26, Ene 2009

Talibanes del laicismo

Criticar las palabras del presidente en un acto de la Iglesia Católica implica para la Arquidiócesis de México defender un talibanismo laico. Dice el editorial de Desde la fe, su semanario:

La presencia del Presidente de la República sacó a relucir la furia desmesurada de los 'talibanes del laicismo', aquellos primitivos defensores no del Estado laico, sino de un Estado arcaico. A estos miopes y rabiosos críticos no les es posible aceptar las reglas de la democracia que fatigosamente el pueblo de México ha venido construyendo.

Taliban

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24 Comentarios

  1. Alberto dice:

    Duras las palabras, como de duras han sido las palabras de los críticos de Calderón por asistir al evento de Encuentros de Familias. Así es esto. La reacción me parece legítima, aunque las palabras un poco fuertes.
    Ojalá que la defensa que se hace del presidente en Desde la Fe no ocasione la furia de los “mochos del laicismo” [término que más me parece más apropiado]. Pero no me extrañaría.

  2. Geraldina dice:

    Si defender el Estado laico y aspirar a que el mismo no defienda ni se identifique ni avance una religión específica me convierte en talibana, lo acepto. Soy talibana.
    La critica contra el Presidente Calderón no va contra sus convicciones privadas, ni contra el ejercicio de su fe. En México, como en cualquier otra democracia que aprecia los valores liberales, se debe siempre respetar la libertad de creer. Sin embargo, existe la otra cara de la moneda.
    Ya el filósofo Berlin explicó en sus dos conceptos de libertad, la existencia de la libertad negativa: la ausencia de límites o interferencia de la acción. La ecuación sería entre más libertad negativa hay menos límites y barreras hay para la acción.
    Sin embargo, cuando se trata del establecimiento o avance de una religión por parte del Estado, la Constitución es clara y México es un Estado laico. Laico quiere decir que el Estado no acoge ninguna religión y que no debe apoyar a ninguna en especial. Efectivamente la relación negativa del Estado con las iglesias es igual de limitante a la libertad en ambos sentidos que una relación positiva. Lo que se espera del Estado es que como con los individuos, sea equitativo, no discrimine a ninguna religión pero tampoco favorezca a una. La libertad religiosa implica pues la igualdad de éstas ante el Estado.
    El reclamo que “el talibanismo laico” hace contra Calderón es el de avanzar desde una posición gubernamental los valores de una sóla religión y restringir a todos aquellos que no participamos de los sistemas de creencias cristianos.
    Un Presidente que en ejercicio de sus facultades y en representación del pueblo mexicano acoge un sólo sistema de creencias, viola la Constitución y discrimina todos los demás sistemas de creencias. Se convierte en Presidente de los católicos.
    Eso además, de la discriminación de las familias “no tradicionales” al indicar que de ellas “nacen los delincuentes y los asociales”.
    La Suprema Corte de los Estados Unidos utiliza el llamado “Lemon Test” para verificar si un acto de gobierno viola la separación del Estado y la Iglesia:
    a) El acto debe tener un propósito secular, b) su efecto primario no debe ni avanzar la religión ni inhibirla, y
    c) no debe mezclarse de manera excesiva con la religión.
    El discurso del Presidente no pasaría el Test y la Suprema Corte seguramente lo calificaría de inconstitucional.
    El valor del pluralismo democrático (como proceso) respecto de las creencias religiosas es el de posibilitar el debate de los diferentes puntos de vista, los religiosos y los no religiosos. Pero el Estado siempre debe ser neutral. Y el Presidente Calderón no lo fue en su discurso.
    Finalmente, en estos días se discute la existencia de anuncios ateos en autobuses en Espana e Italia, “dios no existe, vive la vida”. Los obispos consideran esto un acto de blasfemia además de atentar contra la libertad de creencias… son ellos talibanes del estado religioso?
    Al final de cuentas, los mochos del laicismo buscamos la igualdad en el ejercicio de la libertad de creencias. El día que tengamos un Presidente que diga que dios no existe o que la religión verdadera es el Islam, quiero ver qué dirán quienes nos dicen hoy talibanes…

