15, feb 2008

Esa es la pregunta

Economist_cover_obama
El artículo del Economist por aquí.

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13, feb 2008

¿El principio del fin?

Brodner_hillary Eso sugieren el impulso de los recientes triunfos de Obama, su ventaja monetaria sobre Hillary, su capacidad de arrebatarle votos en territorios que antes le eran adversos; su ventaja en el careo con McCain… Pero hay quienes ven razones para no darla por muerta. John Dickerson, Matt Yglesias y John Zogby creen que la campaña demócrata no ha terminado. ¿Será?

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13, feb 2008

Parodias denigrantes

Por fortuna, gracias a la reforma electoral, en México no veremos parodias tan denigrantes como ésta:

que incivilmente ridiculizan videos como éste:

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13, feb 2008

La música en la capilla

Rothko_seagramEl último capítulo del recorrido de Simon Schama alrededor de los poderes del arte examina a Rothko. En los documentales que preparó para la BBC recoge la primera impresión que tuvo al ver los cuadros que iban a colgar de las paredes del restorán del Four Seasons. Con una narración envolvente, con precisión, profundidad y soltura cuenta en ese extraordinario documental que es The Power of Art, la historia de su búsqueda y sus hallazgos y el peso de sus angustias.

"El silencio es tan preciso," decía Rothko. Y quienes visitan su capilla oyen música. Conozco dos reacciones musicales al templo de Houston. La primera es una pieza de Morton Feldman, discípulo de John Cage. El quinto movimiento es bellísimo:

Morton FeldmanRothko Chapel 5

La otra lectura musical de la capilla es la canción de Peter Gabriel "Catorce pinturas negras." Tras los lamentos de un instrumento armenio, la voz evoca el dolor, el sueño y el cambio.

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13, feb 2008

La capilla de Rothko

Rothko_chapel

El camino a la capilla de Rothko es una preparación para el encuentro. Hay que dejar atrás las carreteras y despojarse del coche; abandonar esa ciudad sin cuidad que es Houston y llegar al apacible barrio de Montrose donde aparecen el pasto y los árboles. Un estanque presidido por el obelisco roto de Barnett Newman acoge al visitante y lo prepara para el ingreso. El edificio originalmente pensado por Philip Johnson anticipa el templo con gravedad románica. Se ha bordado así el recogimiento para acceder al refugio meditativo.

En 1964 Rothko recibió el encargo de John y Dominique de Menil para pintar los cuadros que se instalarían en una capilla de Houston. Rothko celebró la invitación: tendría finalmente un espacio plenamente suyo para alojar sus enormes lienzos. Sus cuadros no serían ornato en un restorán ni alhaja de coleccionista. Su pintura sería la protagonista de un templo—no: su pintura sería el templo. Total control para el obsesivo artista. Dominio sobre el edificio que alojaría las pinturas (por lo cual terminaría peleado con Johnson); mando sobre las luces y la colocación de los cuadros, sobre la materia de las paredes y la textura del piso. El encargo le ofrecía algo más importante para él. En la capilla alcanzaría su deseo: abrazar al espectador, absorberlo, atraparlo. El pintor que devora al espectador. Quince años antes de emprender el proyecto de la capilla, Rothko había dicho que “un cuadro vive de la compañía, expandiéndose y estimulándose en los ojos del observador sensible. Muere de igual modo (…) Cuán a menudo debe verse perjudicado por la mirada del insensible y por la crueldad del impotente.”

Rhotko_estudio_capilla Rothko vio en la capilla la culminación de su obra. Un espacio octogonal ocupado por enormes cuadros negros. Negro sobre negro, púrpuras ennegrecidos, grises quemados, negrísimos negros. Variaciones sobre la monocromía. Dispuestos en solitario o en trípticos, los lienzos son iluminados por luz tenue y silencio. El peregrinaje artístico de Rothko concluye en una tragedia. La capilla se anuncia como un templo para cualquier culto. Yo la sentí como el oratorio de un mundo sin Dios. El espacio hechiza porque esculpe el sufrimiento, la soledad o, más bien, el abandono. Si hay un santo al que se consagra esta capilla es al místico que los ateos veneramos: Blas Pascal. Una casa para el silencio, la oscuridad, las tinieblas. Éste no es el domicilio de la esperanza. La angustia por “el eterno silencio de los espacios infinitos” se vuelve carga física ante el pasmo. La tristeza que la capilla comunica es la de Pascal: el hombre es una paja perdida en el universo mientras el creador de esta miseria se esconde y calla. Absorto por la eternidad de los negros, el espectador se palpa insignificante y se abisma, como apunta el filósofo en algún párrafo, “en la infinita inmensidad de espacios que ignora y que lo ignoran.”

A diferencia del resto de sus pinturas, los cuadros de la capilla no esbozan horizonte. Las abstracciones que hicieron tan famoso a Rothko no dejaban de hacerle guiños al mundo: un ventanal, una columna, el cielo. Sí: creía que las formas acentuaban la banalización y estorbaban la expresión de nuestra tragedia. Pero en sus colores soplaba el viento, se insinuaba la vida. Aquí, en los negros de su capilla, el neoyorkino cancela cualquier evocación de fraternidades. Aquí no hay tiempo: es el helado abrazo de la nada.

