16, Ene 2014

La marihuana de Valle-Inclán

–La marihuana—me decía don Ramón—me ahorra el trabajo de regresar a mi casa cuando salgo del café a las tres de la madrugada, porque simplemente ordeno: “Que se eche a andar la calle y que mi casa venga por mí”, y mi casa se me va acercando como un barco.

9.VI.1958
Alfonso Reyes, Anecdotario, Era, 1968

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