11, Jun 2008

¿Nos hará más idiotas google?

Google_logoMientras en España se anuncia el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades para google, Nicholas Carr pregunta en el Atlantic Monthly si el buscador no estará contribuyendo a nuestra estupidez. La fantástica herramienta no nos suministra inocentemente los caudales de información que buscamos, sino que está cambiando nuestra manera de pensar. Carr, quien este año publicó un librosobre el tema, recuerda la experiencia de Nietzsche al empezar a usar la máquina de escribir. El instrumental de la escritura se integra al proceso de pensamiento y lo transforma. Lo mismo puede decirse de la manera de leer, de consultar, de investigar. ¿Contribuirá google a la extinción de la lectura profunda y reposada de textos largos que asociamos con la cultura y la reflexión?

Compartir en Twitter Compartir en Facebook

11 Comentarios

  1. Ramón Mier dice:

    No lo creo.
    Por una parte Google es una magnífica puerta para acercarse a la los autores y sus obras y por extensión a la lectura profunda y reposada de su obra.
    Por otra parte buena parte del contenido disponible por internet se está haciendo cada vez más profundo y complejo, siendo google el camino para llegar a dicho contenido.
    De cierto modo, Google me acercó a este blog que es bastante mas complejo y profundo que muchas lecturas disponibles en Internet hace pocos años y este blog me impulsó a comprar y leer uno de tus libros.

  2. cbr dice:

    ¿Y si alguien se hubiera hecho el mismo tipo de pregunta cuando se inventó la imprenta?

  3. Luis dice:

    Es innegable el impacto que ha tenido no solo Google, si no las nuevas tecnologias en varios aspectos: cultural, social, politico, economico. Si cambian la manera de hacer negocios, de relacionarnos, de hacer politica, por que no el de informarnos.
    Es cierto tambien que la mayoria de estos desarrollos pareciera nos llevan a ser mas instantaneos, mas expresos, pero de eso a que, como piensan algunos, extinga el habito de la lectura(profunda), y con ello el analisis y la reflexion, realmente tengo mis dudas.
    Tambien innegable el hecho de la incomodidad que representa el leer un texto medianamente largo al frente de un monitor, o peor aún en un celular -¿alguien lo hace?-, por ello, quien de las personas que acostumbra la lectura, esta dispuesta a terminar con dolores de cuello y espalda a cambio de terminar la ultima recomendacion del autor de este blog. Por supuesto, en formato digital.
    El Internerd solo deberia de ser un complemento al libro. En parte, es gracias a Google y a otros de sus secuaces, que podemos tener acceso a tan dstintos textos, fotografias, videos, que generan analisis y reflexion.
    Mejor aun, gracias a Google me tope con este excelente blog.

  4. Alberto dice:

    Excelente ensayo, el autor debió haber tenido pesadillas la ultima vez que vio «2001: A Space Odyssey».
    Si Nicholas Carr está perdiendo su capacidad de lectura gracias al Internet, pues que lo desconecte y cancele su suscripción al «Comcast». Además, el texto de Carr solamente confirma la idea que para la lectura y la reflexión profunda no hay nada mejor que el papel.

  5. Idiota Jefe dice:

    No estoy seguro pero de lo que estoy convencido es que el mundo necesita muchos idiotas.

  6. Leo CP dice:

    De acuerdo con Neil Postman (recomiento su excelente libro Tecnopolio, inconseguible en español ya), cada innovación tecnológica cambia el ecosistema cultural donde se presenta. Lo mismo sucedió con la imprenta (que Postman relaciona con las revoluciones ideológicas del Renacimiento y la Reforma luterana).
    Así, la existencia de Google naturalmente alterará la forma en la que nos hacemos y convivimos con la información. ¿Eso será malo? La tecnología intrínsecamente no tiene ningún valor pero sabemos desde Caín y Abel que el filo de la hoz que sirve para segar también es útil para homicidios.
    Así, la existencia de Google permite que agreguemos a nuestras informadas vidas un torrente de información. Eso intrínsecamente no tiene valor alguno, pero lo mismo está teniendo consecuencias para estudiantes que agregan a esta tecnología la técnica de «Copy & Paste» para descomprender cualquier conocimiento mostrando como que lo han entendido (y de ello doy fe tras haber dado clase a adolescentes tecnologizados).
    ¿Qué sucederá en el futuro? Es difícil saberlo, pero sin duda alguna, nos acabaremos enterando para sufrirlo o gozarlo, como sea la preferencia.
    Saludos
    Leo CP