  3. Geraldina dice:

    Casualmente hoy en la sección Tribuna de El País se publica un artículo de José María Lasalle que habla sobre el liberalismo de Isaiah Berlin, pero vale la pena citar aquí este párrafo:
    “Para Berlin, la libertad es básicamente una mirada interrogativa hacia el otro, el que no piensa igual. Una mirada interrogativa con la que desbaratar la ortodoxia de quienes creen poseer conocimientos y principios infalibles a los que habría que someterse con la camisa de fuerza de una devoción quijotesca. Por ello no dudó en defender la heterodoxia y la empatía como instrumentos de una acción intelectual encaminada a desentrañar las claves sobre las que descansa la huidiza verdad y los esquivos principios que cimientan una convivencia pacífica y civilizada.”
    No pude dejar de mencionarlo.

  4. El Oso Bruno dice:

    Absurdo calificar a quienes defendermos el Estado Laico como talibanes. El centro de nuestra indignación “talibana” reside en que la Iglesia católica califica como “antinaturales” a las familias que no son tradicionales y a que Calderón señala, de la manera más arbitraria e insultante, que ser parte de una familia “no tradicional” es causa de criminalidad,. Arrogarse la “naturalidad” para sí mismo y calificar de antinatural a todo lo demás es fundamntalismo en su más pura expresión Eso es lo que hacen los talibanes. Los defensores del Estado laico no queremos que la gente se vuelva atea ni calificamos como “perversos” o “antinaturales” a los creyentes. Simplememnte queremos que la Iglesia Católica deje de aspirar a imponer sus visiones del mundo al resto de la sociedad. Esa es la diferencia: la Iglesia busca IMPONER sus ridiculas y limidads visiones del mundo al resso de la sociedad y califica como “antinatural!” a quines no se ajustan a su visión. Los laicos simplemente queremos que el Estado sea neutral y nos dejen pensar lo que queramos y no consideramos “antinaturales” a quiene no piensan como nosostros. ¿De cuál lado que, pues, el fanatismo? ¡Dónde está la “mochería” laica?, expresión de lo más desafortunada. Hay que entender bien de lo que estamos hablando.

  5. PZ dice:

    Naturalmente la iglesia católica no sabe ni entiende de liberalismo ni de laicismo. Con tantos años que lleva oponiéndose no vamos a esperarnos que de un día a otro se enteren.
    La iglesia en general es quien menos goza de buenas credenciales para hablar sobre tolerancia. Además, no está de más recordarle a la arquidiócesis y a Ratzinger mismo que los derechos humanos no son creación de la iglesia ni tampoco de Jesucristo y, ni mucho menos, se derivan (léase fundamentan) en el credo católico; eso que lo tengan muy claro. En fin, no sobra decir que todos aquellos que criticamos la presencia de Calderón (presencia que se critica no como ciudadano sino como Presidente), no somos ni liberales arcaicos, ni laicos intolerantes, ni demócratas pasados de moda . En cuanto a lo de “talibanes” laicos !qué gracia me ha hecho, la verdad!
    PD Los invito a mi blog para seguir discutiendo.

  6. Guillermo BA dice:

    En efecto, coincido con los los comentarios anteriores, esas declaraciones fueron fuertes por parte de la arquidiócesis de México.
    La iglesia últimamente ha perdido el valor de los comunicados profundos, ya dicen cada cosa.
    saludos desde Tijuana

  7. Alberto Díaz M. dice:

    Señor Oso Bruno: ¿cuál es la diferencia entre la actitud intolerante de la Iglesia y la suya? Es decir, usted puede calificar de “ridículas” a las creencias de los católicos, pero la Iglesia Católica no puede decir que tal o cual cosa sea “antinatural”. Como que no estamos siendo muy parejos… Con respecto a la posible relación entre la pertenencia a una familia no tradicional y la criminalidad, no veo que nadie haga referencia en este espacio a algún estudio serio, científico, sobre el tema. ¿Qué hay en la literatura académica al respecto? ¿Qué dicen los sociólogos, los economistas, etc.? Lo más importante: ¿qué dicen los números? Es decir, aquí se deberían proporcionar pruebas de que lo que Iglesia dice es falso. Este asunto es cuantitativo, de estadística, quiero ver índices de correlación, señores. Tan fácil que sería decirle al Arzobispo: mire, aquí el Dr. Fulanito hizo el estudio X y demostró que no hay relación entre esto y lo otro… Pero no, todos estamos hablando desde nuestra trinchera y así todo diálogo se vuelve tan útil como la quinta rueda del carro…

