12, Abr 2009

Blair y la fe

AABT002051 El exprimer ministro Tony Blair escribió hace una semana un artículo en The New Statesman para hablar de su nueva Fundación y de su fe. La religión ha sido esencial en mi política, dice. Al ejercer cargos públicos, no hablaba de mi fe, pero ahora siento la necesidad de hacerlo para contribuir al diálogo entre las religiones. Hitchens y Dawkins saltan indignados con las tesis del converso. Christopher Hitchens cree que Blair ha caído en la banalidad propia de una reina anciana. Richard Dawkins es menos generoso. Solicitando fondos para la fundación, Dawkins concluye: con tantos problemas causados por las religiones, ¿qué mejor solución que promoverlas?

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Un comentario

  1. Geraldina dice:

    Nada tiene de malo que un gobernante practique una religión, siempre y cuando lo haga en su esfera privada y no deje que su fe influya en decisiones políticas. Pero la «conversión» de Tony Blair me parece una traición a los británicos, cómo puedes confiar en un gobernante que te dice algo y al concluir su término resulta que era un ferviente católico -según entiendo- y que esa fe era esencial a su política?
    Creo que Dawkins tiene razón, las religiones han traído más conflictos que arreglarlos y la fundación de Blair no es más que propaganda.
    Aunque esta creencia no la compartan las faldas vaticanas, ayer el obispo de Augsburg, Walter Mixa, dijo que el ateísmo es el responsable de asesinatos en masa y persecusiones como las nacionalsocialistas y las comunistas, pues quien niega a dios, niega la dignidad humana… (!)
    Claro, sin moral cristiana el mundo estaría perdido…. Ja!
    Qué hubiera sucedido si Inglaterra hubiera perdido contra la armada espanola?

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