30, Ene 2009

Buruma y la tolerancia

Ian Buruma regresa al asunto de su libro sobre la muerte de Theo Van Gogh : ¿cuáles son los límites de la tolerancia? A partir de la propuesta de un diputado holandés de prohibir el Corán Buruma sugiere en un artículo que publica el New York Times que el discurso liberal puede ser disfraz del racismo y la xenofobia. A Buruma le parece una aberración sostener el derecho a insultar. La libertad es siempre relativa y supone un deber de respeto. Ayaan Hirsi Ali piensa lo contrario: la libertad de expresión no es nada, si no incluye el derecho a ofender.

El artículo de Buruma revive el debate de hace un par de años en el que intervinieron Pascal Bruckner, Tariq Ramadan. y Timothy Garton Ash, entre otros.

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15 Comentarios

  1. Guillermo BA dice:

    Ofender implica en la gran mayoría de los casos un ejercicio pobre de raciocinio, y en algunos casos tirarse un pedo conlleva más neuronas alineadas que buscar camorra.
    Lo que se debe de practicar es la libertad ética -¿habrá de otra?-.
    Por supuesto que la tolerancia debe de llevar límites, ¿donde dejamos la responsabilidad?
    Voto a favor de Buruma, si se pierde el respeto, bye bye.

  2. Eduardo Guerrero dice:

    Estimado Jesús:
    Veo que sigues de cerca esta discusión. Voy a revisar los artículos que mencionas. Me interesa mucho. Esto del «derecho a ofender» sigue sin convencerme. Además, no lo veo en la tradición liberal. Creo recordar una discusión sobre algo parecido a este «derecho» en Bentham y Carlyle. Lo voy a checar. Luego te escribo con calma.
    Por lo demás, te felicito por tu blog. Siempre me ha parecido una delicia.
    Un gran saludo,
    Eduardo

  3. PZ dice:

    Yo no me tomaría tan en serio las premisas de las que parte la discusión que nos presentas. Creo que para criticar -y para criticar bien y con razones poderosas-, al liberalismo, o a cualquier doctrina política, es necesario acercarse a las versiones más fuertes. A mi juicio, ningún liberal coherente sostendría que la libertad de expresión es ilimitada, por tanto, creo que la acusación de Buruma es falsa, por no decir que es un sinsentido. Por cierto, llama la atención que en su libro, este autor no hace mención alguna de las defensas más robustas del liberalismo, pienso en la de Rawls, por ejemplo.

  4. El Oso Bruno dice:

    El derecho a insultar es sagrado.Si empezamos a poner cortapisas al derecho de expresarnos vamos a acabar muy mal. ¿Qué es un insulto? ¿Una ironía, un sarcasmo, un chiste sobre algún político es un insulto? Según Chucho Silva así es. ¿Vamos entonces a prohibir las ironías y los sarcasmos que afecten los sentimientos o el «honor de los miserables políticos? ¡Por su puesto que no, amigos míos! Eso parte fundamental de la libertad de expresión. Los cartones de lo caricaturaitas en los que se burlan de los defectos de los políticos ¿Son insultos? Los sarcamos de brozo u el Oso Bruno, ¿Son insultos? mucho cuidado con definir que es insulto, que podemos acabar mal. Ahora bien, incluso los insultos más abiertos como decir Bush is a dum o Calderón es un pendejos deben ser respetados. Es preferible tolerar excesos soeces que empezar a reprimir.

  5. El Oso Bruno dice:

    Y te reitero Chucho, lo de hoy es Facebook, no seas tan tímido

  6. Guillermo BA dice:

    Estimado Oso Bruno, equiparable a Brozo, lo que señalas es resultado de que no sepamos usar la credencial de elector, en todo caso si el ciudadano empieza por insultar a quien no vota, luego a insultar a quien no votó por el que se considera mejor, luego insultar a quien no te dio el paso en el semáforo o al policía que no te deja ir por no pasar el alcoholímetro, al profesor que no te pasó el mal examen que se presentó, a la mesera que no te sirvió el café como debe ser.
    Vuelvo a señalar que el insulto es reflejo de falta de capacidad, y en el caso de Brozo de sobrado ingenio, pero tienes razón, los seres humanos son incapaces de vivir sin el insulto…
    saludos

