Política

29, may 2014

Gobernar el vacío

“La era de la democracia de partidos ha muerto. Aunque subsisten los partidos mismos, se han desconectado a tal punto de la sociedad y compiten de un modo tan intrascendente entre ellos que no parecen capaces de sostener la democracia en su forma actual.” Así comienza el libro del politólogo irlandés Peter Mair, Gobernando el vacío. El vaciamiento de la democracia occidental. Aquí puede leerse el artículo que publicó en New Left Review en que se basa el libro.

Al  comentarlo,  Jan-Werner Müller (autor de esta notable reconstrucción de las ideas políticas del siglo XX) concluye: lo peor de la crisis económica puede haber terminado pero la crisis política europea apenas está comenzando.

Compartir en Twitter Compartir en Facebook
14, may 2014

Invitación (danesa) a votar

Fuente: http://www.josecardenas.com.mx/

Compartir en Twitter Compartir en Facebook
14, dic 2013

Žižek sobre Mandela… y el intérprete para sordomudos

Slavoj Žižek escribe sobre Nelson Mandela en el Guardian:

Si queremos ser fieles al legado de Mandela, deberíamos dejar las lágrimas de cocodrilo y enfocarnos en las promesas incumplidas que provocó su liderazgo. Podríamos inferir que, más allá de su moral y su grandeza política, terminó sus días como un hombre amargado, consciente de que su triunfo político y su consagración como héroe universal fue la máscara de una amarga derrota. Su gloria universal es también un signo de que no perturbó el orden global del poder.  

*

Al escribir después sobre el intérprete para sordomudos contratado para el funeral de Mandela, Žižek encuentra la metáfora perfecta. El intérprete no era para los sordomudos, era para que el resto se sintiera bien, al imaginar que los sordomudos seguían los discursos. ¿No fue eso todo el funeral?, pregunta Žižek. Un ritual para que nos sintamos bien–aunque todo esté igual.

Compartir en Twitter Compartir en Facebook
14, dic 2013

Fukuyama: la decadencia norteamericana

Francis Fukuyama escribe sobre la decadencia de las instituciones políticas norteamericanas. La democracia norteamericana, dice, se ha convertido en una vetocracia. Los grupos de interés, los enredos burocráticos, la intervención judicial impiden la formación de mayorías responsables. La crisis política requiere una revisión constitucional profunda pero los norteamericanos siguen viendo su constitución como un documento sagrado, intocable. El problema es serio.

Compartir en Twitter Compartir en Facebook
09, dic 2013

Consenso y defensa

Digo en mi artículo de hoy que la reforma electoral reciente ganó consenso como la peor de la que se tenga memoria. Aquí algunas muestras del consenso y la única pieza que he encontrado  que defiende la reforma.

Estas son las observaciones de los consejeros del IFE a la minuta del Senado. Aquí se puede leer el discurso completo de María Marván al asumir la presidencia del moribundo IFE. ] “Esta reforma, dice, pone fin a una era electoral, porque es la primera reforma política, desde 1977, que no se negocia en sus términos ni en sus méritos; una reforma que no se da sus tiempos propios y que utiliza como palanca para catapultar otras decisiones que nada tienen que ver con la vida democrática y la organización del pluralismo.” Lorenzo Córdova la llama la reforma de la discrecionalidad electoral.” María Amparo Casar cree que el INE es un híbrido malo.  Aquí puede leerse el artículo de José Woldenberg: “Vueltas en círculo“: “La idea de crear un instituto nacional electoral encargado de organizar todos los comicios y suprimir a los 32 órganos locales era eso: una idea. Una mala idea, pero tenía pies y cabeza. Lo que ahora se propone carece de lógica, parece querer empezar de cero y pospone para el día de mañana una serie de definiciones (no me refiero a lo obvio: que primero debe ser la reforma constitucional y luego las legales, sino a que no se tiene claro qué contendrán las segundas).” Jorge Javier Romero no la encuentra irracional: “Los pactantes han optado por promover sus estrechos intereses particulares a costa de la eficiencia general de la democracia mexicana.”  Carlos Puig la ve como un batidillo hecho de malas ideas y de resentimiento. Maite Azuela cree que es regresiva. Javier Aparicio tampoco encuentra mucho que celebrar.  Leo Zukermann también la ve como una lamentable “moneda de cambio.” Fernando Escalante se atreve a leer el dictamen del Senado (no lo recomienda). El Instituto de Estudios para (sic) la Transición Democrática publica en su página el documento Camino de incertidumbre.”

