26, May 2009

Schama y los Estados Unidos

Schama - American David Brooks se burla del retrato de los Estados Unidos como género literario-sociológico-metafísico. Tocqueville lo inventó con una obra maestra y todo lo que ha habido después ha sido caricatura. "El Libro Brillante, dice Brooks, es libro escrito por un gran pensador que viene a los Estados Unidos para captar su alma armado solamente de su propia brillantez." Hace poco Bernard-Henri Lévy publicó su American Vertigo, ahora Simon Schama entrega, como acostumbra ahora, un paquete de libro y dvd sobre la historia y el futuro de Estados Unidos. Si el reportaje es más bien flaco y la lectura ideológica de Schama un tanto maniquea, el trabajo se sostiene, a juicio de Brooks, por la admirable manera de contar historias que pueden parecer marginales y que, sin embargo, hilvanan el cuento de un país.

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6 Comentarios

  1. cbr dice:

    En mi opinión, Schama no es un gran historiador: es un gran narrador, que no es lo mismo.
    Sus historias (pienso, por ejemplo, en su historia de la Revolución Francesa, «Citizens») están cargadas de tensión dramática, de una extraordinaria capacidad de evocación, de un innegable talento para la épica.
    Pero les sobra teleología, les falta complejidad, no tienen vocación crítica. Interpretan más de lo que explican, entienden menos de lo que relatan.
    A mí, en lo personal, se me figura como una especie de William Prescott contemporáneo. Una muestra de que la historia (pública) sigue siendo, para bien o para mal, un género romántico.
    Saludos,
    cbr

  2. El Oso Bruno dice:

    Tiene razón CBR. Y tú, Chucho, ¿Por qué lo sobrevaloras?
    ¡SHAMA ON YOU!

  3. Augusto PEña dice:

    Se me hace absurda la contraposicion que cbr hace entre narrador en historiador. El repudio de los profesores a Schama es la envidia del catedrático frente al escritor. Dirán lo que quieran cbr y su oso, Schama es un extraordinario historiador. Su talento narrativo no lo hace peor sino mejor historiador.
    ¿por que tendría que ajustarse todo historiador a la mala escritura que exige la academia? No conozco este libro, pero suhistoria de Inglaterra es súperbuena. No es simplona ni superficial como dice cbr. ¿discutible?, ¿incompleta?, Daaaaá.
    No le hagan caso a cbr ni a su oso: lean a Schama.

  4. Tomás Garza F dice:

    La discusión es interesante. Una reseña de hace unos años aporta elementos para el debate:
    «One of Schama’s great talents is the ability to fit together distinct episodes into a much broader and more telling narrative. He also brings to the story his characteristic flair and historical imagination. No other historian writes like Schama: he invests his books with a style that lifts his work above the ordinary run of academic history. He is also able, at every turn, to absorb the work of others and to say something new and eye-catching about it, whether writing about the American revolution, about the fate of ex-slaves in London and Nova Scotia, or about their terrifying ordeals at sea and in Africa. Schama has a remarkable ability to stare into the anonymous faces in the crowd and to pluck them from historical obscurity. Rough Crossings gives voice to people who have, until now, remained mere names on dusty lists.
    It is easy to see why academic historians sometimes get shirty with Schama. For one thing, he is hugely successful and sells his books by the truckload. But this book is an example of why Schama deserves his status and success. To everything he writes he brings a global and a human vision which seduces readers. While other historians might scurry away to see if his evocative account of, say, the streets of London or of the terror of a mid-Atlantic storm might fit the facts, Schama’s readers will remain gripped by the force of his writing.»
    Es la reseña de James Walvin a su libro sobre el esclavismo. Aquí está:
    http://www.guardian.co.uk/books/2005/sep/03/featuresreviews.guardianreview2

  5. El Oso Bruno dice:

    Don Agustín tiene razón, lean a Shama. Yo nomás vi la ocasión de hacer un mal chiste.

  6. Pablo dice:

    Creo que hacen falta ciertos matices en esta discusión. Respondo primero a cbr. Coincido con él en su crítica del historiador inglés: hay momentos en que Schama deja a un lado las complejidades de la historia para mantener viva la tensión dramática del relato. «American Future», en particular, me pareció un poco superficial en su análisis y en su comparación entre la América buena -pacifista, ecologista, tolerante- y la América maligna -imperial, capitalista, excluyente. Una vez dicho esto, tengo la impresión de que tanto cbr como Augusto Peña caen en la trampa de contraponer el historiador al narrador, o el «académico» al «escritor». Esta contraposición es engañosa. Me explico. Un texto como «Zapata» de John Womack es un modelo de historia académica rigurosa, al que sin embargo no le hace falta tensión dramática y poder narrativo. Como el mismo Womack explica en el prefacio de su obra, la interpretación y la explicación están entretejidas en la narración: a la vez que el lector avanza por el libro como si se tratara de una novela, se va enterando también de la complejidad de la revolución zapatista, de sus ironías, causas y circunstancias específicas. En otras palabras, un buen historiador suele ser también un buen narrador. Y digo «suele ser» porque no siempre es posible integrar la evidencia histórica en un relato efectivo. El ejemplo más obvio es la historia económica. Es fácil dar brochazos cargados de dramatismo al describir «La muerte de Marat» de J.L. David, pero no es tan sencillo hacerlo al momento de explicar las transformación paulatina del campo francés durante la segunda mitad del siglo XVIII y las repercusiones de la política fiscal de Turgot en el cultivo de la cebada. ¿Qué quiero decir con todo esto? Que cada historia requiere un cierto tipo de análisis y exposición. Lo que nunca debe faltar -y en esto coincido con los críticos de la historia escrita por y para la academia- es una prosa clara, libre de jerga impenetrable e innecesaria. Afortunadamente, y esto lo sabe muy bien cbr, la historia es una casa con muchos cuartos, en la que cohabitan lo mismo Schama y Braudel, que Furet y E. Labrousse, G. Rudé y David Bell, y un largo etcétera. ¿Es la historia ciencia o literatura? Ninguna de las dos: es un oficio en constante tensión entre su «propósito cognoscitivo» y su lenguaje que aspira a la nobleza de la literatura.
    Saludos,
    Pablo

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