09, May 2011

¿Justicia de lo impresentable?

Got HimAl anunciar al mundo el operativo que terminó con la muerte de Osama Bin Laden, el presidente Barack Obama declaró con sobriedad y convicción que se había hecho justicia. Después de diez años haber sufrido el peor ataque de su historia, Estados Unidos encuentra al arquitecto de la destrucción y lo elimina. Tengan ustedes por seguro que Bin Laden no volverá a caminar sobre la tierra, dijo el presidente norteamericano. De la tenacidad, del poder y de la eficacia de la intervención en Paquistán no cabe la menor duda. El gobierno de los Estados Unidos no olvidó al cerebro del 11 de septiembre y con extraordinaria paciencia fue armando un complejo rompecabezas para ubicar el refugio del más maléfico terrorista de la historia. La intervención fue eficaz como un disparo en la cabeza. Eliminó al temible enemigo sin mayores costos para el ejército norteamericano. Se hizo de información valiosísima, regaló popularidad a un presidente menguado y reactivó el abominable nacionalismo. Muchos pájaros de un tiro. Pero, ¿puede aceptarse el argumento del presidente norteamericano que describió la acción como una hazaña de la justicia?

Bajo ningún concepto razonable puede encomiarse el asesinato de Osama Bin Laden como un acto de justicia. El presidente de los Estados Unidos quiere que en nuestra cabeza esté la tranquilidad de que el productor del 11 de septiembre no volverá a ver la luz. Pretende obviar las circunstancias en que fue abatido, como si los procedimientos fueran irrelevantes en cuestiones de justicia. Lo que cuenta, lo único importante es la desaparición del malvado, parece decirnos el Premio Nobel de la Paz. Su estrategia argumentativa es inaceptable: si de justicia se trata, cuenta tanto el método como el desenlace. El asesinato de Osama Bin Laden fue un acto de fuerza, un eficiente operativo de la venganza, una demostración de tenacidad y determinación. De justicia, ni el asomo.

A pesar de que las versiones oficiales han cambiado a lo largo de los días, hoy parece claro que el escondite no era un arsenal, el perverso estaba desarmado cuando fue ultimado, no empleó a una esposa como escudo, los soldados norteamericanos no corrieron en ningún momento riesgo personal. Hubo un solo acto de resistencia que fue remontado con relativa facilidad por el comando. De acuerdo a esto, el sometimiento y la detención del terrorista eran posibles. A Osama Bin Laden pudo habérsele juzgado ejemplarmente, pero todo parece indicar que la intención del operativo era matarlo. El gobierno norteamericano se funda en una ley de emergencia: el presidente de Estados Unidos tiene autorización para aplicar todo el poder a su alcance contra quienes planearon los ataques terroristas. Eso dispone una ley de la era bushiana que evidentemente reprueba toda exigencia democrática. Un hombre autorizado a hacer ¡cualquier cosa! a quien considere responsable de una atrocidad.

El asesinato de Bin Laden ha mostrado la superficiliadad de las convicciones liberales en buena parte del mundo occidental, comenzando con la mayoría de sus gobernantes. Decimos y repetimos que todos los criminales merecen un juicio. Creemos que los delincuentes, por horrendos que hayan sido sus actos, merecen una oportunidad para defenderse. Muchos consideran la pena de muerte como una pena bárbara e inhumana. Pero ahora, tratándose de Osama Bin Laden, parece que están dispuestos a hacer una excepción. En principio hay que juzgar a todos… pero este hombre era el peor terrorista. Todos merecen ser tratados como inocentes hasta la demostración de su culpa… pero este criminal había presumido como obra suya el infierno de las torres gemelas. Estoy en contra de la pena de muerte… pero en este caso es justo que se aplique, incluso sin juicio. Eso fue el fin de Bin Laden: una ejecución extrajudicial. El mundo la celebra.

Perdimos la oportunidad de tratar a Bin Laden como se trató a los nazis tras la Segunda Guerra Mundial. Los responsables del exterminio no fueron pasados por la cámara de gas para dar satisfacción a los sobrevivientes: fueron procesados, se les dio oportunidad de defenderse; fueron condenados. Así lo hicieron admirablemente los españoles con los terroristas de Al Qaeda que volaron los trenes de Madrid. El triunfo de la fuerza no es nunca argumento de justicia.

Es significativo que el presidente Obama haya decidido guardar como secreto de estado las imágenes del cadáver. Nosotros no somos así. Somos fuertes y tenaces. No olvidamos a los que nos hacen daño, pero no presumimos muertos como trofeos, dijo. Celebro esa decisión y pregunto: ¿cómo se concilia su convicción de que el asesinato fue justo y su negativa a divulgar las fotos? Será que la imagen de un hombre bañado en sangre con un orificio en el cráneo no pertenece la iconografía de la justicia. Un rifle no dispara justicia al horadar una cabeza. Nunca.

