09, Abr 2018

No te calles, chachalaca

Vicente Fox apoya ahora al candidato del PRI pero sirve, sin duda, a Andrés Manuel López Obrador. Que el expresidente insista en intervenir en el debate electoral es una gran contribución a la causa del tabasqueño. Cada uno de los insultos que dirige al candidato puntero, cada tontería mal escrita que suelta en tuiter, cada anticipo apocalíptico contribuye a la campaña del candidato de Morena. La casa de campaña de Morena debe celebrar cada participación del expresidente porque sus invectivas embonan a la perfección con el relato del lopezobradorismo. Un presidente panista que hoy apoya al PRI pero que, en cualquier momento, podría apoyar al Frente, se lanza obsesivamente contra el candidato de Morena. Fox condensa el prejuicio, el clasismo y la ignorancia. Por favor, no te calles, chachalaca, deben decir hoy los lopezobradoristas. Sigue hablando, sigue tuiteando, sigue soltando la lengua. Recuérdale al país quiénes son nuestros enemigos y qué dicen para enfrentarnos. Que te inviten a la tele, que te entrevisten en la radio, por favor. Habla con soltura y lánzate contra Lopitos y su “perrada”, lánzate de nuevo contra sus huestes de “léperos.” Así llama el expresidente al candidato puntero y así describe a sus seguidores: léperos.

El desafortunado retorno del guanajuatense podría servir para pensar en la carga del pasado inmediato. Esta elección no es solamente un juicio al gobierno de Peña Nieto sino, en buena medida, un juicio a la alternancia. Una elección que servirá para evaluar la política de los últimos 18 años y la economía de los últimos 30. Un voto sobre el desempeño de la democracia realmente existente y no solamente sobre el gobierno actual. Puede decirse que en el gobierno de Fox se incubó la inconformidad que hoy condensa en el movimiento lopezobradorista. Hace 18 años Vicente Fox ganó la Presidencia de la República y Andrés Manuel López Obrador ganó la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal. Representantes de los dos costados de la nueva política, tenían el deber de entenderse. De cooperar el uno con el otro, de oponerse el uno al otro usando las reglas del juego democrático. Se declararon muy pronto la guerra y provocaron la mayor tensión política de la historia reciente del país.

Vicente Fox es el símbolo de la vieja transición. El hombre que llegó a la presidencia a través de la competencia electoral, rompiendo la tradición del poder heredado traicionó la democracia prolongando la vida del corporativismo, cerrando los ojos a los agravios del pasado, negociando la aplicación de la ley, despreciando el valor de las instituciones representativas. Si era deber del primer gobierno de la alternancia el prestigiar la democracia como un régimen de pluralismo eficaz y prudente, Vicente Fox fracasó rotundamente. Debía completar la legitimación de ese sistema de equilibrios pero trabajó para su desprestigio. Al final de su gobierno se empeñó en bloquear, por todos los medios posibles, a su adversario. ¡Cuánta esperanza ahogada en el gobierno de Fox! ¡Qué oportunidad histórica tirada a la basura! Fox representa la ilusión y la decepción democrática; la ingenuidad que acompañó su nacimiento y el cinismo de su final. Creer primero que todo es posible gracias a la democracia para llegar a la conclusión después de que la democracia lo obstaculiza todo. La vieja transición se limitó a abrir el acceso al poder pero no se planteó con seriedad su reorganización. Hace 18 años el panista ganó la presidencia de la república con un mandato claro. Nunca tuvo la menor idea de qué hacer con la encomienda. Se propuso derrotar al PRI, “sacarlo a patadas de Los Pinos”. Su desgracia y, sobre todo la nuestra, fue que lo logró. Después de su triunfo no tuvo nada que ofrecerle al país.

