23, Feb 2009

¿Periodismo sin periódicos?

Newspaper Paul Starr, profesor de Princeton y autor de un libro reciente sobre los poderes de la libertad ha escrito un artículo largo en el New Republic sobre las consecuencias de una posible desaparición de los periódicos. Los periódicos han sido, desde mediados del siglo XIX, un extraño negocio que produce un bien público: un vigía del Estado, una defensa frente a los abusos privados, un sistema de alarma cívica. Starr registra las evidencias de una crisis que adelgaza los diarios, reduce su circulación, comprime al mínimo sus corresponsalías y mesas de redacción. El aprieto de los periódicos no es asunto menor. Sus efectos en el funcionamiento de la democracia pueden ser gravísimos. Internet puede tener enormes ventajas pero también implica riesgos. La nueva tecnología podrá multiplicar la información accesible, incorporar nuevas voces que antes eran inescuchables, divulgar testimonios directos y una exuberante crítica. Pero también golpea al periodismo profesional. La tecnología puede inaugurar una nueva era de corrupción.

Jaume Guillamet aborda el mismo tema hoy en El país: Quizá esté agotándose el tiempo de los periódicos pero no terminaría con ellos la necesidad de periodismo:

No se agota, en todo caso, la necesidad del periodismo como selección, elaboración e información de los hechos, de acuerdo con criterios de interés público, como investigación y presentación de los problemas de la sociedad, como análisis y crítica con aportación de opiniones fundamentadas.

Compartir en Twitter Compartir en Facebook

7 Comentarios

  1. Luis B. dice:

    Lo grave no es la desaparición de los periódicos, sino el fin del modelo de negocios en que éstos se basan. Me explico: Los periódicos impresos se venden y el consumidor/lector paga por la información. El modelo de negocios de un periódico se basa, principalmente, en vender información (producto) al lector (consumidor) a cambio de un precio.
    Al desaparecer los periódicos impresos y migrar hacia Internet, donde los consumidores ya no pagan por acceder a la información (el NYT y The Economist, por citar ejemplos, han tenido que volver a no cobrar por contenidos), el modelo de negocios que se impone es el de la TV y Radio: El negocio de un periódico electrónico es vender espacio publicitario y, más específicamente, la atención de los consumidores. La información ya no es un fin en sí mismo, sino un medio para un fin: captar la atención de los consumidores, para que vean anuncios comerciales. En este modelo de negocio, los periódicos venden la atención de los consumidores a los anunciantes. Los consumidores somos el producto, la información es el gancho.

  2. EHB dice:

    Me llama la atención que el comentario lo centres exclusivamente en la corrupción que las nuevas TIC pueden producir y pases por alto el efecto cultural centrípedo que puede producir.
    Internet nos puede abrir los ojos al mundo, pero solamente para aquello que nos interesa produciendo una ignorancia del otro y una reducción del intercambio político.
    Me gustaría que exploraras esta cuestión mas a fondo, por favor.

  3. S. Bucay dice:

    Un complemento a la reflexión: http://www.slate.com/?id=2208759

  4. S. Bucay dice:

    Y, aunque más orientada a la creación literaria, «Papel en blanco» (www.papelenblanco.com) informa sobre la mesa redonda organizada por el Instituto Cervantes, «El Blog: escritura y siglo XXI».

  5. Juan Rivera dice:

    No sé hasta que punto influya, pero en la actualidad me parece que hay una crisis de credibilidad en los medios en general.
    Desafortunadamente no hallo el enlace, pero lei un estudio basado en una encuesta que se hizo a editores y redactores de diarios, y en el 70% de los casos, no corroboran sus fuentes porque lleva prioridad poner la noticia lo más rápido posible.
    Es legendaria la fama que tienen los periodicos de no cumplir con la norma de publicar una corrección en la misma sección y con la misma intensidad que la nota que tiene el error. A eso agreguen que en el 70% no se verifican las fuentes y… pues cual es la probabilidad de encontrar notas erróneas, y no hablo solo de errores ortográficos (comprensibles hasta cierto punto).
    Me parece que ahora se les está cobrando esa soberbia. Solo he visto en contados columnistas o locutores que digan que se han equivocado, ofrezcan las disculpas y lo hagan públicamente.

  6. Edgar D. Heredia dice:

    El reto de la reinvención
    Lo mismo se decía hace unos años de la muerte del libro, es cierto que la naturaleza y objetivos de cada una de estas herramientas es diferente, pero lo que creo que si sucederá es que se hará necesaria una reinvención del periodico de sus objetivos y hasta de su formato, muerte al periodismo? no, aniquilamiento del periodismo? tampoco, lo que se hace necesario es una alta especialización en la selección, manejo y presentación de l ainformación, por más canales y fuentes de información el imperativo es la selección de todo ello y su correcta manipulación o manejo para evitar la malinterpretación de manipular.

  7. CQR dice:

    Curiosos comentarios todos, excelentes, pero creo que es necesario agregar que la posible desaparición de los periódicos no es algo meramente económico o de confiabilidad, es también la falta de interés social por saber, fue por ello que nos convertimos en el propósito y dejamos de ser el objetivo, el riesgo de internet, lejos de sus ventajas es la accesibilidad, no todos tienen la posibilidad de visitar el NYT desde su oficina y mucho menos desde su casa, entonces la información real, la que vale la pena, será de acceso sólo para el 12 o 15% de la población -En México-, ahora pregunto nuevamente ¿deben desaparecer los periódicos?

Deja un comentario