25, ago 2014

Conversación a modo

Se entiende que el gobierno defienda su gestión, que argumente el sentido de los cambios que ha impulsado, que llame al respaldo. Se aprecia que finalmente haya un esfuerzo de comunicación pública, tras el encierro de las negociaciones palaciegas. Lamentable que, para hacerlo atropelle a una institución de cultura tan importante para México como el Fondo de Cultura Económica. Sin vínculo con la misión de la editorial, la entrevista constituyó, estrictamente, una violación de su Estatuto Orgánico. El Fondo de Cultura Económica no es un órgano periodístico ni merece trato de agencia de relaciones públicas de la Presidencia. Lejos de ser una conversación a fondo, la editorial organizó una conversación a modo. Uno de los momentos más penosos en la historia de esa casa. Una institución pública de cultura convertida en plataforma publicitaria de la Presidencia. La estructura del programa exhibió, en primer lugar, una perversión de nuestra vida pública que no puede considerarse normal. Un funcionario público conduce un programa televisivo para entrevistar… a su jefe. Los temas que se plantean para guiar la conversación son… los que convienen al jefe y se plantean con la elogiosa etiqueta de sus promotores: Las Reformas Estructurales. ¿El crimen, la inseguridad, la falta de crecimiento? Temas fastidiosos que podrían molestar al Señorpresidente que tan generosamente abre las puertas de Palacio Nacional. El tema único son “Las Reformas” y los periodistas invitados para interrogar al jefe coinciden en lo fundamental con ellas. En un lance de atrevimiento, el director del Fondo de Cultura Económica osó plantear lo que él consideró una “provocación”. Si a alguno de ustedes les hubieran dicho que Peña Nieto conseguiría en 20 meses todo lo que se propuso, ¿lo habrían creído? ¿Provocación? No: piropo. Y los piropos al jefe merecen otro nombre: adulación.

Esa es la mancha que deja el evento. El Fondo de Cultura Económica, una institución capital de nuestra cultura, ofreciendo tribuna al servilismo más obsceno, levantando murallas a lo discutible, masticando las superficialidades del columnismo cotidiano.

Algo aportó esa entrevista: una confesión. Para el presidente la corrupción es un molestia menor, un hábito cultural. Es un fenómeno mundial. Está en la misma naturaleza humana, insistió. Luego soltó su convicción profunda y firme: la corrupción es un fenómeno cultural. La corrupción, “es un tema, yo insisto, de orden cultural.” En una intervención muy oportuna y clara, León Krauze discrepó: la corrupción no radica en nuestro modo de ser, sino en un régimen político fincado, como dijo Zaid, en la propiedad privada de las funciones públicas. Ubicar la corrupción en el espacio de las costumbres es abdicar a combatirlo institucionalmente, es confiar en la intervención de los siglos, disculpar los abusos con excusas antropológicas. La confesión presidencial es en extremo preocupante. Que siga pensando a estas alturas que la corrupción es un tema “de orden cultural” significa que la corrupción existe porque “así somos.” Hacer trampa está en nuestra naturaleza histórica. Peña Nieto apuesta a una solución: ¡la reforma educativa! Tenemos que fomentar valores, principios. No será con mecanismos persecutorios que podremos cambiar nuestra cultura. El argumento del presidente será lamentable pero no es incongruente: si se cree que la corrupción es un hábito cultural, habrá que esperar que dentro de dos o tres generaciones empiecen a cambiar los valores de los mexicanos.

Tal vez Peña Nieto pensaba en la escuelas de su estado natal donde, en lugar de civismo, se imparten lecciones prácticas de vasallaje. Animal político hizo público un documento que merecería un escándalo gigantesco. La oficina de Servicios Educativos Integrados del Estado de México instruyó a los directores de las escuelas públicas que leyeran un mensaje de promoción del presidente y el gobernador. Había que agradecer al presidente Peña Nieto el regalo de 317 mil tabletas. Sí: esa fue la primera lección que recibieron los niños mexiquenses este año escolar. Los servicios públicos presentados como obsequio de los gobernantes. Como la entrevista del Fondo de Cultura Económica, hay que empezar dándole las gracias al Señorpresidente.

Este experimento de modernización ya lo conocimos. Que la modernidad mexicana sea en verdad “nuestra”: corrupta, como, a juicio del PRI, somos.

