20, Feb 2012

La polémica del plagio

Valdría la pena un recuento de lo que se ha dicho y discutido a raíz del escándalo del plagio. Aquí está la primera entrada (29 de enero de 2008) en el blog de Guillermo Sheridan que identifica los plagios de Alatriste. Éste es su texto "Un premio mal habido",  su crítica a la teoría de la "cita literaria elevada al cuadrado", "Plagiar no es puma" y "El plagiario, el mezquino y la leche." De Zaid, las desgracias literarias y la justicia literaria

Fernando Escalante publicó dos artículos al tema. El primero subraya la relevancia académica del escándalo: "El momento académico es indispensable y precario, frágil. Se sostiene sólo gracias a una serie de recursos de método, que garantizan la calidad de la conversación: la transparencia, la veracidad, la honestidad, es decir, que garantizan básicamente que nadie va a hacer trampa. No tiene mucho misterio: hay dos o tres reglas indiscutibles, y punto. Entre ellas, una muy obvia, es que es absolutamente inaceptable el plagio. (…) A la UNAM le corresponde sobre todo cuidar la vigencia del momento académico, de esa conversación honesta, veraz, transparente, racional, verificable, que es la vida académica. No puede admitir un escándalo así." En el segundo retoma argumentos que desarrolló en A la sombra de los libros sobre los premios, la fama y la literatura. Roberto Breña cree que el episodio es muestra de un problema crucial del debate público en México: la simulación.

Armando González Torres escribió en Laberinto de Milenio: "Nada garantiza que los premios sean incontrovertibles, con todo, disminuir la sacralidad-opacidad que los rodea y exponerlos a un mayor escrutinio al menos haría más difícil materializar la propensión de muchos a traducir poder burocrático en prestigio literario y a figurar como autores sin escribir o, peor, apropiándose de textos de otros."

La entrevista de Alatriste con Carmen Aristegui puede oírse aquí. Su defensa jurídica, redactada por José Luis Caballero, se puede leer en Proceso

Algunos interpretaron el escándalo como una crítica a la Universidad Nacional. Así lo entendió Carmen Parra quien pidió respeto para la UNAM en una carta a La jornada. Rolando Cordera lo expresó en Reforma: "No se puede echar por la borda toda la labor de la UNAM a partir de juicios sumarios, críticas furibundas, como el (caso) que hemos vivido y que resultó en un intento de enjuiciar al Rector y a la UNAM." Aquí respondí. Raúl Trejo Delarbre cuestiona la reacción de las autoridades universitarias frente a una falta grave y lamentablemente común en la academia. Claudio Lomnitz examina en un artículo interesante el código académico vigente. 

Hay quienes sugirieron que la crítica fue abusiva. Torquemadas, inquisidores, una turba linchando a un hombre. María Luisa Mendoza, tituló su defensa de Alatriste, "De cómo se fusila a un hombre." 

Otros consideraron que la denuncia del plagio era conservadora propia de una estética decimonónica. Vivian Abenshushan escribió: "La "honestidad" es un valor importante, pero no para la literatura donde prevalece el artificio, la tergiversación, el juego, la falsificación, la provocación. Ojo: no estoy haciendo una defensa de Alatriste que encarna las clásicas componendas de los premios en este país (el compadrazgo como institución literaria), sino sacudiendo un poco al honorable para articular otras ideas. ¿Es la honestidad un valor estético? Hago una defensa abierta del plagio como estrategia estética siempre y cuando desemboque en obras a la altura de "La vida instrucciones de uso". Para todo hay que tener aspiraciones. Ahí la medida es estética, no jurídica, no moral, no mojigata (palabra que le plagio a un post de Luis Vicente de Aguinaga a quien concedo desde ya la autoría, las regalías y el copyright, porque es de ahí de donde salió este otro post que ya me hizo "perder" toda la tarde.)" En El universal Luigi Amara y Vivian Abenshushan desarrollan esa idea en "Del plagio como una de las bellas artes."

Heriberto Yépes, pide que se distinga el plagio de la apropiación. "El plagio literario es una operación en la que un autor toma crédito de texto ajeno. Pero no del acto de tomarlo. Apropiación, en cambio, es la toma de un corpus textual, de la cual el apropiacionista toma crédito explícito. O implícito gracias a algún guiño o a que la frecuencia con que se apropia (íntegra o parcialmente) de obra ajena lo hace públicamente reconocido como apropiacionista. Diferencia radical: lo que el plagio busca mostrar como Original y Propio, la apropiación desea mostrarlo como no-propio y anti-original." Yépes sugiere que Zaid o Sheridan, tendrían que cuestionar a Octavio Paz por aplicar, a su juicio, el mismo método.  

