21, Ene 2013

El agnosticismo del religioso

El blog de filosofía del New York Times aloja un texto interesante de Gary Gutting, autor de un libro monumental sobre la filosofía francesa en el siglo XX, sobre las razones de la fe en la que enfrenta la soberbia de cierto ateísmo. Creer que no hay nada valioso en la religión es como creer que no hay valor en la poesía, en el arte, en la filosofía. La ciencia podrá aportar conocimiento de causas pero nuestra experiencia no se detiene solamente en esas conexiones. Hay significados que escapan a las interacciones causales. Valdría aceptar las razones de quienes abrazan la fe como fuente de entendimiento y de amor pero permanecen escépticos frente a sus pretensiones de conocimiento causal.

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3 Comentarios

  1. Albedo dice:

    “Creer que no hay nada valioso en la religión es como creer que no hay valor en la poesía, en el arte, en la filosofía”
    Si bien hay ateos que sostienen esta posición, el punto principal que cualquier persona razonable debe analizar es si esos elementos valiosos que la religión ofrece superan a los negativos, y francamente, no lo hacen.
    Gutting inicia su artículo diciendo: “las religiones expresan impulsos humanos y aspiraciones que no pueden ser rechazadas como torpes o ilusorias”. En efecto lo hacen, pero el que sean siempre presentes significa que no necesitan de ningún dogma religioso para practicarse, de la misma manera en que la moralidad -no coincidentemente otro elemento mencionado en el artículo y erróneamente atribuido a la religiosidad- es completamente independiente de las religiones.
    Aceptar que dichos elementos humanos provienen de una fuente supernatural, y su correcta naturaleza, función y método de ejecución son comunicados a la humanidad mediante ciertas castas que pueden comunicarse con ella (papas, imams, etc.), o ciertos libros sagrados específicos, u otras fuentes (sueños, revelaciones, etc.) que por su naturaleza sobrenatural no pueden ser examinadas para determinar su veracidad, conlleva necesariamente a aceptar lo que sea que estas fuentes digan que la fuente divina quiere, no quiere o tolera, condena y ordena.
    La religión no es mas que un elemento que parasitariamente se adhiere a los mejores elementos de la humanidad, adjudicándolos a la(s) deidad(es) de su elección, y si bien será buena en crear comunidades, una de las pocas virtudes que mencionan en el artículo discutido, no se puede negar que en muchos casos, esas comunidades tienden a ser heterogéneas, y la adherencia a ciertas creencias no solo es necesaria, puede ser también excluyente por razones completamente arbitrarias, predominantemente en estos tiempos, orientación sexual.
    Asi que, ¿es la religión necesaria, o deseable siquiera? Preguntemos a los países más felices y prósperos del mundo, los cuales son, curiosamente, los menos religiosos, y si bien eso quizás no sea una relación causal, si es un indicador de que la religión no es necesaria para lograr la felicidad.

  2. Analogias1 dice:

    La literatura religiosa esconde analogías y coincidencias muy interesantes en distintos ámbitos del estudio humano; el desecharla como fuente de conocimiento podría ser algo apresurado, y podría reventarnos en la cara en el momento menos pensado. He aquí un ejemplo:
    http://analogiasycoincidencias.blogspot.mx/
    *bueno

  3. Herlinda Gonzalez dice:

    Me gustan mucho todas estas publicaciones, pues el ser humano es religioso por naturaleza, quien no acepte una religion, se niega el alimentar a su propio espiritu, lo condena a un desierto muy triste

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