Szymborska, Wislawa

15, Abr 2013

Un terrorista: el observa

Wislawa Szymborska

 

La bomba explotará en el bar a las trece veinte.
Ahora apenas son las trece y dieciséis.
Algunos todavía tendrán tiempo de salir.
Otros de entrar.

El terrorista ya se ha situado al otro lado de la calle.
Esa distancia lo protege de cualquier mal
y se ve como en el cine:

Una mujer con una cazadora amarilla: ella entra.
Un hombre con unas gafas oscuras: él sale.
Unos chicos con vaqueros: ellos está hablando.
Trece diecisiete y cuatro segundos.
Ese más abajo tiene suerte y sube a una moto,
y ese más alto entra.

Trece diecisiete y cuarenta segundos.
Una niña: ella va andando con una cinta verde en el pelo.
Sólo que de repente ese autobús la tapa.

Trece dieciocho.
Ya no está la niña.
Habrá sido tan tonta como para entrar, o no,
eso ya se verá cuando vayan sacando.

Trece diecinueve.
Y ahora como que no entra nadie.
En vez de entrar aún hay un gordo calvo que sale.
Pero parece que busca algo en sus bolsillos y
a las trece veinte menos diez segundos
vuelve a buscar sus miserables guantes.

Son las trece veinte.
Qué lento pasa el tiempo.
Parece que ya.
Todavía no.
Sí, ahora.
Una bomba: la bomba explota.

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09, Feb 2012

Ella Fitzgerald canta en el cielo

En el funeral de Wislawa Szymborska, diez mil personas despídiéndola y la voz de Ella Fitzgerald, cantando Black Coffee. Aquí el poema que escribió sobre la cantante, y abajo la voz y la canción.

 

Ella Fitzgerald en el cielo
Wislawa Szymborska

Le rezaba a Dios,
le rezaba ardientemente,
para que hiciera de ella
una feliz chiquilla blanca.
Y si ya es tarde para esos cambios,
pues al menos, Mi Señor, mira cuánto peso
y quita de aquí como poco la mitad.
Pero el misericordioso Dios dijo No.
Simplemente puso la mano en su corazón,
le miró la gargante, le acarició la cabeza.
Y cuando todo haya pasado—añadió—,
me llenarás de júbilo viniendo a mí,
mi alegría negra, mi tonel cantarín.

 

*

 

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08, Feb 2012

Wislawa Szymborska

Szymborska (1)Fotografía de Alberto Cristofari

Wislawa Szymborska levanta la cabeza y ve las nubes. Cosas extrañas, caprichosas, indiferentes. Flotarán por lo alto pero no son siquiera testigos de lo que sucede abajo porque les falta la elemental tenacidad del curioso. Una nube es, en una milésima de segundo, otra nube. Viéndolas tan distantes, tan caprichosas, descubre parentesco en las piedras que, como nosotros, tienen los pies sobre la tierra.

Wislawa Szymborska toma una piedra y habla con ella. Soy curiosa, le dice: quiero entrar en ti. Sin hablar, la piedra la rechaza. Soy de piedra, le dice la piedra. Aún pulverizada soy hermética: no tengo puertas ni músculos para la risa. No entrarás en mí, repite la piedra ante la insistencia: te falta la sabiduría de quien es parte: ningún sentido sustituye a la humildad de quien se admite fragmento.

Wislawa Szymborska abre la mano a una gota de agua que cae del cielo. En la gota está el Ganges y también el Nilo, la humedad en los bigotes de una foca y el líquido de una vieja vasija china. En esa gota, todo el mundo y todos los tiempos: alguien que se ahogó y quien fue bautizado. En una gota de lluvia, siente que el mundo la toca, delicadamente.

Wislawa Szymborska camina y encuentra un escarabajo muerto. Un horror moderado que no le provoca tristeza. Parece que al bicho nunca le sucedió algo importante. Su fantasma no nos espantará por la noche. Lo que cuenta es sólo lo que se acerca a nuestra vida: sólo nuestra muerte goza de primacía.

Wislawa Szymborska platica con sus plantas. Tiene nombres para ellas: arce, cardo, narciso, brezo, enebro, muérdago, nomeolvides pero ellas no le han puesto nombre a quien las riega. Quisiera explicarles qué se siente tener ojos y no raíces, pero ellas no le  preguntan nada a quien es tan nadie.

Wislawa Szymborska no sabe qué es la poesía. Sabe que a unos les gusta pero a la mayoría no. A los que les gusta, les gusta como una buena sopa de fideos o una bufanda. No sabe lo que es la poesía pero se aferra a ella como un pasamanos. La poesía es, tal vez, la posibilidad de hacer perdurar: la alegre venganza de una mano que morirá.

Wislawa Szymborska ve una fotografía del 11 de septiembre. Hombres que se lanzan al vacío. Escapan de la muerte arrojándose a ella. Estampas que congelan el último instante de una vida. Sólo puedo hacer dos cosas por ellos, dice: describir su vuelo y no decir la última palabra.

