08, Ago 2011

Los opinadores como entretenimiento

Durante años, Philip Tetlock ha sometido a prueba a los opinadores que descifran el mundo de la política y se ofrecen como profetas para el teleauditorio. La conclusión a la que ha llegado es que son unos farsantes: no saben de lo que hablan y no son confiables como anticipo de lo que vendrá. Tetlock publicó un libro con sus hallazgos. Siguiendo aquella idea que Isaiah Berlin haría famosa, ubica erizos y zorro en el mundo del comentariado. Unos tienen sólo una idea y derivan de ella toda su interpretación del mundo; otros tienen varias nociones y adaptan su evaluación a la circunstancia. Al parecer, éstos últimos suelen ser un poco más confiables. En Wired hay una entrevista con él. Su entrevistador, Jonah Lehrer sugiere que en los programas televisivo de análisis político, debería insertarse una leyenda: "Está probado científicamente que estos señores no saben de lo que hablan. Su rollo tiene sólo propósito de entretenimiento."

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4 Comentarios

  1. 1789.- La gran mayoría por determinar ser aceptado pretende opinar, representaciones con número mayor que opinan en gran parte por que les precede agresiones aparentemente sin sentido que las avale, pero algún descontento que prevalece en el entorno le dan fuga de esta manera.

  2. Manuel García Rendón dice:

    Estimado Jesus:
    Creo que la misma advertencia «Está probado científicamente que estos señores no saben de lo que hablan. Su rollo tiene sólo propósito de entretenimiento.» debe ponerse en el encabezado de los articulos que publican en la prensa los comentaristas como tu.

  3. jshm00 dice:

    Por supuesto, Manuel, esa leyenda también debería ser advertencia a quien me lea.

  4. FMGARZAM dice:

    (para ser leído con música de fondo, los Doobie Brothers cantando Lo que el tonto cree:)
    Hay que entender que es sumamente difícil, casi imposible, ser acertado al hacer pronósticos, especialmente si son acerca del futuro.
    De igual manera debe de serlo para hacer diagnósticos acerca del presente o muy reciente pasado.
    Comportamiento, Economía y Política son materias aún muy complejas, más aún que la patología y fisiología humana. El Dr. House, y su equipo, nunca le atinan en los primeros intentos, y al final, por lo general, terminan siendo acertado solo por ser ficción, ser un programa de TV.
    El comentario es solo una herramienta. Según la calidad de quien lo haga sirve como para plática de café, y en pocos casos para algo superior.
    El comentario ayuda a estimular el debate.
    Frank Rich al retirarse como comentarista para pasar a escribir en el Magazine del NYTIMES:
    For me, anyway, the point of opinion writing is less to try to shape events, a presumptuous and foolhardy ambition at best, than to help stimulate debate and, from my particular perspective, try to explain why things got the way they are and what they might mean and where they might lead. My own idiosyncratic bent as a writer, no doubt a legacy of my years spent in the theater, is to look for a narrative in the many competing dramas unfolding on the national stage. I do have strong political views, but opinions are cheap. Anyone could be a critic of the Bush administration. The challenge as a writer was to try to figure out why it governed the way it did — and how it got away with it for so long — and, dare I say it, to have fun chronicling each new outrage.

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