Para Aurelio Asiain "no hay nada más convencional que el prestigio de lo transgresor." "Distinguir entre el plagio y la apropiación creadora sería más interesante, es sin duda a veces más complejo y no se resuelve, como pretende el funcionario, con ver lo que dice la Ley de Derechos de Autor —como si la definición de un hecho literario pudiera dejarse en manos de una instancia jurídica—, pero tampoco apelando como sanción última a la calidad literaria, noción cambiante y resbaladiza si las hay. La respuesta de Javier Sicilia cuando Evodio Escalante lo acusó de plagio, aunque apenas esboza la cuestión, apunta en el sentido correcto: mientras que el plagio es una usurpación consciente que supone la ignorancia del lector, la apropiación no esconde la mano."

Cristina Rivera Garza escribe sobre la estética citacionista: literatura de diálogo que muta de plataforma en plataforma en un constante proceso de reescritura: de la invención a la apropiación. "Seguramente los DJ de hoy miran con una risita socarrona lo que los escritores finalmente se decidieron a enfrentar como propio y como cierto en su campo de acción. Acaso los artistas visuales bostezan con los dilemas de un gremio que, hasta no hace mucho, poco había tenido que decidir respecto a asuntos de tecnología y autoridad. Seguramente habrá muchas más acusaciones de “plagio” en los años por venir. Poco a poco habremos de aceptar, sin embargo, que lejos de ser transparente, su definición misma configura, al menos en términos estrictamente literarios, el campo de contestación y producción del que han emergido algunos de los libros más interesantes, divertidos, irreverentes, y verdaderamente contemporáneos de lo que llevamos de siglo."

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5 Comentarios

  1. anónimo dice:

    Bien por el recuento, pero como lo presentas es dable cuestionar el consenso incluso de apropiación y plagio per se. Creo la bifurcación es pobre para definir cuándo sí y cuándo no hay un plagio. En ese sentido es superable. Ya nomás falta ‘salir’ del provincialismo que acusa Abenshushan en su texto y comentarios en fb, recuperar incluso escritos sobre el tema del copyright de Wu Ming, la opinión del filólogo Kevin Perromat sobre el plagio literario el 18 de febrero en Reforma o los tuits del 14 de febrero incluso de @Regino67 en materia jurídica, lo cual prueba que Alatriste no plagió ni robo nada aún, cosa que choca con los dichos de Asiain, pero no es experto en materia jurídica, Sheridan menos (recordemos su texto sobre el artículo 24 constitucional que después trató tan bien Woldenberg), por eso y por higiene debe atenderse ese tema.
    También hay un escrito muy recuperable sobre rivalidades y celos literarios en @circulodepoesía de José Luis Díaz-Granados, en tanto siguen sordos y mudos a los comentarios de los demás en sus veredas intelectuales, se meten en más pleitos por la república de las letras, claro está.

  2. jose manuel dice:

    Del dicho al hecho hay mucho texto. Qué bueno que presentas aquí un recuento de los dimes y diretes en torno al tema. Es muy importante desbrozar los intereses de grupo antes de condenar un hecho; más a ún a un individuo.
    Gracias.

  3. AJR dice:

    Y todo esto ¿cómo afecta al Capitán de Pérez Reverte? Es bien sabido que don Arturo «plagió» el nombre de su héroe del del editor de Alfaguara. ¿Qué categoría corresponde al plagiador (confeso) de un (presunto) plagiario?

  4. FMGARZAM dice:

    La verdad es que esto, lo que en un momento pudiera haber parecido algo baladí, algo ubicado entre una guerra de castas privilegiadas y una discusión de lavanderas de patio intelectual, va adquiriendo un enorme valor. En tu recopilación de la discusión y en que se va extrapolando al análisis de la forma del ser (y dejar hacer) del Mexicano.
    ¿Será así nuestra raza, hablará así nuestro espíritu?
    La simulación es una buena veta de análisis. Me recuerda a Usigli y a los Generales (parientes literariamente ficticios) de Allende N. L. a los que les da voz, donde el bueno dice algo como:
    Lo que empezó como mentira, se ha vuelto verdadero, sin saber como, y ahora resulta cierto.

  5. 2383.- Se debe continuar el plagio a la adicción al diccionario y hacer lo que Maria Moliner, llevarlo a la subversión, con la versión personal para evolucionar.

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