14, Ene 2013

Sobre Merquior

Christopher Domínguez comenta la próxima publicación de las obras competas de José Guilherme Merquior en Brasil. En la nota publicada en El ángel, CDM resalta el camino de la crítica literaria a la teoría política del ensayista y diplomático brasileño. 

Merquior, como puede apreciarlo quien lea Liberalismo viejo y nuevo (1991), su libro póstumo, fue un liberal clásico, más que un neoliberal. Así lo subrayaron, aliviados e imprecisos, sus adversarios en la izquierda brasileña, algunos de los cuales lo honraron como su interlocutor más frecuentado, como les ocurrió, antes que él, a Camus y a Aron en Francia, a Paz en México. En efecto: lo que a ese crítico de los intelectuales modernos que odian la modernidad, le fascinaba era el siglo diecinueve y "el momento 1830", cuando el liberalismo intenta vacunarse, con cierto éxito, contra los excesos democráticos. Pese a que el estructuralismo lo hizo pasar por un misógalo, Merquior admiraba, sobre todo, a Constant, a Guizot, a Tocqueville. Pero distó mucho Merquior de ser un liberal conservador y en Liberalismo viejo y nuevo se acerca mucho a Bobbio y a otros "social-liberales", convencido de que había que pelearle el alma del socialismo a los marxistas. Creyó, Merquior, finalmente, en la necesidad de un bonapartismo económico: el Estado debe seguir salvando al capitalismo de los capitalistas.

Merquior

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Un comentario

  1. FMGARZAM dice:

    En mi opinión es la burguesía, la pequeña y la mediana, la que con la ayuda del estado debe salvar tanto al capitalismo como al liberalismo de los megacapitalistas y los ultralibertarios y hasta de los filósofos.
    El capitalismo y el liberalismo, tal y como los conocemos desde los últimos 500 a 600 años, es la hechura de aquellos de cara a los poderosos de sus épocas.
    Las concentraciones de poder siempre llevan al abuso.
    (Me gustó el término misógalo, de ahí merito soy, aunque no misó-galas.)

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