24, Oct 2019

Reyes y el extremismo

Hace un par de meses, en la edición de julio de esta revista, Nicolás Medina Mora Pérez publicó un ensayo brillante y sugerente sobre Alfonso Reyes y, en particular, sobre la manida cartilla que de pronto, después de décadas de desventuras editoriales, se ha convertido en el libro del momento. La lectura es atenta y a la vez imaginativa. Una aproximación tan cuidadosa como osada a ese texto menor. Entiendo este ensayo como la probadita de un ambicioso proyecto. Escondido tras los modos del discurso liberal, se asoma en las letras mexicanas un denso conservadurismo. La reacción subterránea, lo llama con precisión. Pensemos la hegemonía liberal como una estrategia de encubrimiento. El proyecto anunciado no puede ser más pertinente.

“Buena parte de la historia reciente de México —adelanta Medina Mora— se explica cuando entendemos que nuestro país está lleno de conservadores que no se asumen como tales y que en muchos casos ni siquiera son conscientes de ello”. Los conservadores mexicanos no han tenido más remedio que vestir traje liberal. Por eso hay que rascar la cáscara de su vocabulario y hacerse cargo de la pulpa. La pista viene de Leo Strauss. Las grandes verdades intimidan al poder y a la gente. Por eso los verdaderos filósofos necesitan envolver sus hallazgos con el papel de las convenciones. El sabio ha de esconder su mensaje. Hacer la reverencia que exigen príncipes y tribus para entregar sólo a algunos la lección. El crítico se convierte de ese modo en el detective que encuentra la llave enterrada, el tesoro escondido. Revela el misterio que los lectores de superficie no podremos ver.

El artículo completo puede leerse aquí…

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