  8. Omar Alí Silva Alvarez dice:

    Espero que superemos poco a poco el síndrome de la chimoltrufia, aquello de como digo una cosa digo otra, aunque aquí también aplicaría como hago una cosa hago otra. El presidente Calderón acaba de decir que “somos ahora, por encima de nuestras naturales diferencias, una misma Nación, heredera de la insurgencia, la Reforma y la Revolución. El año de la patria será tiempo para la celebración y la alegría, pero también deberá ser un año de estudio y reflexión”. Eso lo dijo en relación a los festejos del bicentinario. Le tomamos la palabra.
    El problema de la política mexicana son sus personajes, sus sujetos activos. En su fuero más íntimo, son absolutamente voluntaristas y caprichosos, les falta seriedad y atropellan su propio sentido común… y los asesores, los asesores ni se diga, no sirven para casi nada que sea realmente significativo, trascendente, están pintados. Pero eso sí, para cobrar sus exorbitantes sueldos…
    No dudo que el presidente Calderón haya sabido de lo gratuitos e incendiarios de sus comentarios, vista su condición de Jefe de un Estado laico, en el encuentro de las familias. Pero desoyó a pepe grillo, prefirió entrar en una controversia a todas luces tonta. Es cierto, peras son peras y manzanas son manzanas, pero haciendo una analogía con las administraciones estadounidenses, en ellas sí hay un sentido completamente profesional de llevar el protocolo y las formas. Aunque predomine “el Dios salve América”, que es general, no se atrinchera ni se limita a una religión tan problemática y agresiva a veces como la católica. Sencillo, asesores y gobernantes TIENEN SERIEDAD Y SENTIDO DE RESPONSABILIDAD, gobierne quien gobierne.
    En México nos tenemos que acostumbrar a vivir con las majaderías, abusos y las formas poco institucionales. Del Presidente de la República hacia abajo. O bien, de un Jefe de Manzana hacia arriba. Todos y cada uno caracterizados por perder piso, totalmente ensoberbecidos y “dueños de la situación” según eso, por la burbuja en que viven y la información privilegiada que dicen poseen, sea de inteligencia o de chisme de lavandería.
    Repito, no hay responsabilidad, no hay sentido de rectitud ni seriedad, sólo voluntarismos. Necesitamos gente que tenga un mínimo de sentido de estadista y no se porte a las primeras de cambio como un gandaya.

  9. kiko dice:

    Dios salve a México… de algunos de sus poco humildes gobernantes

  10. manuel falcón dice:

    La desafortunada combinación de términos del semanario de marras, origina un oxímoron empobrecedor. En ese sentido conviene recordar lo que Savater escribió al respecto en España: “Como está tristemente demostrado, la jerarquía católica en nuestro país considera que se le persigue en cuanto se le cercena la capacidad de perseguir “.

  11. Geraldina dice:

    Sr. Alberto Díaz. No se trata de números a la hora de discriminar se “siente” uno discriminado, y no necesito a ningún científico que me lo corrobore con estadísticas.
    Las “familias disfuncionales” a las que se refirió el Presidente son a las que pertenecemos muchos muchos mexicanos, decir que un hijo de padres divorciados es potencialmente un delincuente es un acto discriminatorio pues pone en desventaja a TODOS los que se encuentren en esa situación.
    Las llamadas familias disfuncionales son familias mexicanas, no importan las estadísticas porque más allá de lo que crea la jerarquía católica o el Presidente, la gente no dejará de divorciarse o de tener hijos fuera del matrimonio y eso Sr. no hace a nadie delincuente.
    En todo caso pondría el ejemplo de Roberto Zamarripa: Los Arellano Felix o “La Familia” son familias tradicionales, no es cierto?
    A veces el rigorismo científico no sirve cuando de lo que hablamos es de un exceso presidencial basado en valores religiosos…
    O será usted de los que aprueba las estadísticas de delincuencia atendiendo al color de la piel?
    El objetivo de esa satanización es, tal y como ayer lo hizo el estado de Baja California, asustar a la sociedad y buscar volver al siglo XIX para prohibir el divorcio, clasificar a los hijos, prohibir el uso de anticonceptivos, prohibir el aborto en cualquier modalidad, prohibir la fecundación invitro, prohibir besarnos, usar minifaldas, escotes… Etcétera
    Necesita estadísticas o mejor le cuento que esa limitación es simplemente violatoria de libertades?