Rothko no asistió a la inauguración de la capilla. Un año antes de que las obras concluyeran, se hinchó de pastillas y se cortó las venas en su departamento de Nueva York.

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11, feb 2008

Las familias en el poder

¿Cuál ha sido el efecto de Bill en la campaña de Hillary?
Andrew Sullivan aventura una explicación psicológica: el marido busca ayudar a su mujer y al mismo tiempo la boicotea. Otra razón, dice Sullivan, para rechazar una presidencia familiar. Habría que aprender de los Bush. Nunca hay que subestimar las rivalidades familiares.

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11, feb 2008

Prosa contra poesía

Hillary_obama_2Hillary Clinton conoce y entiende los engranajes del poder. Durante años vio su complejo movimiento desde un mirador de privilegio e intentó (sin mucho éxito, por cierto), manejar sus hilos. Se ha curtido en el pleito, padeciendo y sobreviviendo los ataques más feroces de la política norteamericana. Realista, sabe bien que el camino del poder está repleto de espinas, trampas y traiciones. Conoce los mil y un obstáculos que asaltan cualquier propósito político. Comprende los vericuetos de la gestión administrativa y puede disertar durante horas sobre los detalles más técnicos de sus propuestas. Su cerebro despliega con orden números y anécdotas; opciones internacionales y experiencias históricas. Clinton tiene ideas, esas ideas desembocan en propuestas y éstas esbozan un cuadro de acciones, calendarios, prioridades. Esa es su plataforma: sé qué hacer desde el primer día. No soy una improvisada. Represento la experiencia.

El problema es que la experiencia parece una virtud fuera de tiempo. La maestría administrativa, la destreza en el manejo de los instrumentos del poder no son particularmente atractivos en un país y, sobre todo, dentro de un partido urgidos de cambio. Cuando ese ánimo de renovación se impone en la atmósfera, la inexperiencia resulta un costo que la gente está bien dispuesta a pagar.
Para leer el artículo completo…

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10, feb 2008

World Press Photo 2008

Se han anunciado los premios de fotoperiodismo World Press Photo de este año. Una fotografía de Tim Hetherington, publicada en Vanity Fair ganó el primer lugar. El reportaje original se puede ver aquí.

Hetherington_afganistn

Aquí se encuentran otros reconocimientos del año. Y por acá un registro de ganadores de años pasados.

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07, feb 2008

Tríptico

El tríptico de Francis Bacon "1974-77" se vendió en 46 millones de dólares. Aquí es gratis:

Bacon_trptico_2

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07, feb 2008

Lo racional y lo razonable

Savater aborda la moda intelectual de pensarlo todo desde la biología evolutiva. De acuerdo a esta perspectiva, sólo tiene sentido el abordar asuntos éticos desde sus fundamentos biológicos o sus principios neurológicos. Responde Savater:

Aquí como en otras ocasiones, vuelve a comprobarse que el mayor peligro de las vanguardias es adelantarse tanto a su propio bando que acaban pasándose al enemigo. Porque nada contribuye tanto a reforzar la creciente marea oscurantista de quienes sostienen que sin religión no puede haber moral como descalificar cualquier reflexión ética por suponerla un subproducto inconfeso de la mentalidad religiosa. (…)

Los descubrimientos científicos de la psicología evolutiva, la neurología o la antropología nos ayudan sin lugar a dudas a mejorar nuestra comprensión de la conducta humana y su motivación, pero no pueden monopolizar ni mucho menos sustituir la reflexión propiamente ética sobre valores e ideales. Lo que cuenta hoy para nosotros al intentar responder a la pregunta “¿cómo vivir?” no es rememorar con fatalismo las estrategias evolutivas que nos ayudaron a sobrevivir en la Edad de Piedra sino precisar y potenciar aquellas otras que nos permitieron salir de ella. En dos palabras: es preciso no confundir lo racional con lo razonable. Lo racional busca conocer las cosas para saber como podemos arreglárnoslas mejor con ellas, mientras que lo razonable intenta comunicarse con los sujetos para arbitrar junto con ellos el mejor modo de convivir humanamente. Todo lo racional es científico, pero la mayor parte de lo razonable ni es ni puede serlo: no es lo mismo tratar con aquello que sólo tiene propiedades que con quienes tienen proyectos e intenciones. El discurso reflexivo de lo razonable se basa en lo estricta y científicamente racional, pero también en lo que aportan de razonable las tradiciones religiosas, poéticas, filosóficas, jurídicas, políticas, estéticas, etcétera. Sólo los bárbaros, es decir los profetas integristas, pretenden darlas por nulas y no avenidas en nombre de alguna verdad incontrovertible y aplastante, revelada por Dios o por la ciencia. Y ese discurso razonable, por el que abogaron John Rawls y el mejor Habermas entre tantos otros, sigue siendo hoy en la era posmoderna más imprescindible que nunca para valorar las nuevas realidades de la genética, de la tecnología, de la sociedad de la hiperinformación, así como las más recientes demandas sociales y los derechos individuales hasta ahora inéditos.