El senador Robert Gil defiende las nobles intenciones de la reforma y pide a la ciudadanía “el beneficio de la duda.”

Compartir en Twitter Compartir en Facebook
06, dic 2013

Mandela, al salir de la cárcel

Compartir en Twitter Compartir en Facebook
06, dic 2013

El discurso inaugural de Mandela

Compartir en Twitter Compartir en Facebook
05, dic 2013

46664

images

Compartir en Twitter Compartir en Facebook
05, dic 2013

Lecciones de Mandela

Simon Kuper escribe en el Financial Times sobre las lecciones de Mandela. Toda biografía del personaje termina en una especie de libro de autoayuda. “Tal vez un santo, fue definitivamente un político que entendía el poder.” Del libro de John Carlin, Conociendo a Mandela, Kuper extrae unas cuantas lecciones:

1. Trata a tus enemigos con respeto y empatía.

2. Acepta que nunca empiezas en una hoja en blanco.

3. Concéntrate en uno o dos objetivos políticos.

4. No castigues a la gente–aunque se lo merezcan.

5. No te creas irremplazable.

Compartir en Twitter Compartir en Facebook
05, dic 2013

Nadine Gordimer: Mandela, mi compatriota

gor1-003a

Nadine Gordimer escribe sobre  su amigo, Nelson Mandela en el New Yorker:

Incluso cuando no había noticias públicas de él, y no teníamos idea de lo que estuviera pensando o planeando para la continuación de la lucha para terminar con el apartheid, teníamos sus declaraciones, los discursos que pronunció cuando estaba físicamente presente con nosotros. Para un espírituo como el suyo “los muros no hacen prisión”; su alma no podía permanecer bajo custodia del apartheid. Podíamos seguir sintiendo su intelecto político.

Mandela: no una figura tallada en piedra sino un hombre alto, de carne y hueso, cuyo sufrimiento no lo hizo más vengativo sino aún más humano–incluso hacia la gente que creó esa prisión que fue el apartheid.

Compartir en Twitter Compartir en Facebook
04, dic 2013

(1990 – 2013)

Ife luto

Compartir en Twitter Compartir en Facebook
07, nov 2013

De la Fortuna. Un poema de Nicolás Maquiavelo

 

A Giambattista Soderini

¿Con qué rimas jamás o con qué versos
Cantaré yo el reino de Fortuna
y sus casos prósperos y adversos
y cómo, injuriosa e importuna
según por nosotros es aquí juzgada,
bajo su trono todo el mundo aúna?
Temer, Juan Bautista, tú no puedes
ni debes en modo alguno tener miedo
a otras heridas que a los golpes suyos,
porque esta voluble criatura
frecuentemente con más fuerza oponerse suele
allí donde ve que naturaleza más fuerza tiene.
Su potencia natural a todos toma,
su reino siempre es violento
si virtud superior no la doma.
Por eso te ruego que estés dispuesto
a considerar un poco estos míos versos
por si tienen algo digno de ti dentro.
Y ella, diosa cruel, vuelva entretanto
hacia mí sus ojos feroces y lea
lo que ahora de ella y de su reino canto.
Y aunque en lo alto a todos presida,
gobierne y reine impetuosamente,
a quien de su estado se atreve a cantar vea.
Ella por muchos es dicha omnipotente
porque todo el que a esta vida viene
tarde o temprano su fuerza siente.
Frecuentemente a los buenos bajo su pie tiene,
a los deshonestos ensalza y, si acaso te promete
cosa alguna, jamás te la mantiene.
En desbarajuste reinos y Estados mete,
según a ella parece, y a los justos priva
del bien que a los injustos pródiga cede.
Esta inconstante y móvil diosa
a los indignos frecuentemente sobre un trono pone
a donde quien digno es jamás asciende. (más…)

Compartir en Twitter Compartir en Facebook
02, sep 2013

El rasero de la eficacia

Regresaron con la presunción de que ellos sí sabían gobernar. Que todo lo que había pasado en los últimos doce años era producto de la incompetencia de unos ingenuos. No eran capaces de producir orden, no sabían cómo trabajar con el Congreso, ni siquiera se entendían entre sí. Eran los responsables de la explosión de la violencia, del retraso en las reformas, de la “pérdida de autoridad”. Los panistas sabrían ganar elecciones pero no sabían gobernar. Ya no eran los “místicos del voto de antes”: ahora eran inútiles con votos. Los priistas cultivaron así la leyenda de su época: antes de la llegada del PAN, la política era un reloj que funcionaba con exactitud, una pirámide bien asentada donde regía el principio de autoridad.