  12. patricia arciniega luna dice:

    simplemente lo admiro. Gracias por su artículo que lastima que esto no este al alcance de más ciudadanos. Ideas y la claridad como las expone urgen en este país, de nuevo muchas gracias.

  13. Guillermo BA dice:

    No defiendo a la Iglesia, pues no necesita que alguien como yo la defienda, tiene más de 90 de millones de fieles en México y por ello es difícil aislar la política de la religión. Pretender que el estado sea laico es una tarea sumamente complicada. No tengo a la mano el dato de hogares mexicanos católicos, pero entre 8 y 9 de cada 10 familias en el país respeta a la Iglesia y lo que diga un representante de este Organismo tiene impacto en su manera de pensar.
    No estoy de acuerdo en muchas cosas que suceden dentro de la Iglesia, pero sería bobo de mi parte desconocer que ha habido bastantes sacerdotes honestos, la mayoría, y sus obras han ayudado a bastantes personas.
    Además en un país inmaduro como el nuestro, ¿no sería mejor profesar la religión católica a la religión “un pobre político es un político pobre”?
    Hace falta que la Iglesia se ponga a trabajar, el último que vino por acá y lo hizo en verdad se llamó Francisco Eusebio Kino.
    Saludos desde Tijuana

  14. El Oso Bruno dice:

    Sr. Alberto Díaz:
    Calificar de “rídículas” las ridículas apreciaciones de la Iglesia es una opinión personal que escribo en este amable blog en uso de mis derechos constitucionales de libertad de expesión. Sí, considero ridícula la creencia que el mundo fue hecho por una entidad superior en siete días hace poco más de cinco mil años,y considero absurdas a, por lo menos, el 95% de las afirmaciones que hay en ese libro de leyendas y cuentos que es la Biblia. Me amparo para decirlo en la ciencia. Ahora bien, dar mi opinión no es sinónimo de intolerancia. Yo considerpo ridículas estas cosas, pero no muevo uj dedo para que la gente que quiera creer estas patrañas lo haga, si quiere hacerlo, e incluso haga de estas cosas sus máximas orienbtadoras de vida. No hago objetivamnte nada para impedir que estas creencias y mitos prevalezcan en la conciencia de quienes así lo decidan, y no lo haría si yo fuese gobernante. Smplemente doy mi opinión.
    La difrencia con la intolerante Iglesia Católica es que ella busca IMPOnER su visón (en este caso) de la familia en base a lo que dice el libraco de marras, señalando como “antinaturales” a las familias monoparentales y otras formas “no tradicionales”, lo que implica una clara discriminación. Imponer o tratar de hacerlo visiones particulares al resto de la sociedad es intolerncia. Dar una opinión personal en uso legítimo de la libertad de expresión no lo es. Así de fácil, Sr, Alberto.

  15. El Oso Bruno dice:

    Y en cuanto a los números de criminales que provienen de familias no tradicionales frente a quienes se “desarrollaron” en cristianas familias “tradicionales”, los obligados a dar cifras no somos nosotros, amigo Alberto, es el Presidente u la Iglesia quienes han hecho una atrevida e insultante afirmación sin prueba o cifra alguna que lo sustente. Una cifra mas a mano es la cantidad de casos de violencia intrafamiliar que se da en estas familias de Dios.¿Conoce usted esas cifras, señor Alberto? ¿Sabe de las graves repercuciones que esta violencia tiene en la psique de los hijos que la padecen, Sr. Alberto? Pues tiene consecuencias graves, quiza tan grandes como las que padecen los niños que han sido violados en católicas escuelas por una buena cantidad de curas pederastas.
    Amen, Sr. Alberto.

