17, May 2010

Periodismo presunto

Una de las grandes contribuciones periodísticas de La razón (que cumple un año en circulación) es la publicación de las notas que Gil Gamés toma diariamente al leer la prensa en su amplísimo estudio. Hoy ha descubierto la aparición de un género mexicano: el periodismo presunto.

La mañana del domingo, Gamés buscó información sobre el secuestro de Diego Fernández de Cevallos, pero encontró muy poco, más bien nada. En cambio halló ficciones notables bajo palabras como presunto, trascendido, supuesto, dicen fuentes oficiales. El periodismo de ficción logró en La Jornada un capítulo superior del género. Según la corresponsal Mariana Chávez, “el presunto secuestro” de Fernández de Cevallos “acrecienta las dudas sobre la seguridad en Querétaro”. “Fuentes consultadas”, escribe la corresponsal, “afirman que existe un presunto pacto entre narcotraficantes para no protagonizar enfrentamientos porque allí radican sus hijos y familiares”. Gil siguió leyendo la nota de la presunta corresponsal y llegó a este valle prosístico: “La zona serrana del estado de Querétaro es ruta de paso de Los Zetas, donde tampoco han ocurrido enfrentamientos entre presuntos narcotraficantes o entre éstos y la policía, agregan las fuentes”. Bien leído, a este género periodístico se le podría llamar periodismo presunto.

El presunto Gamés no sacó en claro nada que no fuera la noticia de la desaparición de Fernández de Cevallos, pero leyó retratos asombrosos del panista en los cuales se le adjudicaron toda clase de propiedades, cuentas descomunales a su favor, alianzas políticas sin escrúpulos y empleos extraños en lo que se le describe como apoderado de hospitales, dueño de funerarias, constructor de carreteras del amor y, en fin, una trayectoria de litigante sin freno. Gil encontró de todo menos información, sólo periodismo presunto y algo de redes sociales presuntas en las cuales el panista Manuel Espino dio por muerto a Fernández de Cevallos y más tarde, después de hacer el ridículo, pidió perdón

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2 Comentarios

  1. Creo que el «periodismo presunto» no es algo nuevo, tal vez existen noticias en las que es más facil apreciar su existencia, pero si somos críticos y analizamos otros hechos, en la política se encuentran mucho el recurso de las notas «presuntas». Por ejemplo, sin necesidad de decir el nombre de las Revistas, bien sabemos que en ellas, el periodista lo utiliza elevar el rating, tachándo a ciertos personajes de presuntos yunquistas, presuntos conservadores, presuntos socialistas, etc. Ya colocada la duda o sospecha ésta puede evolucionar a una velocidad impresionante que se puede convertir en una verdad poco cuestionada.

  2. Omar Alí Silva Alvarez dice:

    Sin comentarios Jesús, este post es sencillamente, y evito decir pésimo, innecesario, coyuntural.

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