  7. M. Bernal-U. dice:

    Uno de los problemas que herramientas como Google tiene es la distinción que para el usuario es información y conocimiento. Sin duda Google nos acerca la información mas no el conocimiento. Este último requiere de un trabajo que ninguna herramienta puede hacer aun por la especie humana. Un trabajo que cada vez mas frecuentemente es menospreciado por el -gran público-. ¿Se dieron cuenta que numerosos comentaristas confundieron los términos al hablar de esta noticia?

  8. ElArturo dice:

    Creo que LeoCP tiene la razón y su comentario es acertado. Tengo que confesar que no he leído el libro en cuestión así que comento solo sobre la pregunta hecha. No solo Google contribuirá a la modificación del formato sino todos los medios que lo utilizan en forma primordial para presentar información. Pero la implicación de que eso contribuirá a nuestra estupidéz no es válida. Recuerdo el comentario de un profesor de literatura que dijo que las campañas para fomentar la lectura están destinadas al fracaso. El futuro ineludible es el texto corto, abreviado y la imágen, sobretodo la imágen. ¿Por qué habría de perder el tiempo un internauta jóven e impetuoso, hambriento de información en leer El Quijote (lo abrevié) si alguien ha facilitado o un video o comentario reducido o un sumario. No hay competencia. Sin embargo, no estará substituyendo sino incrementando la información. Perno sin duda cambiará el formato de consulta y la forma de pensar, pero no necesariamente contribuirá a nuestra estupidéz.Si el jóven quisiera saber más sobre el Quijote también lo podrá leer completo sin acudir a la biblioteca ni a la librería.

  9. ElArturo dice:

    Perdón, me refería a M.Bernal-U.

  10. Luca dice:

    Claro que Google va a cambiar (o ha cambiado) la forma de pensar. Los cambios tecnológicos cambian la forma de pensar (máquina de escribir, imprenta, computadora). No pasa nada, es normal. La reacción en contra de Google es más atribuíble al choque generacional que a cualquier otra cosa.

  11. Ramón Mier dice:

    De un artículo de Nicholas Carr:
    Just as there’s a tendency to glorify technological progress, there’s a countertendency to expect the worst of every new tool or machine. In Plato’s Phaedrus, Socrates bemoaned the development of writing. He feared that, as people came to rely on the written word as a substitute for the knowledge they used to carry inside their heads, they would, in the words of one of the dialogue’s characters, “cease to exercise their memory and become forgetful.” And because they would be able to “receive a quantity of information without proper instruction,” they would “be thought very knowledgeable when they are for the most part quite ignorant.” They would be “filled with the conceit of wisdom instead of real wisdom.” Socrates wasn’t wrong—the new technology did often have the effects he feared—but he was shortsighted. He couldn’t foresee the many ways that writing and reading would serve to spread information, spur fresh ideas, and expand human knowledge (if not wisdom).
    The arrival of Gutenberg’s printing press, in the 15th century, set off another round of teeth gnashing. The Italian humanist Hieronimo Squarciafico worried that the easy availability of books would lead to intellectual laziness, making men “less studious” and weakening their minds. Others argued that cheaply printed books and broadsheets would undermine religious authority, demean the work of scholars and scribes, and spread sedition and debauchery. As New York University professor Clay Shirky notes, “Most of the arguments made against the printing press were correct, even prescient.” But, again, the doomsayers were unable to imagine the myriad blessings that the printed word would deliver.

Deja un comentario