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12 Comentarios

  1. Rafael Rojas dice:

    De acuerdo. Saludos, R.

  2. Otra vez difiero contigo. Si nos atenemos a los estrictamente legal, lo que hubiese procedido no era que el equipo especial SEAL secuestrara a Bin Laden y lo llevara a la justicia, ya que dicho acto constituiría (como constituyó el asesinato, desde luego) una flagrante violación a la soberanía de Pakistán. Lo correcto, insisto, desde el punto de vista estrictamente legal, era indicar al buen gobierno de Pakistán la sospecha de que en la casa de Abbottabad vivía el terrorista, solicitarle entonces que tuviera a bien averiguar si el supuesto era cierto, proceder entonces la policía pakistaní al arresto y de inmediato solicitar Washington la debida extradición. Pero es evidente que el de Pakistán es un Estado débil (por no decir fallido) en el que por lo menos parte de las poderosas fueras armadas y de los servicios de seguridad tienen su propio juego y han protegido a terroristas y grupos radicales. Bajo esas circunstancias, solicitar la extradición resultaría una gran ingenuidad. Obama tomo una difícil decisión dentro del contexto de una situación de guerra que me parece justificada. Ahora bien, cuando estas decisiones «en el contexto de una situación de guerra» se justifican y cuando no es un tema de muy difícil discernimiento, es verdad, pero entregarse al pensamiento naif de que sólo lo estrictamente legal es procedente en este mundo loco es ser excesivamente cándido

  3. Genaro Moreno dice:

    Estimado Jesús, me parece interesante tu opinión acerca del deber ser y nada más me resta comentarte que en términos de Obama tendrías que acudir a que te analice un psiquiatra. Ya que Obama en su aparición en el programa de “60 Minutos” del Domingo pasado señaló: “As nervous as I was about this whole process, the one thing I didn’t lose sleep over was the possibility of taking bin Laden out. Justice was done. And I think that anyone who would question that the perpetrator of mass murder on American soil didn’t deserve what he got needs to have their head examined.”

  4. Manuel García Rendón dice:

    Jesus:
    Estoy de acuerdo con Pedro Arturo Aguirre en el sentido de que «entregarse al pensamiento naif de que solo lo estrictamente legal es procedente en este mundo loco es ser excesivamente càndido»
    Por otra parte, ¿para que someter a juicio a Bin Laden si de antemano se sabia que no tenia defensa alguna que justificara sus arrocidades y que el final de cuentas iba a ser condenado a muerte?
    Finalmente me parece que confundes el patriotismo expresado por numerosos norteamericanos con lo que tu llamas «abominable nacionalismo» y que olvidas que el objetivo de la mision de los Seals no fue tanto el de cobrar venganza, sino el de eliminar una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos y sus conacionales..

  5. jshm dice:

    Pedro, Manuel: ¿Es justo que el Jefe de Estado integre comandos militares para matar a sus enemigos? ¿Son válidas las ejecuciones extrajudiciales? ¿Valdría ese criterio para nuestros monstruos? ¿Queremos eliminar nuestras amenazas siguiendo ese libreto?
    El problema es tragarse el discurso bushiano de la guerra que autoriza cualquier cosa.

  6. FMGARZAM dice:

    Professor:
    Ante un acto al que no encuentro explicación, al que no me siento animado a condenar, evito los comentarios superfluos y trato de buscar luz en opiniones confiables.
    ¿Que puede saber un ingeniero civil?
    Sigo en mi opinión que data de 9 años, del enfrentamiento entre oscuridades. La Odisea del Espacio (Social Terráqueo) 2001, un HAL (este que no fué creado en la U de Illinois) que se ha descompuesto y nos está destruyendo.
    Si alguna vez he querido conocer las diferencias entre justicia y legalidad, entre liberalismo y democracia, si la legalidad es extraterritorial, los límites del estado, ha sido hoy.
    Solo porque no tolero la jactancia pudiera simpatizar con algo de tu escrito. Yo hubiera dicho: El triunfo de la fuerza no es nunca argumento preferible de la justicia, y no debe ser motivo de jactancia.
    Hoy no dijiste nada valioso. Mudo (Pareces contagiado por los Rayados del universitario de ayer).
    Lástima que ya no vive Don Isaiah Berlin. Me queda la duda mayor en tu interpretación del liberalismo.