El candidato del PRI hizo de la eficacia el centro de su oferta política. Sería el presidente que le devolvería empuje al país. Su proyecto no se distinguía con claridad del proyecto panista. La diferencia era el acento en la capacidad. El gobernador del Estado de México ofrecía oficio al servicio de la continuidad. Al enfatizar esa capacidad para lograr lo deseado, Peña Nieto apuntaba la ineptitud de los panistas y afirmaba, a la vez, el valor con el que habría de medirse su gestión. Peña Nieto ha querido que se le evalúe con el medidor de la eficacia: capacidad para conseguir lo propuesto. Desde luego, el rasero de la eficacia no es el único que debe emplearse para medir la acción política. ¿Eficacia de qué? ¿Eficacia para qué? ¿Eficacia a qué costo? Ser eficaz es conseguir lo que uno quiere, no es necesariamente lograr lo conveniente. Que el gobierno se salga con la suya no es necesariamente una buena cosa. Pero, si bien debemos decir que ese valor no es el único relevante, podríamos aceptarlo para evaluar la acción de un gobierno que se presume eficaz. (más…)

Compartir en Twitter Compartir en Facebook
26, ago 2013

La disyuntiva bárbara

No es claro que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación haya sido capaz de frenar la reforma educativa. Lo que es evidente es que ha sido capaz de imponer su ley en la Ciudad de México por tres días. Lo primero está por verse. Hay quien dice que el hecho de que no se discuta el dictamen sobre el servicio profesional docente, como se había previsto, es signo inequívoco de que el Congreso se doblegó ante la presión de la Coordinadora. Hay otros que dicen que esa reforma no se ha descarriado, simplemente se ha detenido para afianzar la amplitud de su consenso inicial y para atender críticas fundadas de los especialistas. Vale advertir que los impulsores de la reforma educativa no solamente enfrentan la presión de los maestros inconformes, sino también el deber de preservar la cohesión de la alianza política que permitió el cambio constitucional.

Está en suspenso, pues, el efecto legislativo de las movilizaciones magisteriales. De lo que no hay duda es de su impacto urbano. El Congreso pudo sesionar, pero no lo pudo hacer en su casa. Las protestas magisteriales bloquearon los accesos impidiendo que los legisladores entraran a su espacio natural. Los legisladores se refugiaron en un centro de convenciones y desde ahí sesionaron. El espectáculo es penoso: una legislatura arrimada, una representación que no puede trabajar en su domicilio y que se ve obligada a vivir en casa ajena. Si el Congreso necesita refugio es porque no hay Estado que lo proteja. Se ve obligado a  instalarse en espacios que desmerecen porque no encuentra el garante de sus recintos, el defensor de sus actividades. El gobierno de la Ciudad de México falta a su obligación de asegurar el acceso a los órganos legislativos de la Federación. Al gobierno capitalino corresponde, en efecto, cuidar que el descontento no impida el cumplimiento de las responsabilidades públicas. La libertad de manifestación no implica el derecho a clausurar el Congreso, el permiso para acallar a los poderes públicos. Pero el gobierno del Distrito Federal contempló, como un espectador más, la manera en que los manifestantes cercaban al Congreso para impedir que los legisladores legislaran—o por lo menos para impedirlo que lo hicieran en casa. (más…)

Compartir en Twitter Compartir en Facebook
29, jul 2013

John Gray sobre Maquiavelo

La característica de la teoría política contemporánea es su hostilidad a la política, dice John Gray en una nota sobre Maquiavelo. De acuerdo al dogma liberal, los valores habrán de incrustarse en la ley; nada relevante habrá de dejarse a las contingencias de lo político. Gray rechaza la versión azucarada de Bobbit en un libro reciente sobre el constitucionalismo de Maquiavelo. La verdadera lección de Maquiavelo es otra: que la alternativa a la política no es la ley sino la guerra. La política no es domesticable en normas: debe asumirse que el hombre es un animal indómito.

BEN 62196

Compartir en Twitter Compartir en Facebook