Wislawa Szymborska escudriña palabras. Al decir Futuro, la primera sílaba es ya pasado; al decir Silencio, lo mata; al pronunciar Nada inventa algo que no cabe en la no-existencia. Todo es una palabra impertinente y vanidosa que debería llevar siempre la advertencia de las comillas. Cree que abraza, reúne, recoge y tiene pero es un jirón del caos.

Wislawa Szymborska se asombra. Todo lo escribe entre el paréntesis del quizá y del no sé. No sabe por qué está aquí y no en otro lado, por qué viste una piel y no una cáscara. No sabe por qué está sola y con ella misma. Sólo en el escenario descubre de qué trata su obra. Si algo sabe es que la vida se vive al instante. Nunca un miércoles ha sido ensayo de jueves.

Wislawa Szymborska habrá sonreído cuando escribió

No sé si para otros,  
para mí esto es del todo suficiente  
para ser feliz e infeliz:

Un rincón modesto,
en el que las estrellas den las buenas noches         
y hacia el que parpadeen    
sin mayor significado.

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03, Feb 2012

Sobre Szymborska

Szymborska blanco y negroAyer murió la poeta polaca Wislawa Szymborska. Los diarios cuentan que murió tranquila, en casa, al dormir. Aquí puede leerse el obituario del New York Times y la nota que publicó cuando recibió el Nobel. En El mundo escribió Martín López Vega y en El país, Rodríguez Marcos. Savater la recuerda como un hada madrina en El país. Adam Gopnik escribe en el Newyorker sobre Szymborska. 

Aquí puede leerse su mensaje al recibir el Nobel. y acá lo que, en esa ocasión, escribió Milosz. Aquí un comentario reciente de Charles Simic quien la vincula a la extraordinaria tradición poética de Polonia. Dana Stevens escribe en slate sobre el tiempo en su poesía. Por esta página de El país nos podemos asomar a sus collages. José Rodríguez Marcos la visitó en su casa de Cracovia y narró el encuentro en esta crónica. Savater publicó este texto sobre ella hace un par de años. Tedi López Mills lee el libro que publicó el Fondo de Cultura Económica. En Prospect, James Woodall recuerda su encuentro con ella y la botella de brandy que sacó en su casa, a las 11.00 de la mañana. Ruth Franklin escribe sobre ella en The New Republic.

El Telegraph avisa que se publicará este año un libro con poemas inéditos. 

Éstas son sus obras disponibles en español: 

  • El gran número. Fin y principio y otros poemas. Vv. Tt. Hiperión, Madrid, 1997.
  • Poesía no completa. Trad. G. Beltrán y A. Murcia. Fondo de Cultura Económica, México, 2002 (2ª ed. 2008).
  • Instante. Trad. G. Beltrán y A. Murcia. Igitur, Barcelona, 2004.
  • Paisaje con grano de arena. Trad. A. M. Moix y J. W. Slawomirski. Lumen, Barcelona, 2005.
  • Dos puntos. Trad. G. Beltrán y A. Murcia. Ígitur, Barcelona, 2007.
  • Aquí. Trad. G. Beltrán y A. Murcia. Bartleby, Madrid, 2009.
  • Lecturas no obligatorias. Prosas. Trad. Manel Bellmunt. Alfabia, Barcelona, 2009.
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02, Feb 2012

Un gato en un piso vacío

Wislawa Szymborska

Morir, eso no se le hace a un gato.
Porque qué puede hacer un gato
en un piso vacío.
Trepar por las paredes.
Restregarse entre los muebles.
Parece que nada ha cambiado
y, sin embargo, ha cambiado.
Que nada se ha movido,
pero está descolocado.
Y por la noche la lámpara ya no se enciende.

Se oyen pasos en la escalera,
pero no son ésos.
La mano que pone el pescado en el plato
tampoco es aquella que lo ponía.

Hay algo aquí que no empieza
a la hora de siempre.
Hay algo que no ocurre
como debería.
Aquí había alguien que estaba y estaba,
que de repente se fue
e insistentemente no está.

Se ha buscado en todos los armarios.
Se ha recorrido la estantería.
Se ha husmeado debajo de la alfombra y se ha mirado.
Incluso se ha roto la prohibición
y se han desparramado los papeles.
Qué más se puede hacer.
Dormir y esperar.

Ya verá cuando regrese,
ya verá cuando aparezca.
Se va a enterar
de que eso no se le puede hacer a un gato.
Irá hacia él
como si no quisiera,
despacito,
con las patas muy ofendidas.
Y nada de saltos ni maullidos al principio.