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21 Comentarios

  1. Manuel Gil Antón dice:

    Cuando vi la “entrevista” Jesús, y se decía que era A Fondo, me caló comprobar que la abyección carece de fondo. Te agradezco expresar con tanta claridad lo que sentimos muchos esa noche, oscura sub duda para El Fondo. Manuel.

  2. Teresa Santiago dice:

    Qué bien que se levante una voz para hacer una crítica justa y de lo más pertinente a lo que fue un evento cargado de servilismo y abyección. Como en los viejos tiempos del PRI pero dizque con un aire de modernidad acorde con los tiempos.

  3. Juan Rodríguez dice:

    ¿De verdad esperaban algo diferente de un personaje como Carreño Carlón? El perfil de este “comunicólogo” está muy lejano del que se requiere para preservar la dignidad de la mejor empresa editorial de México. El Fondo de Cultura Económica requiere que la dirija alguien que haya dedicado su vida los libros.

  4. Ana dice:

    Mi impresión al ver y escuchar a peña, me pereció que no dijo mas allá de lo que ha venido diciéndonos, que las preguntas incomodas no las contesto y se fue por la tangente, y se le nota en la dureza de su cara que estaba incomodo.
    Aaaaahh!!! Y Lily Téllez que lo único que hacia era tirarle flores con la mirada..

  5. Marcella Prado dice:

    Me pregunto cuanto mas tenemos que soportar que adulen a un presidente que ha hecho un trabajo mediocre, puesto que no ha cumplido cabalmente con lo que prometió en campaña. Y mas triste aun que periodistas de cierta clase se tengan que prestar a su juego por que así lo mandan sus jefes. Ah y por cierto en esa “platica” a mi gusto falto P. Ferriz, C. Aristegui, y E. Ruiz Healy

  6. Alfredo Gómez dice:

    Es evidente que en esas dos “cúpulas”,de la comunicación y del gobierno, existe una profunda distancia e indiferencia por sus públicos, cumplen con sus planes de promoción, sin considerar que del otro lado hay interlocución ninguna. Y sí la hay! cuantos son?

  7. Mario Tonatiuh dice:

    Es mi generación (la de los nacidos en los 70’s), la que más está padeciendo una especie de frustración obcecada hacía si misma como resultado de cualquier ezperanza d una vida política “mejor”; un desencanto, ya no triste sino anacrónico, y que deja en manos del cinismo y el sinsentido a nuestra sociedad mexicana sometida a una lucha por llevar la cordura y la evolución lógica y plena por una vida digna… luchamos en vano por ocultar las miserias de una Dictadura cruel, muy cruel y que duele en lo más profundo de nuestros corazones. Yo creo que es la sociedad civíl organizada y silenciosa, la que más puede hacer al respecto de éstos padecimientos. Se ve difícil, por supuesto, pero espero que podamos ser parte de algo más que simples espectadores de la catástrofe.

  8. marco castromarin dice:

    Claro y objetivo el análisis, agregaría el triste papel orgásmico de Lili Telles, penoso en verdad.

  9. Luis Mariano Acevez dice:

    Claro, breve y contundente. Lástima del coro.

  10. MA. JOSEFINA KING dice:

    Un análisis muy inteligente, muy certero. Lástima del tiempo invertido y del triste papel de los “comunicadores”. Muy penoso, horrible, la intervención de la Tellez… ¿Era necesario invitarla?
    Coincido con Krauze, (¿la corrupción es de orgen cultural? ¡Qué lamentable opinión! A los demás ni mencionarlos.

  11. frajare dice:

    es la tónica de cada día ..y lo que mas me irrita es la desfachatez de los spod y los gastos que éstos lleva para convencernos de las reformas son y están ahora para bajar los costosos servicios de luz y agua y gasolinasos..pero nunca nos preguntaron para hacerlas y ahora si nos quieren enquestar para saber que opinamos de aumentar el sueldo..pero éstos aparte de ratas y cínicos ..nos miran como si de veras somos estupidos

  12. jdvictoria dice:

    Lo ridículo es que un “patrón” como Ciro Gómez Leyva, que ha explotado a los periodistas que ha contratado con bajos sueldos, haga alusión a “cómo se puede asegurar que mejorará el nivel económico de la población”, como si el Gobierno pagara todos los sueldos y salarios; porque como jefe, el Gobierno paga muy bien a maestros (16 mil pesos, como media, según Inegi), electricistas, gente del IMSS, petroleros (más lo que se roban en sus cajas negras los sindicatos) y tienen las mejores pensiones y condiciones de retiro en el mundo (¡tres años como liquidación en Luz y Fuerza del Centro!), y apenas el lunes con Leo Zuckerman (Foro TV) y el Primer Plano del 11 aludían a que el presidente “no estaba cacareando el huevo”… Un hecho: los jóvenes que estudien ingenierías vinculadas a la energía tendrán 500 mil puestos disponibles en estos cuatro años, hasta 2018, y si no hay profesionistas capacitados, van a contratar extranjeros (ya en Cuba podrán viajar más, y en Sudamérica habrá oferta, sólo por hablar de hispanohablantes de primera mano); o sea, habrá condiciones en estos segmentos que superan por mucho la situación actual.

  13. PEdro FLores Crespo dice:

    Mientras los medios oficiales lo presentan como el gran reformador, Peña Nieto les falla. La corrupción está en los genes de los mexicanos. Balazo en el pie señorpresidente.

  14. […] Carreño Carlón ha respondido a mi artículo de ayer. Reforma la publica hoy en la página 11. La leo con estas notas al margen. Pronto […]

  15. Bonifacio Barba dice:

    No sé en qué radica la sorpresa; es el modo habitual de la ‘des-comunicación’ presidencial. Ya no necesita que los ciudadanos voten, ya tiene el poder presidencial -incluido el extraconstitucional-.
    La sorpresa estaría en una comunicación diferente, coherente con su oferta de campaña de una “presidencia democrática”.

  16. […] el revuelo generado por los dimes y diretes entre Jesús Silva-Herzog Márquez y el director del FCE, José Carreño Carlón por la entrevista (gestionada por el FCE) que le […]

  17. […] el revuelo generado por los dimes y diretes entre Jesús Silva-Herzog Márquez y el director del FCE, José Carreño Carlón por la entrevista (gestionada por el FCE) que le […]

  18. Barbara Zepeda dice:

    Soy una estudiosa de las dimensiones históricas de la corrupción política y he encontrado que en el caso mexicano (e hispanoamericano), ésta tiene un carácter cultural. La corrupción es parte de la cultura política de México (que no es lo mismo a que sea parte de la cultura mexicana). No coincido con que si determinamos que la corrupción es cultural, nos debamos cruzar de manos porque ya todo está perdido. Las culturas también cambian, muy despacio, pero cambian y se pueden hacer cambiar con las políticas adecuadas de educación, sociabilización y por supuesto aplicando la ley sistemáticamente. Otra cosa sería que lleváramos la corrupción en los genes, si eso fuera posible ahí sí estaríamos fritos. La cultura no es lo que somos, no es parte de nuestra naturaleza, es algo que se construye socialmente. La cultura política es la forma en que concebimos lo político, las reglas del juego político, el horizonte de acciones posibles de lo político y los políticos y sí, nuestra cultura política incluye muchas formas de corrupción que datan incluso desde antes de la era priísta: visión del cargo público como propiedad privada, enriquecimiento a costa del erario, nepotismo, patronazgo y clientelismo, favoritismos de todo tipo, contrabando, fraude electoral, etc. Nuestra política es corrupta lo cual no implica que todos los mexicanos seamos corruptos, ni siquiera equivale a que todos los políticos sean corruptos. Los políticos honestos reconocerían, si les preguntamos, que se mueven en un medio muy corrupto. El combate a la corrupción desde el gobierno o la sociedad puede empezar ya, mañana mismo, pero tomará tiempo librarnos de ella y no desaparecerá completamente ya que incluso en los limpísimos países nórdicos periódicamente sale por ahí una que otra oveja negra.

  19. […] que un grupo de periodistas platicó con el presidente, Jesús Silva-Herzog Márquez señaló (“Conversación a modo” en Reforma del 25 de agosto) como problemático que el gobierno federal usara al Fondo como […]

  20. […] Básicamente, Silva-Herzog ha sostenido que el FCE no puede usarse con fines benefactores a la Presidencia de la República, a lo que Carreño Carlón responde que con la coordinación de la entrevista buscó definir líneas editoriales para el FCE. […]

  21. […] [15] Jesús Silva-Herzog Márquez, «Conversación a modo», en Andar y ver, 25 de agosto de 2014. Versión electrónica en: http://www.andaryver.mx/lunes/conversacion-a-modo/. […]

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