12, Jul 2012

En busca de la liberalismidad

JAAG - liberalismidadJosé Antonio Aguilar Rivera es hoy uno de los expositores más lúcidos y exigentes de la historia de nuestras ideas políticas. En su recorrido por los debates institucionales del siglo XIX, en su examen de la vida intelectual mexicana en contraste con la de los Estados Unidos, en sus alegatos en contra de las persuasiones multiculturales, en su ficción sobre el viaje de Tocqueville a México, incluso en su recorrido de nuestras banquetas, ha esclarecido debates cruciales de nuestra vida pública. Lo ha hecho no solamente con rigor académico y elocuencia; también lo ha hecho con un apreciable beligerancia. José Antonio Aguilar ha emprendido un viaje por la historia y la filosofía política con ánimo de batalla: para dar pelea en el México de hoy en contra de las diversas seducciones antiliberales. Ha publicado recientemente dos obras importantes para entender el camino liberal y sus extravíos en México. Dos volúmenes que se complementan. El primero es un ensayo personal, delgado y penetrante sobre el liberalismo en México; el segundo, una compilación voluminosa de textos clásicos.

En el polemista leemos algo más que una cátedra sobre nuestra vida intelectual: encontramos a un combatiente. El primer impulso para pensar con seriedad la tradición liberal en México le vino a Aguilar Rivera con la rebelión zapatista. Un programa eminentemente antiliberal seducía a la opinión pública y a amplias franjas de la intelectualidad mexicana. Antiliberalismo profundo. Desde entonces, José Antonio Aguilar se ha dedicado a pensar críticamente la tradición liberal mexicana. Ha detectado la marginalidad, la superficialidad del argumento liberal en la práctica política y en las convicciones públicas. Aunque todo mundo se asumiera como liberal y rindiera tributo a su vocabulario, ser liberal en el México postrevolucionario era una rareza, casi una locura. Solo en la imaginación literaria había espacio para el liberalismo: en el terreno de las ideas políticas había fraseología liberal, no ideas.

El artículo completo, puede leerse aquí

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2 Comentarios

  1. Leonardo Martínez Carrizales dice:

    A propósito de la liberalismidad
    Bienvenido en trabajo de Aguilar Rivera. Bienvenido este comentario crítico.
    En correspondencia con la generosidad de estos esfuerzos (el del autor, el del comentarista) me gustaría señalar que la aparición de los libros de Aguilar Rivera ocurre en un periodo en que una franja de los participantes en el debate público de nuestro país se empeña en expedir (o negar) certificados de pureza de sangre liberal en sus análisis. Así, se tiende a juzgar a los actores políticos y su gestión pública con base en una geometría descarnada de ideas, como si éstas pudieran organizarse teóricamente en un sistema coherente y autosuficiente. Esta es la debilidad de la que más se resienten, de acuerdo con mi perspectiva, los críticos “liberales” de la vida pública en el México de nuestros días. El debate especializado sobre la historia de las ideas, la historia intelectual y la historia de los intelectuales hace tiempo que postuló, digámoslo así, la “encarnación” de las ideas: el lugar social, el punto de enunciación, la “situación retórica” gracias a los cuales las ideas efectivamente se configuran en universos de sentido pertinentes para quienes las elaboran (ya como creadores, ya como lectores, ya como actores públicos). Un repaso cronológico del liberalismo como el reseñado por Silva-Herzog Márquez se resiente de una consideración ligera de la dimensión social de las ideas. Hagamos votos porque este hábito de la investigación de los sistemas conceptuales no se soslaye.

  2. FMGARZAM dice:

    Professor,
    Para saber si vale la pena invertir el tiempo en leer a este autor quisiera preguntarte:
    ¿es este señor de la corriente creacionista o de la evolucionista del liberalismo; del liberalismo que se hace de arriba para abajo o lateralmente y de abajo para arriba; del liberalismo como idea de iluminados o del liberalismo pragmático de la cotidianidad de la gente que vive una vida liberal (en libertad organizada), o sea del liberalismo de las élites del pensamiento o del pópulo
    burgués; del medival del pienso como y mi discurso es liberal o del moderno de vivimos en una forma de convivencia liberal?
    ¿filosofía o comportamiento?

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