29, Sep 2009

El estante lleno de Rafael Rojas

El ensayo más reciente de Rafael Rojas recorre los libros que no se leen en Cuba. "En Cuba lo que se lee y lo que no se lee tiene como fundamento la existencia del Estado como único propietario de bienes públicos." El estante vacío, publicado este año por Anagrama registra ese extenso catálogo de exclusiones. Ahora lanza en blog sus notas de lectura. Libros del crepúsculo, lo ha titulado. En unas semanas ha hablado de Walter Benjamin en Ibiza, de la eficacia y la impostura de Zizek, del Marx de Hannah Arendt, de León Bloy y sus admiradores. En su primera entrada anunció el sentido de sus fichas:

Qué pasará con los libros en la era digital es pregunta que ronda los medios editoriales y literarios a principios del siglo XXI. Como los ídolos de Nietzsche, los libros parecen vivir un crepúsculo que, seguramente, no será definitivo. La literatura y el periodismo no desaparecerán, pero sí se reacomodarán a la velocidad y el desplazamiento que caracterizan al mundo cibernético.

Escritura y lectura, compra y venta de libros ya no serán como han sido desde Gutenberg. En los últimos siglos la relación con los libros ha sido sedentaria y profunda. En el siglo XXI el nomadismo y la movilidad de la informática pasan a la cultura letrada, no destruyéndola, como auguran nostálgicos y antintelectuales, sino transformándola y democratizándola.

A partir de ahora escribiremos y leeremos bajo otra luz y bajo otra sombra. La Ilustración se volverá crepuscular, como el claroscuro que alumbra los libros que fotografía el artista cubano Abelardo Morell. La literatura perderá visibilidad y concentración, pero tal vez gane lectores que ya no leerán como bibliotecarios sino como ciudadanos.

 Morell, Retrato de Inghirami por Raphael
Morell, "Retrato de Inghirami por Raphael".

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Un comentario

  1. E.V. dice:

    Dios lo oiga…
    Más bien, que ciertas personas lo oigan…
    O lo googoleen, para ser más ad hocs…

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