02, Mar 2012

La victoria de Tony Judt

Homans_1-032212_jpg_230x840_q85Gina LeVay/Redux

Jennifer Homans, la viuda de Tony Judt escribe de él en el New York Review of Books. Su agonía, recuerda, fue extraordinariamente fértil: tres libros notables pudo escribir en los meses que fue muriendo. En una estampa conmovedora, apunta que para Judt, las ideas fueron para él un "tipo de emoción," algo que le importaba y sentía como otros sienten amor o tristeza. Y las ideas fueron su último refugio. Homans se refiere en particular al último libro que escribió en conversación con Timothy Snyder, Pensando el siglo XX y a su ardua gestación.

El pasado era todavía la máquina de su pensamiento. Ya no era historia, sino memoria. La memoria fue la única certeza de Tony y se aferró a ella como una cuerda de la que dependía su vida. Fue lo único que su enfermedad no pudo arrebatarle. … Para extraer un recuerdo, no tenía que pedirle nada a nadie: estaba ahí en su mente y mientras pudo hablar, podía usar su memoria a voluntad. Era toda suya. 

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Un comentario

  1. Entraniables los ultimos tres libros de Judt, pocos historiadores con su vision. Mas alla de esas tres obras postumas, otras menores como su analisis de la Union Europea (1997, creo) son de caracter casi premonitorio en estos dias de crisis. No por nada Judt nos receta en «Ill fares the land» que olvidar el pasado es repetirlo –con sus errores y desaciertos– en el futuro.

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