  7. Mario G dice:

    Si tender hacia la legalidad le parece Naíf al Oso Bruno (hola), pues lo seremos. Aunque podríamos dejarlo en Idealismo… ingenuo frecuente, pero donde vive la utopía por la que vale la pena vivir.
    EU pudo haber sustraído con vida a BL, bajo la misma violación de soberanía Paquistaní, pero dando oportunidad a un juicio. Y seguramente se le hubieran complicado mucho más las cosas, quizás frustrado, si recurre al procedimiento legal, pero lo grave es; ver, permitir y avalar que EU siga tratando al Mundo como -no personas- -no países- y -civilizaciones no a su altura-.

  8. Cristina Puga dice:

    Estoy completamente de acuerdo con el punto de vista de JSHM. Cierto, era un problema político, hubiera creado un mártir, hubiera abierto un nuevo espacio de confrontación, pero hubiera mostrado respeto al derecho internacional e incluso a las leyes de la guerra. Fue un acto de soberbia de un país que sigue pasando por encima de todas las reglas y de un presidente del que creímos que tenía una madera distinta. Lo increíble es que los gobiernos, incluso el mexicano, lo felicitaron…

  9. Geraldina dice:

    Totalmente de acuerdo contigo Jesús.
    Oso, mantener una democracia constitucional cuesta. Si es Naif pedir que se respete, se vale entonces violar las reglas del juego cada vez que nos cueste un poco más de esfuerzo respetarlas. Quién entonces será el/la que determine cuando es válido hacer excepciones, hay un medidor de maldad?
    TODAS las víctimas tienen su Bin Laden.
    Claro que hubiera sido más difícil todo, qué jurisdicción? qué leyes?, aprehenderlo, defenderlo, juzgarlo, condenarlo, ejecutar la pena – la que corresponda- en fin, pero acaso no vale la pena?
    Decir que se vale por pragmatismo me suena a pereza democrática.

  10. Salvador Garcia dice:

    Me parece estupido de parte de todos ustedes estar usando la palabra «naif» cuando tenemos en español las palabras , «ingenuo», «candido». Pero en fin, hay que meter palabritas.
    Me sorprende que se sorprendan ante la prepotencia de EEUU, quien nació de paises de guerreros, rateros, traficantes e irreverentes como son Inglaterra, Francia, Alemania, españa, y demás Europeos.
    Son grupos que no respetan al prójimo, ni a las leyes, ni acuerdos, ni nada,…es más, ni sus propias leyes; y me refiero a todos los nombrados.
    ¿Que les extraña la felicitación de Calderon? que podrá haber hablado a nombre de todos nosotros, pero no todos estarán de acuerdo.
    En «el mundo real», las cosas así suceden. BL es noticia por lo que hizo, pero, ¿se han preguntado cuantas más ejecuciones se han realizado de igual manera con personajes menos conocidos?
    A veces, no hay que llevar a juicio al culpable cuando es sin lugar a duda, CULPABLE. Esto, no quiere decir, que esté de acuerdo con las invasiones a discreción que realizan nuestros primos del norte, pero son una realidad. ¿Que tan necesarias son? La historia lo dirá; el tiempo, lo juzgará.
    Por cierto, no entiendo a la gente sin personalidad propia que tiene que apoyarse en los logros de otros para resaltar. Me refiero a aquellos que toman los apellidos de los antecesores para poder «briller», cuando pudieron hacerlo con luz propia….¿me explico? Solo ha habido un Silva Herzog, economista 1892-1985, luego Silva(Herzog) Flores, y después, Silva(Herzog) Marquez. Lo mismo aplica para Reyes Heroles, los otros son Reyes Gonzalez.
    Cicerón dijo: EL APELLIDO NO HACE AL HOMBRE, EL HOMBRE, HACE AL APELLIDO…¡UBIQUENSE!

  11. Mario G dice:

    Uff, ahora entiendo porque no te molestas en contestar. Pobre Salvador, escribiendo sandeces como si entendiera «algo»… Gran muestra de estupidez

  12. pipo dice:

    la primera exepcion que pusieron los abogados de los jerarcas nazis fue la de falta de personalidad internacional de los acusados pues las muertes causadas fueron «actos de estado» y no obstante reconocer ese hecho se les juzgo, porque era un mal mayor no hacerlo que respetar a rajatabla un principio del derecho internacional, por ello podría sostenerse que si se trata de violar la soberanía de un país que no puede o no quiere someter a proceso puede resultar incluso jurídicamente aceptable (no analizare este punto «el que sabe sabe» XD) como «mal menor» pero de ahi a sostener que es naif solo porque se dice o pretende que el derecho es puro formalismo no sabe lo que es justicia

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