20, Mar 2013

Alfonso Reyes, periodista

Periodismo - Alfonso ReysFelizmente, la escritura de Alfonso Reyes revolotea de nuevo, ágil y ligera. Liberada de los tabiques de sus obras completas, camina con su cuerpo natural: el libro breve. Desde hace algunos años brota de tiempo en tiempo un librito de Reyes gracias al Fondo de Cultura Económica y el Tecnológico de Monterrey. La colección Capilla Alfonsina fue una idea de Carlos Fuentes quien coordinó el proyecto hasta su muerte. Se han publicado nueve volúmenes de la serie. Entre ellos un librito con textos sobre México, con prólogo de Carlos Monsiváis; y una compilación de sus ensayos y poemas autobiográficos con introducción de Margo Glantz. Ahora se publica una valiosa recopilación de sus notas periodísticas y sus reflexiones sobre el periodismo.

¿Por qué arriesgó la pluma en este género menor?, se pregunta Federico Reyes Heroles en el prólogo del libro. ¿Por qué un escritor con horizonte de civilización habría de distraerse con lo inmediato? Reyes Heroles, también escritor de múltiples
registros, que se ha ejercitado en el ensayo, la crónica, la novela, el comentario político y (aunque parece haberla abandonado) la poesía, sabe bien la respuesta. Alfonso Reyes fue periodista porque entendió la escritura como vocación absoluta, vital. A quien respira redactando no le preocupan los canastos del género. Para Reyes Heroles, que el regiomontano se muestra en el periódico como el sabio que se desprende del manual, el comentarista que se suelta en la página perecedera, el improvisador que crea sin partitura. De ahí la imagen que borda el prologuista: Reyes, saxofonista prodigioso.

Los ensayos que Reyes dedica al periodismo no aspiran a una teoría del oficio pero elaboran—textos suyos, al fin—una moral. Reyes quiere un periodismo para entendimiento, para la convivencia. Admirador del periodismo británico, Reyes lamenta la condición de nuestros periódicos. Publicaciones estrechas, sosas, belicosas, desaliñadas y mancas. Angosto puente con el mundo si el periódico moderno se cuelga de un par de agencias noticiosas y reduce su labor al acomodo de las notas prefabricadas. El periodismo no es si abdica al espíritu de apreciación. Un periódico no puede ser una “sonaja de los hechos.” Es, o debe ser, “escuela de criterio”: colegio cotidiano del pensar, del escoger, del preferir.

La política ha invadido al periodismo imponiendo la vulgaridad de las lealtades binarias: “quien no se embandera difícilmente es escuchado,” dice. Los diarios dejan de ser el espacio de la comunicación para ser reiteración de los prejuicios. Nuestros periodistas: profesionales del ocultamiento interesado, de la glorificación sectaria.

Al hablar de Daniel Defoe, describió la magia de la inteligencia: “Como era un hombre inteligente, revolvía, sin saberlo acaso, los fundamentos de muchas cosas cada vez que se ponía a escribir.” Así, estos apuntes de Alfonso Reyes: hallazgo
natural de los alcances del periodismo. Hacer un periódico no es llenar diariamente los papeles con tinta e imágenes de lo reciente. El periódico es una ventana al mundo pero también es un foro, una escuela cívica pero también estética; centro de información y de reflexión, abastecedor de datos y granjero del gusto. De ahí viene el acento último, o más bien primero, de los apuntes de Reyes. Un periódico es también custodio del lenguaje, es decir, del nosotros. No es tema de gusto. “La función de la palabra es eminentemente moral. A través de ella, escribe, se establece esta contextura nerviosa que se llama la sociedad humana. No se vive sin las palabras. Más aún, en el orden auténticamente humano, sólo se vive por las palabras.”

Por ello llama a conquistar la concisión. En su elogio de un diario pequeño celebra la probidad de la tijera, la moral de la goma de borrar.  “Depurar, abreviar, depurar, ¡qué grata y agradecida tarea! Escribir por el otro cabo del lápiz, es decir: borrando las más veces, ¡qué espléndida disciplina para el que redacta y para el que lee! ¡Qué alivio, qué higiene mental! Y si a esto se añade el interés fotográfico—el disparo de la noticia que entra, de golpe y de una vez, por los ojos—ya está logrado el milagro.”

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2 Comentarios

  1. Juan José García Cruz dice:

    Don Alfonso Reyes, un Personaje que no tuvo desperdicio, ahora sus reflexiones, nos obligan a reflexionar.

  2. Preciso tu artículo Jesús, ya que demuestra que nada a cambiado desde los tiempos de Reyes, al contrario. El periodismo inglés sigue siendo una referencia esencial (quien no lee The Guardian?) mientras que los medios mexicanos son dirigidos (o son propiedad) de la gente más vulgar y prepotente de esta sociedad.

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