26, Mar 2009

Del arte de injuriar

Borges "Swift, hombre de amargura esencial, se propuso en la crónica de los viajes del capitán Lemuel Gulliver la difamación del género humano. Los primeros —el viaje a la diminuta república de Liliput y a la desmesurada de Brobdingnag— son lo que Leslie Stephen admite: un sueño antropométrico, que en nada roza las complejidades de nuestro ser, su fuego y su álgebra. El tercero, el más divertido, se burla de la ciencia experimental mediante el consabido procedimiento de la inversión: los gabinetes destartalados de Swift quieren propagar ovejas sin lana, usar el hielo para la fabricación de la pólvora, ablandar el mármol para almohadas, batir en láminas sutiles el fuego y aprovechar la parte nutritiva que encierra la materia fecal. (Ese libro incluye también una fuerte página sobre los inconvenientes de la decrepitud). El cuarto viaje, el último, quiere demostrar que las bestias valen más que los hombres. Exhibe una virtuosa república de caballos conversadores, monógamos, vale decir humanos, con un proletariado de hombres cuadrúpedos, que habitan en montón, escarban la tierra, se prenden de la ubre de las vacas para robar la leche, descargan su excremento sobre los otros, devoran carne corrompida y apestan. La fábula es contraproducente, como se ve. Lo demás es literatura, sintaxis. En la conclusión dice: No me fastidia el espectáculo de un abogado, de un ratero, de un coronel, de un tonto, de un lord, de un tahur, de un político, de un rufián. Ciertas palabras, en esa buena enumeración, están contaminadas por las vecinas.

Dos ejemplos finales. Uno es la célebre parodia de insulto que nos refieren improvisó el doctor Johnson: Su esposa, caballero, con el pretexto de que trabaja en un lupanar, vende género de contrabando. Otro es la injuria más espléndida que conozco: injuria tanto más singular si consideramos que es el único roce de su autor con la literatura. Los dioses no consintieron que Santos Chocano deshonrara el patíbulo, muriendo en él. Ahí está vivo, después de haber fatigado la infamia. Deshonrar el patíbulo. Fatigar la infamia. A fuerza de abstracciones ilustres, la fulminación descargada por Vargas Vila rehúsa cualquier trato con el paciente, y lo deja ileso, inverosímil, muy secundario y posiblemente inmoral. Basta la mención más fugaz del nombre de Chocano para que alguno reconstruya la imprecación, oscureciendo con maligno esplendor todo cuanto a él se refiere —hasta los pormenores y los síntomas de esa infamia.

Procuro resumir lo anterior. La sátira no es menos convencional que un diálogo entre novios o que un soneto distinguido con la flor natural por José María Monner Sans. Su método es la intromisión de sofismas, su única ley la simultánea invención de buenas travesuras. Me olvidaba; tiene además la obligación de ser memorable."

El arte de injuriar, publicado en la Historia de la eternidad de Jorge Luis Borges.

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3 Comentarios

  1. Alejandro Gómez Migoya dice:

    Jesús Silva Herzog Márquez
    En relación con los viajes de Gulliver comento lo siguiente: Dos tipos de personas existen en este mundo, los que trabajan y los que entretienen a los que trabajan. Claramente Jorge Luis Borges pertenecería a una tercera clasificación; los que inspiran.
    Basta con revisar la dedicatoria que le envió Borges a Richard Nixon en 1969, cuya imparcialidad ofendió a muchos de los admiradores de su obra.
    En su caso,Jesús Silva Herzog Márquez, bien podríamos llegar hasta una cuarta clasificación; Representante de la Poesía Revolucionaria en México. Suerte en su travesía Intelectual.

  2. Omar Alí Silva Alvarez dice:

    Ese es el problema cuando se ‘interpreta’ a Borges. Precisamente por ser un periplo imaginario, o utilizando una palabra preferida por JSHM, hipérboles imaginarias, no se le encuentra mucho fundamentación al ‘arte’ y a la ‘injuria’ en la cita. Y creo esta sería una conclusión muy de Borges.
    Por cierto, es accesorio pero cabe mencionar que la cita sobrecita el texto titulado como Historia de la eternidad. Por lo que queda la duda si el propio Borges estimaba esto como un arte y una referencia a injuriar entrelazadas. ¿Me explico? Esperaría que alguien me sacara de esa duda.
    Saludos.

  3. El Oso Bruno dice:

    JSHM debe ser más sarcstico y menos formalista. Qué predique con el ejemplo. Sus atículos son bueno pero demasiado solemnes.

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