17, Feb 2012

John Gray sobre el ateísmo de De Botton

Religion for AtheistsJohn Gray comenta en su reseña más reciente del New Statesman, el nuevo libro de Alain de Botton, Religión para ateos. Sólo la arrogancia de la nueva generación de ateos, dice, Gray puede asociar la fe con la tontería. El argumento de De Botton es que el valor de la religión trasciende su veracidad: puede representar valores importante, independientemente de que sus creencias sean inverificables o definitvamente falsas. Su punto es que el debate entre la fe y la religión podría ser mucho más amigable; no es poco lo que el incrédulo puede aprender del hombre de fe. 

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5 Comentarios

  1. Vassilis dice:

    Yo estoy de acuerdo con Gray en este punto, el cual me parece es consecuente con su crítica al proyecto de la Ilustración. ¿Tú ué opinas?
    Saludos

  2. Alvaro Rodriguez Tirado dice:

    Lo que necesitamos son razones, buenas razones, para sustentar la accion moral. Para ello, no necesitamos templos para ateos, como sugiere De Botton. Lo que se requiere es un pensamiento profundo sobre los moves de nuestras acciones, sobre aquello que resulta encomiable o criticable. Este es el espacio logico de la discusión moral y ahí sobran las quimeras y fantasias de la religión.

  3. Danari dice:

    Yo creo que es bastante absurdo tener que asociar los valores humanos a la religión. El humanismo no depende de un ser sobrenatural. La conciencia tampoco requiere de la «amenaza» de un infierno o el premio ulterior a la vida. Encauzar a la sociedad a tener comportamientos éticos basados en la religión es como pretender que los niños se porten bien porque viene Santaclaus o si no sale el monstruo de debajo de la cama.

  4. FMGARZAM dice:

    Professor:
    Gray a veces cae pesado, esta vez se ve bien, esta vez lo que escribe no está mal para alguien de Oxford. Creo que arrogancia es un perfectamente aplicado adjetivo, que combinado con intolerancia nos lleva a una similitud (en actitud) con la antigua arrogancia e intolerancia religiosa que bien conocemos.
    Me recuerda un lectura de la revista Esquire, de la serie what I lerned, acerca del sr. Simplot un gran hombre de negocios, como pocos, un rancherito de Idaho que le atinó a la venta de papas a McDonalds.
    Cuando alguien empieza a hablar de religión mejor me salgo del cuarto; igual hago cuando alguien habla de ateísmo.
    Ahora, no tiene para cuando el mexicano para entender y practicar las virtudes seculares sociales.
    En muy buena parte iglesia y gobierno se han encargado de mermar la existencia de virtudes seculares sociales. Lo demás ha sido el vuelo de la gente.

  5. FMGARZAM dice:

    What I’ve Learned.
    Sorry

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