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05, feb 2008

La imposibilidad de la crítica en México

El fin de semana Confabulario publicó un estupendo ensayo de Armando González Torres, autor de una amable invitación al exterminio de los intelectuales, sobre la imposible crítica en México. De ahí:

La politización de la literatura generó durante buena parte del siglo XX, una frecuente propensión a fragmentar el universo literario mexicano en estancos rivales; a convertir los debates literarios en controversias políticas y a construir un canon dual, en constante pugna. En efecto, durante buena parte del siglo, la crítica y el ensayo fueron identificados como géneros edificantes, que debían aportar a la patria no sólo un canon, sino un instrumento de ingeniería de las conciencias. Así, en el plano literario las discusiones entre nacionalismo y cosmopolitismo, entre arte comprometido y arte puro ocuparon muchas décadas de saliva y tinta. Quizás pueda hablarse, hacia los años 50, de un breve interregno, para que después del 68 la escena literaria y cultural se polarizara de nuevo y la pugna ideológica volviera a trasladarse de modo evidente al campo de la cultura. En estos años de enfrentamientos (el primer Plural vs. La cultura en México, Vuelta vs. Nexos), la élite literaria se dividió en bandos y en gustos casi corporativos (literatura fácil vs. literatura difícil, crónica vs. ensayo) que representaban una escisión estética y política más amplia. Por supuesto, pueden recogerse algunas obras y momentos críticos excepcionales, pero el medio ambiente en general desfavorecía la pluralidad y dificultaba el diálogo literario. Si bien, merced al desgaste de algunos debates y a la consolidación de cuadros especializados, en los últimos años la vida cultural se ha despolitizado, la crítica se ha visto sometida a nuevas presiones, ahora provenientes de los intereses comerciales.

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02, feb 2008

Tres libros sobre Fox

Foxcar En semanas y meses recientes se han publicado tres contribuciones importantes para examinar lo que pasó entre el año 2000 y el 2006. Tres testimonios, tres alegatos, tres crónicas que tratan de desentrañar lo sucedido: un relato firmado por el propio presidente Fox; el recuento de sus principales batallas, según el registro de dos colaboradores cercanos, y la crónica de esos años a partir de una revisión meticulosa de información periodística. La triple reseña está en hojaporhoja. De ahí tijereteo mi comentario sobre el libro "de" Fox:

Nadie que haya vivido en México puede sentirse decepcionado de La revolución de la esperanza, pero resulta difícil no sentirse ofendido. En el recuento de sus años como presidente de México, Vicente Fox no tuvo el cuidado de dirigirse al país que gobernó para reflexionar sobre su gestión, sobre aquellos que considera sus éxitos y los desafíos que ve hacia adelante. Fox firma un libro perceptiblemente tecleado por otro sin buscar siquiera la adaptación a México. Como ha recordado Fernando Escalante en su estupendo libro sobre los libros, en la nueva industria editorial se puede ser autor sin saber escribir. Es el caso de Fox. Su ghostwriter ha maquilado un texto con todas las fórmulas de los libros de famosos, sean políticos cantantes, o adolescentes con problemas de adicción: enternecedores recuerdos de infancia; anécdotas de sus encuentros con otros famosos; confesiones sentimentales y un aderezo de frases citables. El libro es insultante. Fox tuvo una voz en el discurso público mexicano. Hoy está de moda menospreciarlo hasta la burla. Pero era su voz, su tono, su estilo. Era desparpajado y ocurrente, muchas veces pendenciero. Pero también era auténtico, sencillo y, sobre todo, antisolemne. Esa voz no se escucha en este libro dizque escrito por Fox.

De ahí que nos enteremos, gracias a una atenta aclaración, que Los Pinos es “La Casa Blanca de México” y que pretenda vincular en cada párrafo lo que sucede en México con alguna película de Hollywood, con algún político de Washington o algún fragmento de la historia estadounidense. La mala traducción del libro original tiene resultados desastrosos: las muletillas y frases hechas que son comunes en Estados Unidos viajan muy mal al español. Repleto de anglicismos y referido abiertamente al público estadounidense, el libro muestra a un Fox que pretende retratarse como un revolucionario en la liga de Havel, Mandela o Martin Luther King. Describe al México previo a su esperanzada revolución como un típico país latinoamericano, gobernado por el típico dictador latinoamericano y saqueado por los típicos ladrones latinoamericanos. Fox se hace describir como un americano que ha querido vivir el sueño de América. .

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01, feb 2008

La contienda de los espectros

(Según Steve Brodner)

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01, feb 2008

Tàpies

Tapies
"Para mí todo es lo mismo en el universo, por eso no te puedes poner demasiado firme y pretender que una parte es el todo o que una idea es la verdadera y la única razón porque, inmediatamente, puedes provocar todo lo contrario"

Una nota y una pequeña galería por aquí.

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31, ene 2008

Comillas

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“Se es mexicano o se es traidor.”
Andrés Manuel López Obrador, 30 de enero de 2007

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