López Obrador quiere ser el símbolo de una nueva y más profunda transición. Una que no solamente signifique mudanza de partidos sino un cambio en la manera en que se ejerce el poder. Una que no sea solamente una transición política sino, sobre todo, económica. Si el radicalismo de su denuncia seduce a grandes franjas del electorado es porque los encargados de cuidar las instituciones democráticas traicionaron la encomienda desde el primer minuto. Es por eso que la reaparición de Vicente Fox es uno de los regalos más preciados que pudo haber recibido el tabasqueño.

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Un comentario

  1. María René Montero Mora dice:

    Señor Silva Herzog-Máquez
    Cuánta Razón tiene.
    Vote por ese pelmazo y tuve los sueños que usted señala, soy Mtra. Yucateca, avecindada en la capital de Veracruz, y trabajé con entrega y pasión absoluta. Dedicación, convicción,para hacer de nuestros maestros seres pensantes,.la patria, la sociedad y no el gobierno fueron primero; ya eran ladrones y corruptos cuando comienzo mi vida magisterial en 1971, el tiempo del carro completo ud.sabe y el compadrazgo con la escoria política y los mismísimos Durazos* fue ley , éramos pocos, muchos habían abdicado al conformismo y la pereza, “si los gobernantes hacen como que”… nosotros porque no?, etc.
    Se me acabaron los sueños, soy jubilada de la coalisión de pensionados Copipev, esos a los que Flavino Ríos Alvarado, un pillo más, nos correteó con sus fuerzas del orden en diciembre de 2016.
    Comprenderá que entiendo de corrientes, posturas ideológicas, política educativa…etc. etc. .pero el tiempo de soñar con el futuro se está terminando, en lo individual..a las generaciones jóvenes de mi tiempo les comparti todo me esfuerzo intelectual, no creo en los futuros de Meade. Reconozco capacidad y valor en Anaya, pero por Dios se alió con Dante Delgado, el bandido de bandidos , multimillonario, que como tantos otros, sustentó su fortuna enmedio y sobre la pobreza, que digo miseria endémica de los veracruzanos, recientemente puesta al descubierto en el duartismo.
    Se acabó la esperanza nos lo robaron todo, el Estado Benefactor vive sus últimos días con respiración asistida, de cual futuro nos hablan?, la tecnología siii, para quiénes Joven Silva. La manera de llevar la economía (y la política) mundial y particularmente la de México depredó, con la venia de los gobernantes los últimos 30 años, mares, océanos, ambiente, la tierra, los bosques ,etc. se acabó el mercado interno, debemos más de nueve billones (y los estados de la República idem) al banco mundial o como se llame ahora;
    la inseguridad nos tiene en chock, diezmados, nuestros hijos buscan salir del país… no soy lapidaria los logros existen y se deben a quienes intentamos construir y no destruirlo todo: la mayoría de nuestros políticos.
    Perdón por la puntuación, no acabaría buen hombre.
    Por lo pronto reciba mis respetos , le conozco desde que comenzaran aquel programa vestidos de negro. Y he comprado su libro los de adelante corren mucho….(nos faltan expertos, estudiosos como usted, pero
    ponderados, que miren también hacía abajo, no muy tirados a los extremos, porque entonces ya no caminara este barco, es tiempo de un serio acuerdo nacional, pero sin los congresistas, de toda la sociedad honrada, de que sirven las leyes,y los mejor y mejor preparados si el poder los embilece. Y aprobar leyes a modo por ahora sí nadie las cumple; no todo es populismo, comprendo los límites de la desigualdad, aún así a mis casi 67 Julios, votaré por ya sabe quién.. aunque agradezco que este gobierno nos está pagando con puntualidad nuestra pensión; por cierto tampoco creo que algún presidente pueda con este desastre social en el corto plazo.
    El nuevo solo debe empezar. Perdón un último comentario; su libro al que me refiero mtro Silva, aporta datos e información muy útil e importante para quien fuimos docentes o académicos, le felicito una muy buena obra.
    A sus órdenes Mtra. María René Montero Mora Viuda de Zilli.
    Le doy mil cel por si algún día quieren venir a Xalapa para hablarnos de su libro, nuestro grupo de estudios de seguridad social de copipev, le recibiría con gusto.

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