05, Sep 2013

La ciencia contra las humanidades

Hace unas semanas Steven Pinker publicó en el New Republic un ensayo en defensa de la ciencia. “La ciencia no es el enemigo,” era el título. Pinker, autor de Los mejores ángeles de nuestra naturaleza, siente la necesidad de defender la ciencia de quienes sienten que la ciencia invade territorios. El cientificismo: una colonización de las humanidades. La ciencia no tiene por qué asustar a nadie, sostiene Pinker. Se basa en dos principios que cualquiera debería abrazar. El primero es que el mundo esinteligible. El segundo es que el conocimiento es difícil. Leon Wieseltier ha respondidoal texto de Pinker en la misma revista. A su juicio, Pinker no defiende a la ciencia sino que la pretende ubicar como la única forma del conocimiento.  El sitio de la ciencia en la sociedad no es una cuestión científica. La ciencia carece de autoridad en temas no científicos. En la literatura, en las artes hay ideas intelectualmente respetables pero no son demostradas: son ilustradas. No se argumentan, se imaginan… y la imaginación, dice Wieseltier, tiene sus propios rigores. “Lo que la imaginación aporta en para la comprensión del mundo también debe ser llamada conocimiento. Los científicos y los ‘cientificistas’ no son los únicos que trabajan hacia la verdad tratando de descifrar las cosas.”

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