  16. Alberto Díaz M. dice:

    Estimado Oso Bruno: concedo, tiene un usted razón al decir que la Iglesia debe respaldar sus afirmaciones. Dejemos la situación como incierta mientras alguién aporta pruebas contudentes. Si alguién ya las tiene, le agradeceré que las comparta en este espacio. Se entiende que no hablo de artículos periodísticos -lo digo con todo el respecto que me merece el género-, sino de artículos en revistas científicas, arbitradas. Sobre lo que comenta de la violencia intrafamiliar, pregunto: ¿la violencia intrafamiliar se da más en las familias católicas que en las no católicas? Y, bueno, mi punto también es el mismo para lo que comenta de las violaciones a infantes: ¿se dan más en las escuelas católicas que en las no católicas? Le agradeceré sinceramente si con números y sin aspavientos puede responderme las preguntas anteriores. Y ya como pilón: ya que el 95% de las afirmaciones del “libraco de marras” son falsas, ¿podría mencionarnos algunas de las que se encuentran dentro del 5% restante? Digo, me da algo de curiosidad…

  17. Guillermo BA dice:

    Sr. Oso: Llamar de esa forma a la Biblia es solo con ánimos de joder, pues una cosa es no creer, pero otra cosa es ofender de esa forma a 90 millones de mexicanos más otros cientos de millones de católicos en todo el mundo, unos milloncitos de Judíos y otros millones de cristianos.
    Eso no es libertad de expresión. Esa es una mal entendida libertad de los que no tienen educación en México, no voy a decir colores de partidos o pseudo grupos democráticos, no hace falta, sobran.
    Muy distinto señalar la conducta de un sacerdote pederasta, pero con nombre, no al ahí se va; muy distinto señalar a un Obispo que posee bastantes propiedades adquiridas con las limosnas de fe de miles de católicos, algunos que ofrecieron ese dinero a Dios en lugar de destinarlo a comprar un plato de comida para un hijo con hambre. Es válido criticar al Papa por portar zapatos que valen años de trabajo de una persona tercermundista, no se vale que la Iglesia invierta en las Bolsas del Mundo sin cuentas claras a sus fieles y sin tener un destino claro para ese dinero que se ha dado para obras de bien, no se vale perseguir a intelectuales por el solo hecho de que no creen en el Dios de los católicos, etc.
    Pero de que le llames así a la Biblia, de ninguna manera es válido, lo correcto es usar la libertad de expresión para Disculparse.
    Saludos

  18. Geraldina dice:

    Una petición para los amantes de las cifras y encuestas, que nos muestren la “bendita” encuesta que dice que 90 millones de mexicanos son católicos, porque ahora resulta que muchos van a misa a escondidas.
    Es una falacia decir que México tiene 90 millones de creyentes igual que lo es dividir a las familias en funcionales y no funcionales para determinar su grado de criminalidad.
    Y al final de cuentas, burlarse de la biblia o los dogmas de una religión pueden ser -para algunos- insultantes, pero definitviamente el Oso Bruno está en todo su derecho de pensar y decir lo que le venga en gana. Afortunadamente México es -todavía- un país laico y con libertades.
    Que rídiculo, disculparse por decir que la biblia es un libraco lleno de mentiras? por qué?
    El que debería disculparse es el Presidente por violar la Constitución.

  19. Alberto dice:

    Sí, Geraldina, el Oso Bruno puede decir lo que se le dé la gana. Está en todo su derecho. Pero sus expresiones no dejan de ser irrespetuosas y arrogantes, además de reduccionistas. ¿Acaso en no creer en un Dios lo hace superior a los demás?
    El ejercicio de la libertad de expresión conlleva también la obligación de la tolerancia. Y el insulto al ejercicio de una actividad religiosa es igualmente equiparable al insulto que se le hace a una persona por ser atea.
    Muchos se rasgan las vestiduras por la asistencia de Calderón al Encuentro de Familias y se sorprenden de los adjetivos de que utilizan las personas que defienden esa asistencia, siendo ellos mismos que hacen uso de ese lenguaje. Parafraseando a un amigo: “talibanes anti-talibanes”.
    Alberto [no el Díaz]

