprimir la masa electoral a un pequeño cuerpo de electores que pueda concentrarse en el proceso electivo y, tras una deliberación ponderada, formar gobierno.

La reseña completa puede leerse aquí.

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05, abr 2015

Leon Wieseltier con Charlie Rose hablando del New Republic

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05, abr 2015

Fukuyama comenta el nuevo libro de Putnam

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Francis Fukuyama reseña en el Financial Times el nuevo libro de Robert Putnam: Nuestros niños. La crisis del sueño americano.  Si es cierto que el libro de Piketty reinsertó el tema de la distribución del ingreso en la agenda pública de los Estados Unidos, también es cierto que lo hizo de una manera abstracta. Ése es el mérito del libro de Putnam: narrar el cambio social en el pueblo donde el propio Putnam nació. Putnam no ignora los datos pero es capaz de comunicar la historia de la desigualdad en los Estados Unidos. El autor de Jugando boliche juntos sigue la pista de Tocqueville al advertir la importancia de los hábitos para la vida de la democracia.

Aquí puede leerse el comentario de Jill Lepore al libro de Putnam

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25, mar 2015

Terry Jones explica la Carta Magna

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25, mar 2015

Gray, Grayling

John Gray y A. C. Grayling han publicado libros recientemente. Gray ha entregado a la prensa El alma de la marioneta y Grayling  El desafío de las cosas. La ocasión sirve a Julian Baggini para trazar las distancias entre estos pensadores ingleses: el pesimista y el entusiasta. Gray se ha convertido en uno de los grandes críticos de las ilusiones de la modernidad, mientras Grayling sigue siendo un devoto de la modernidad. Aquí puede verse su crítica a Gray.

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10, mar 2015

El brinco de la mantis

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10, mar 2015

Hannah Arendt y la amistad

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Se está publicando un nuevo trabajo sobre Hannah Arendt. En esta ocasión Jon Nixon aborda su idea y su experiencia de la amistad: Hannah Arendt y la política de la amistad. No amo a ningún pueblo, dijo en alguna ocasión. A los únicos a los que me es posible amar es a mis amigos. Saul Austerlitz reseña el volumen para el New Republic, destacando una enseñanza crucial: la amistad es la experiencia que nos enseña a convivir.  Es un puente entre lo público y lo privado que nos permite un refugio, y al mismo tiempo, nos compromete con el mundo.

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06, mar 2015

Esta idea debe morir

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Se publica la nueva pregunta de edge, esa institución dedicada a hacer preguntas a gente interesante. La más reciente es: ¿Qué idea debería morir? Muchos candidatos al cementerio de ideas: los hemisferios del cerebro, el Big Bang, la naturaleza humana, el esencialismo, el libre albedrío, la geometría, la cultura. El podcast de Freakonomics lo comenta:

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04, mar 2015

Mel Brooks y Hannah Arendt

En Crooked Timber of Humanity encuentro este paralelo del comediante y la filósofa sobre el modo de abordar al genocida.

Mel Brooks, entrevista con Mike Wallace:

¿Cómo se las cobra uno con Adolfo Hitler? ¿Cómo se puedo uno desquitar? Sólo hay una manera de desquitarse. Tienes que bajarlo hasta el ridículo…. Si logras que la gente se ría de él, entonces estás arriba de él. Uno de mis trabajos de vida ha sido hacer que el mundo se ría de Adolfo Hitler.

Hannah Arendt, entrevista con Joachim Fest:

 En mi opinión, la gente no debería adoptar un tono emocional al hablar de esos asuntos (el juicio de Eichmann), porque esa es una manera de minimizarlos… Creo también que debemos ser capaces de reírnos de ellos porque esa es una forma de soberanía.

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01, mar 2015

Auden: risa y rezo

Gracias a Alberto Ruy Sánchez encontré el texto que Edgar Morin escribió tras el asesinato de los caricaturistas de Charlie Hebdo. Horrorizado por los crímenes, Morin se distancia de los reduccionismos. Su pensar complejo le abre la puerta a la reverencia: “soy de quienes se oponen a la profanación de lugares y objetos sagrados”, escribió en un artículo publicado en Le monde. Bajo el cobijo de una libertad irrestricta puede avanzar, no la crítica, sino la estigmatización. Lejos del debate, el odio, y con él, el miedo. Si el laicismo significa algo es cuestionamiento, problematización: rechazo de absolutos, inserción del pero. Ya no se trata de levantar el estandarte de la Ciencia contra la Fe, sino de interrogarlas. A ambas. Respetar, por lo tanto, los recintos de lo sagrado es ponerle un coto a la razón soberbia.

El apunte de Morin me conduce a las ideas de W. H. Auden sobre la risa y la fe. El humor y la religión no son incompatibles, como sugirió Kundera en sus Testamentos traicionados. Para el novelista checo, el humor profana porque enturbia lo que toca. Al barnizarse con risa, lo bendito se deshace. Las contradicciones que exhibe el humor son irremediablemente hostiles a la certeza de un creador. Reír es desacralizar. Será por lo tanto, y sin remedio, hiriente. Si el humor ofende es problema del ofendido.

Lo cómico para Auden es otra cosa: una “contradicción en la que no interviene el sufrimiento”. Algo verdaderamente odioso jamás puede ser chistoso. El creyente que era veía al hombre como un animal que ríe, que trabaja y ora. Humor y fe: risa y rezo. El humor era, en realidad, una confirmación de su fe, la manera más sabia de lidiar con las contradicciones de nuestra existencia corporal. El humor ofrece perspectiva y equilibrio. Es la vacuna contra la soberbia, esa enfermedad de los que se toman demasiado en serio. “El hombre no es el centro del Universo, escribe en su carta a Lord Byron… y trabajar en una oficina empeora las cosas”. La comedia le parecía componente esencial del universo moral del cristiano: si todos somos pecadores nadie, sea cual sea su talento o poder, puede ser inmune a la exhibición cómica. El sabio y el poderoso, el burócrata y el predicador merecen la burla que los humaniza. En la comedia los personajes son expuestos y simultáneamente perdonados por la risa.

El texto completo puede leerse aquí.

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24, feb 2015

¿Qué haremos para acabar con la corrupción?

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Cartón de Abel Quezada, vía @o_garcia_ponce

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