17, Feb 2014

Notas sobre Dahl

El país traduce hoy el artículo de Ian Shapiro sobre Robert Dahl que publicó hace poco Foreign Affairs:

En muchos sentidos, Dahl creó la disciplina de la ciencia política moderna. El estudio especializado de la política se remonta por lo menos a la antigua Grecia, desde luego. Y Dahl no era Platón, ni Aristóteles, ni Thomas Hobbes, pero aportó un elemento nuevo al estudio aficionado y salpicado de anécdotas reveladoras en que había consistido la actividad desde hacía milenios: el uso sistemático de las pruebas para valorar unas afirmaciones teóricas rigurosas. Desde la aparición de los innovadores trabajos de Dahl en los años cincuenta y sesenta, varias generaciones de sucesores suyos han desarrollado teorías y métodos empíricos que siguen múltiples direcciones, a veces poco coincidentes con él. Pero pocos podrían negar que él fue la base de todo.

Jeffrey Isaac recuerda a Dahl como mentor intelectual, un demócrata igualitario siempre dispuesto al debate. Jennifer Hochschild resalta su influencia en la comprensión contemporánea de la democracia.

En México lo han recordado José Woldenberg y Soledad Loaeza.

Compartir en Twitter Compartir en Facebook

Deja un comentario