  20. Geraldina dice:

    Estimado Alberto (no el Díaz)
    Bueno habría que distinguir dos cosas: los comentarios del Oso Bruno por un lado y el discurso del Presidente por el otro. El Presidente tiene la obligación constitucional de ser neutral. En este caso, es quien tiene la obligación de ser tolerante (entendido como imparcial)Punto.
    Sobre los comentarios del Oso Bruno no entiendo la discusión, sinceramente, ni veo qué tiene que ver la tolerancia con la libertad de expresión.
    Todos tenemos derecho a ridiculizar las creencias (religiosas o no) de otras personas, por qué no? o usted es de los que considera que el caricaturista danés de Mahoma no tenía derecho a expresarse?
    Si la libertad de expresión estuviera inmanentemente ligada a la tolerancia -como la omisión de intervenir, aúnque lesione mis convicciones- todos llevaríamos bozales.
    De lo que se trata al final del día es de defender la libertad de expresión por un lado y del otro la laicidad del Estado. Si eso es ser un talibán de la talibanización del Estado, pues está usted en su derecho de calificar(nos) como usted mejor prefiera.

  21. Guillermo BA dice:

    Insultar a las personas más que un acto de libertad de expresión, es un acto que demuestra la falta de capacidad de quien lo hace.
    En nuestro idioma tenemos 27 letras que nos permiten componer infinidad de oraciones o frases que convoquen al Dialogo, sin necesidad de construir insultos, pero si se pierde el respeto es preferible como dice en su poema de despedida Alejandro Aura: “cerrar la cuenta, pedir el abrigo y marcharnos”.
    Decir que no se está de acuerdo con el libro más leído y venerado del mundo -el sentido común me lo dice, no la estadística- , no tiene nada de malo, es de respetarse la opinión. ¿Pero para que el insulto? Insultar al de enfrente no es correcto.
    Las palabras no deben de utilizarse ni como espadas ni como escudos, son material de ingeniería que construye puentes a la razón.
    Tomo prestado el cuestionamiento de Alberto (no el Díaz): “¿Acaso en no creer en un Dios lo hace superior a los demás?”
    El dialogo nos hace personas, me disculparán si no muestro un estadístico que confirme mi aseveración.
    Saludos desde Tijuana

  22. Alberto dice:

    Pues distingamos las dos cosas, estimada Geraldina:
    1. Insisto, nadie discute que el Oso Bruno pueda decir lo que quiera, pero la tolerancia [que está muy relacionada con la libertad de expresión] también se manifiesta con el ejercicio de esa libertad. La denostación y el insulto solamente contamina el diálogo civilizado.
    Los ortodoxos de la libertad de expresión a veces se les olvida de los alcances que puede tener el exceso de ese ejercicio.
    Pero bueno, esto es solamente es un blog y el Oso Polar ya está muy grandecito para que se le diga lo que tiene que decir.
    2. El presidente está en todo su derecho de asistir al Encuentro de Familias. Se puede discutir el contenido de su discurso en ese encuentro [contenido con el que no estoy completamente de acuerdo], pero ese acto y las ideas manifestadas para nada viola la laicidad del Estado, siempre y cuando esas ideas no se traduzcan en políticas públicas.

  23. Alberto Díaz M. dice:

    Geraldina: de acuerdo al censo del 2000, en México había 74.6 millones de católicos (o sea, el 88% de la población mayor de 5 años). El número dado por Guillermo BA no es para nada inverosímil si tomamos en cuenta el crecimiento de la población durante los últimos 8 años y el hecho de que no se incluyen a los millones de niños menores de 5 años que seguramente viven en un hogar católico. No creo que toda aseveración requiera una confirmación estadística. Hay ámbitos en los que las matemáticas no tienen cabida. Sin embargo, considero que algunos de los argumentos aquí expuestos requieren un soporte cuantitativo, argumentos tales como la correlación entre pertenencia a una familia “no tradicional” y la criminalidad, la mayor propensión en hogares católicos a la violencia intrafamiliar, la mayor probabilidad de casos de pederastia en escuelas católicas que en escuelas no católicas, etc. Por otra parte, entender la libertad de expresión como el derecho a “decir lo que se nos venga en gana” es incorrecto. No en vano la ley contempla los casos de difamación. Mal servicio hacemos a la defensa del estado laico exponiendo argumentos poco robustos, surgidos más de nuestra antipatía hacia la Iglesia Católica que de los errores que el presidente Calderón haya cometido al asistir al Encuentro Mundial de las Familias.

