30, Ene 2008

La plaga de la equidad

DiccionarioAhora resulta que el crítico debe ser un IFE de la literatura. Reclaman a Christopher Domínguez el tratar a los escritores según el capricho de su gusto, de esconder la galería de sus afectos en la pompa de un diccionario crítico, de olvidos y maltratos imperdonables. Víctor Manuel Mendiola puede tener razón en cuestionar el título de la antología de Domínguez pero no alcanzo a entender los motivos para exigirle al ejercicio crítico la exactitud del censo. Guillermo Samperio ha pedido a la directora del Fondo de Cultura que retire de circulación esta obra nociva. Yo sólo creo que hay que leerla sabiendo que no es un canon imperativo, sino lo que el propio autor anuncia: una antología personal. Entiendo que, al compilarla, el crítico es tan libre de escoger y ponderar a sus autores, como el novelista a sus personajes.

El ¿diccionario? se presenta mañana jueves en la librería Rosario Castellanos.

Compartir en Twitter Compartir en Facebook

7 Comentarios

  1. Regocijado dice:

    ¡Tachido! La prosa impecable y diamantina de Samperio no tiene desperdicio… Se va a poner buena la presentación: ¡aikir!

  2. Edgar Alvarado M. dice:

    No estoy de acuerdo para nada con su interpretacion de las cartas ni de la polemica. No es lo mismo publicar un volumen con el pretencioso titulo de «Diccionario Critico» que un libro de opiniones personales (por ecumenicas y exhaustivas que estas sean). Usted publico en «La idiotez de lo perfecto» (un titulo modesto, adecuado para el tipo de texto que contiene), una «mano» de ensayos basada en sus «caprichos de lector». Bien, desde el titulo mismo ya sabemos a que atenernos: a la parcialidad (con todo lo elocuente o brillante que sea, pero parcialidad a fin de cuentas) del autor. No despierta falsas expectativas, nombra lo que es. Un «diccionario critico», perdone usted, es otra historia. Dominguez hubiera podido añadir EN EL TITULO que se trata de un diccionario critico PERSONAL. Hacerlo con la boca chica, ya en el texto, me parece un engaño al publico, una imperdonable pedanteria del autor, y una gran falta de profesionalismo de la editorial. Usted, que es gente de libros, deberia defender primero que nada el derecho de los lectores, no los caprichos del autor.

  3. Miguel Angel Osuna dice:

    El problema de siempre en la recepcion de toda obra mayor o menormente fallida: La indignacion, la íntima idignación reaccionaria del no incluído. Del reconocimiento de lo fallido a la peticion de la supresión… No podría aprovecharse el despertar de esta cuestión, para que se motiven obras de diversos talantes sobre diversas escuelas o corrientes literarias en Mexico? Los lectores ingenuos que como Mexicanos leemos desde Europa, no merecemos recibir por aca los desatinos de Dominguez?
    Si Samperio acierta, quiero yo mismo corroborar la desmesura del Autor, no creo que se desprestigie el CFE, como no se desprestigia por publicar muchas de las cosas que ha editado… Tenía razon Paz, el problema es cuando el rencor alimenta la crítica (o la recepción de la misma)
    Desde Roma, un traidor a la patria

  4. Miguel A. Osuna dice:

    Perdon, en la pasión por teclear a prisa escribi CFE, por FCE, pido perdon a los electricistas y a los lectores…. desatinos del expatriado

  5. Eduardo Q dice:

    Estimado Jesús, estoy de acuerdo que un diccionario debe contener mucho mas que los gustos del autor. Me parece un titulo desmesurado de Domínguez. Y estoy de acuerdo que tenga sus filias y fobias como todos las tenemos. Pero creo que es un fallo del FCE aceptar darle un nombre que no abarca toda la literatura mexicana. Nadie esta pidiendo que sea el IFE Domínguez pero quizás esta vez fue demasiado pretencioso.

  6. Raúl Zepeda dice:

    Saludos Jesús, yo si comparto la opinión de que fue un error mostrarlo como un diccionario mas del Fondo que personal, sobre todo pude ver en los respotajes que se exagera en la importancia de Enrique Krazue y se minimiza a poetas como Carlos Pellicer.
    Creo que es necesario al menos ver el asunto menos de grupo politico/cultural, algo que criticas en otro post de este blog, por que mas parece el diccionario de Letras Libres que un diccionario de literatura.

  7. A Domínguez Michael le gusta espantar a los lectores y esta vez lo ha conseguido con creces. Desde hace años ha mostrado que la objetividad y la mesura en exhibir sus filias y fobias no son lo suyo. Creo que el escándalo que causa su libro en Mendiola y Samperio es sólo señal de que estos dos autores tienen (o tenían) la esperanza de que el crítico de marras un día se volviera afable y abandonara la torre coyoacanense desde donde avienta bala. Quienes conocemos, así sea de manera somera, cómo se las gasta el anti-Cristopher no podemos asombrarnos del título y de su contenido. El FCE hace su tarea al publicar esta obra (no sabremos nunca si fue por obligación contractual) y es natural que los autores no convidados al banquete de Domínguez se muestren dolidos por marginados, pues se presentan sobre el foro epistolar como seres sensibles y ávidos de reconocimiento.
    Además, toda selección siempre se presta a la polémica. ¿Ha olvidado Mendiola la comezón que hace más de tres lustros causó la aparición de La sirena en el Espejo, antología de nueva poesía mexicana 1972-1989, que él editó en complicidad con José María Espinasa y Manuel Ulacia?
    Saludos.

Deja un comentario