30, Sep 2010

La revolución no tuitea

Twitter revolution Malcolm Gladwell describe en el New Yorker las dificultades para estructurar organizaciones a través de la redes sociales. Se ha hablado mucho de la revolución de twitter, de la extraordinaria capacidad de la red para agitar y movilizar; se habla de la velocidad de sus intercambios y de sus efectos potencialmente explosivos. Gladwell no está de acuerdo con la idea de que el clic sea la nueva revolución: las redes sociales tienen grandes virtudes y pueden servir para muchas cosas pero no para organizar el disenso, ni mucho menos para prender el entusiasmo político que requiere una auténtica movilización social. Los vínculos que se tejen en la red son suaves y, sobre todo, inestructurados. En contra de lo que muchos suponen, la batalla por los derechos civiles de los años sesenta no habría sido más eficaz de haber contado con twitter. 

Ha habido muchas respuestas al artículo de Gladwell: Jonah Lehrer y David Dobbs en Wired; Tyler Cowen; el blog del Economist; Ben Popper en el New York Observer; Matthew Yglesias. El NYT ha abierto un foro para la discusión.

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2 Comentarios

  1. oil painting dice:

    las redes sociales tienen grandes virtudes y pueden servir para muchas cosas pero no para organizar el disenso

  2. FMGARZAM dice:

    Tengo la impresión que las revoluciones no las hacen los que se quedan sentados, tecleando, por no decir flojos físicos. Las hace la acción.
    Coach revolutionaries?
    Quarterbacks de sillas Aeron?

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