  24. Juan Carlos Hernández Barrios dice:

    Unos cuantos datos duros podrían ayudar en esta larga discusión. No veo otra forma de realizar discusiones productivas en estos temas controversiales más que partiendo de hechos reales y no de percepciones o buenos deseos.
    Steven Levitt y Stephen Dubner en su libro “Freakonomics”(Harper-Collins, desconozco si existe una traducción al español) muestran un buen ejemplo del uso de información para dirimir este tipo de discusiones (no hay que tenerle miedo a los datos duros, ¡ay! tan poco apreciados por tanta gente).
    Podría suponer que podemos estar de acuerdo en que un buen parámetro para estimar las probabilidades de éxito social de una persona es su desempeño educativo. El cual, a pesar de ser sólo una de las cualidades necesarias en una persona para lograr ser un ciudadano de provecho, puede reflejar muchos otros aspectos que influyen en este objetivo, como, por ejemplo, desde las propias habilidades individuales en un extremo, hasta la responsabilidad gubernamental de proveer oportunidades educativas y de acceso a la cultura.
    Voy al punto. En 1990 el departamento de Educación de Estados Unidos realizó un proyecto monumental llamado Estudio longitudinal de la primera infancia (ECLS, por sus siglas en inglés) el cual midió el progreso académico de más de veinte mil niños, desde el kinder hasta el quinto grado de educación básica, de diversas regiones del país. Se recopiló información diversa, desde género, estructura familiar, estatus socioeconómico, nivel educativo de los padres, etc, etc. El estudio incluyó entrevistas con los padres, maestros y administrativos para realizar preguntas más íntimas, como, por ejemplo, la frecuencia con que se nalgueaba a los hijos, si llevaban a sus hijos a los museos o cuántas horas de televisión veían al día los niños. El estudio realizó una correlación (un análisis estadístico sencillo y poderoso, en cualquier manual básico de estadística podrían entender su funcionamiento general) entre el desempeño educativo y todos estos factores.
    ¡Ta taaan! ¿Qué factores NO tuvieron poder explicativo sobre el desempeño académico?:
    1. Una estructura familiar intacta, es decir, matrimonios unidos.
    2. El cambio de domicilio de la familia hacia una zona habitacional de mayor nivel económico.
    3. Que la madre no trabajara entre el nacimiento de su hijo y el ingreso al kinder.
    4. Que el hijo asistiera a un programa gubernamental de guardería previo al kinder.
    5. Que los padres llevaran a sus hijos regularmente a los museos.
    6. Que el hijo fuera nalgueado regularmente.
    7. Que el niño viera frecuentemente la televisión.
    8. Que los padres leyeran a sus hijos casi todos los días.
    Pueden surgir muchas preguntas, resalto sólo unas pocas: ¿en dónde están los datos que avalan la postura de la iglesia para afirmar que sólo los matrimonios heterosexuales, unidos y cristianos proveen de las condiciones necesarias para el desarrollo adecuado de los individuos dentro de una sociedad?
    ¿Por qué el presidente Calderón arrastra la figura presidencial a posturas religiosas sobre lo que debería fomentarse en la sociedad mexicana para lograr mejorarla?
    ¿Por qué las instituciones republicanas no se sustentan con mayor frecuencia en información científica?
    ¿Por qué se desprecia tanto la cultura científica?
    ¿Por qué el presidente Calderón sustenta las opiniones de la Iglesia sobre la absoluta prevalencia de los valores cristianos sobre otro tipo de valores, como por ejemplo los no religiosos?
    Nomás para no dejar, ¿qué parámetros SÍ influyeron en el desempeño educativo de los niños? (de forma positiva y negativa, ojo)
    1. El nivel educativo de los padres.
    2. El nivel socioeconómico de los padres.
    3. Que las madres tuvieran una edad de 30 años o mayor con su primer hijo.
    4. El peso del niño al nacer.
    5. Que la lengua que se hablara en la casa fuera inglés (es decir, la lengua mayoritaria, dato que fácilmente se podría extrapolar a México, por ejemplo.).
    6. Que el hijo fuera adoptado.
    7. Que existieran muchos libros en los hogares.
    En fin. Saludos.

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