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01, Feb 2012

Wislawa Szymborska cuenta un chiste…

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28, Jun 2011

Entrevista con Szymborska

Szymborska en su casa
Gracias a @libreros descubro una entrevista con Wislawa Szymborska. Se publicó hace unos meses en la revista semanal de La vanguardia. La poeta polaca establece de inmediato las reglas de la conversación: "Primero, no me gusta hablar de poesía. Segundo, no me gusta hablar de Wislawa Szymborska, es decir, de mí. Tercero, no me gusta hablar de política." Se muestra dispuesta a hablar de animales, de plantas, de amistad. Describe el mundo como un planeta que antes fue azul pero ahora es puro ruido: 

(El mundo) es una bola que hace un montón de ruido, ¿no lo oyen?, está hablando todo el tiempo, es escandalosa, ¡una bola charlatana con un montón de palabras! Hay un montón de información, que en dos minutos recorre todo el planeta pero, si se fijan, son tonterías absolutas, informaciones que no tienen ninguna importancia. 

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13, Abr 2011

Szymborska: Cómo escribir (y cómo no escribir) poesía

SzymborskaA lo largo de los años, Wislawa Szymborska ha contestado cartas de lectores que le piden consejo para escribir poesía. En la página de Poetry Foundation se pescan algunos fragmentos traducidos por Clare Cavanagh. Aquí traduzco algunas de sus sugerencias: 

  • ¿Qué tal si le cortamos las alas y escribimos a pie?
  • Necesitas otra pluma. La que tienes comete muchos errores. Debe ser extranjera. 
  • Tratas el verso libre como si permitiera cualquier cosa. Pero la poesía (independientemente de lo que digamos) es, fue y será un juego. Y como cualquier niño sabe, todos los juegos tienen reglas. ¿Por qué se les olvida a los adultos?
  • El miedo de hablar con sencillez, los esfuerzos constantes de metaforizarlo todo, la necesidad de probar que eres un poeta en cada línea: esas son las ansiedades que atormentan al aspirante a escritor. Pero son curables, si se detectan a tiempo.
  • Por qué es la palabra más importante en el lenguaje de este planeta y probablemente en el de otras galaxias también
  • Los poemas que has enviado sugieren que no has logrado percibir una diferencia fundamental entre la poesia y la prosa. Por ejemplo, el poema titualdo "Aquí", es meramente una descripción en prosa de un cuarto y sus muebles. En prosa una descripción así sirve a una función específica: presenta el escenario de la acción que viene. En un momento la puerta se abrirá, alguien entrará y algo pasará. En la poesía la descipción misma debe 'suceder'. Todo se vuelve significativo, la elección de las imágenes, su disposición, la forma que toma en las palabras. La descripción de un cuarto ordinario debe aparecer ante tus ojos como el descubrimiento de ese cuarto y la emoción contenida en esa desripción debe ser compartida por los lectores. De otra manera, la prosa se queda prosa, aunque te esfuerces en cortar las oraciones en columnas de verso. Y lo que es peor, nada pasa. 
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23, Ago 2010

Vermeer

Vermeer

Mientras esa mujer del Rijksmuseum
con esa calma y concentración pintadas
siga vertiendo día tras día
leche de la jarra al cuenco
no merecerá el Mundo
el fin del mundo.

 

Wisława Szymborska,  aquí

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17, Mar 2010

Opinión sobre la pornografía

Wislawa Szymborska


No hay mayor lujuria que el pensar.
Se propaga este escarceo como la mala hierba
en el surco preparado para las margaritas.

No hay nada sagrado para aquellos que piensan.
Es insolente llamar a las cosas por su nombre,
los viciosos análisis, las síntesis lascivas,
la persecución salvaje y perversa de un hecho desnudo,
el manoseo obsceno de delicados temas,
los roces al expresar opiniones; música celestial en sus oídos.

A plena luz del día o al amparo de la noche
unen en parejas, triángulos y círculos.
Aquí cualquiera puede ser el sexo y la edad de los que juegan.
Les brillan los ojos, les arden las mejillas.
El amigo corrompe al amigo.
Degeneradas hijas pervierten a su padre.
Un hermano chulea a su hermana menor.

Otros son los frutos que desean
del prohibido árbol del conocimiento,
y no las rosadas nalgas de las revistas ilustradas,
la pornografía esa tan ingenua en el fondo.
Les divierten libros que no están ilustrados.
Sólo son más amenos por frases especiales
marcadas con la uña o con un lápiz.

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07, Dic 2009

Noticias de Szymborska

Szymborska Babelia anuncia la publicación de un par de traducciones de Wislawa Szymborska. Un poemario recientemente editado en Polonia y sus lecturas no obligatorias que ya conocía por su versión en inglés . Javier Rodríguz Cruz la entrevista en su casa de Cracovia. "Todo termina siendo metafísico," dice. "Más que por los grandes temas, la poesía se salva por los pequeños detalles. Hay poemas antiguos que han pervivido gracias a un solo detalle."

El suplemento incluye un  comentario de Fernando Savater sobre la sonrisa de su poesía y en internet pueden verse sus collages, postales que obsequia para regalar algo personal sin tener que escribir. Esta imagen se titula "Piensa demasiado":

Piensa demasiado

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