  7. El Oso Bruno dice:

    Y mucho me sorprende, Chucho, que después del debate aquél que tuvimos sobre si los sarcasmos e ironías son o no insultos (tú defiendes la tesis de que son, en efecto, insultos) pongas en tela de juicio nuestro derecho insultqar a estos tristes personajes que son los políticos. Por que, según tu propio esquema, los cartones de Paco Calderón del Refroma que tanto te gustan (cómo el de antier que lo pone como el loco que es), o los de la Jornada que pintan a calderón como un enano mequetrefe, son insultos, y por lo tanto su derecho a ser publicados están en tela de juicio, según la muy particular visión de liberalismo de E Guerrero o a la «buena conciencia» del decentazo Gullemo BA, quien pasa de decir que el insulto «es prueba de incapacidad» a reconocer el «ingenio» de los insultos de Broso. ¿En qué quedamos entonces, Guillermo?
    Reitero, tenemos como ciudadanos TODO EL DERECHO DEL MUNDO a insultar a personajes que voven de nuestras contribuciones fiscales y son corruptos, incompetetes prepotentes, mentirosos y/o ignorantes. Se llama «libertad de expresión». No es el caso de la mesera, ni del agente que nos multa. Se trata de presuntos servidores públicos que incumplen o desempeñan mal las responsabilidades para las que les pagamos y los hemos electo con nuestros votos y/o que abusan del poder, se enriquecen ilicitamente, nos mienten, nos mal gobiernan e incluso llegan a ligarse con el crimen organizado. ¡Y todavía quieren que los tratemos con el manual de Carreño en la mano!
    Habrá quien los debata con sesudos argumentos, bien por ellos. Habrá quien los insulte con finos sarcamos, bien por ellos. Y también estaos los millones de ciudadanos anónimos que, con todo derecho y con respeto a los castos oídos de don Guillermo, simplemente los mandamos a chingar a su madre, hijos de puta estos. Es nuestro derecho, que así se mantenga por siempre.

  8. Pedro: Lee lo que digo. Yo estoy en el bando Ayaan Hirsi Ali. Si recojo la idea de Buruma es porque me parece interesante, no porque me convenza. No me convencen las apelaciones a la sensibilidad y al respeto por encima de las razones de la tolerancia–esas sí, parte medular de la tradición liberal. La reflexión de Buruma me parece interesante pero no estoy de acuerdo con su conclusión.
    En esto coincidimos: eliminar el derecho a ofender es proscribir la crítica. Matar la sátira que no es nada si no hiere.

  9. Guillermo BA dice:

    jejeje, me has hecho reír estimado Oso, equiparable a Brozo.
    Quedamos en que a Brozo se le paga para que ironice, pero no le podemos pedir a la gente que se convierta en un Brozo y que se la pasen insultando a los demás…
    Nuestro querido Jesús señala: Matar la sátira que no es nada si no hiere.
    Pienso que las palabras serias y bien estructuradas, llegan a herir más que una ofensa, es más fácil decir ofensas que decir las cosas como se deben de decir.

  10. S. Bucay dice:

    ¿Por qué no cultivar la ironía? Esa sí es recurso de la inteligencia. El sarcasmo, triste degeneración de aquélla, es indolente, siempre tiene el mismo libreto; nacido del resentimiento, su estribillo es el mismo: maniqueo y aburrido. Y el insulto, no es más que otra modalidad de los atajos en los que somos tan versados.

  11. El Oso Bruno dice:

    Muy bien Chucho, tu aclaración me basta. Y don Guillermo, para eso está El Oso Buno, para hacer reir. Lo «seriecito» no se me da, que qiere. Lo invito a conocer mi blog El Oso Bruno. Y Chucho, recuerda: Facebook. Te asustaría conocer las faltas de respeto y lo poco «seriecitos» que son en lo que a ti concierne.

  12. El Oso Bruno dice:

    Muy bien Chucho, eso es lo que quería que aclararas. Y don Guillermo, para eso está el Oso Bruno, para haceros reir. Ya ve que no todo tiene que ser «seriecito y bien estructurado». Visite mi blog un día que no tenga a «sesudos analistas» que leer. Y Chucho, métete a de Faceboook. Para nada te toman en «seriecito». El otro día un tipejo escribió que como te enteraste que Obama usa tangas en vez de boxers te compraste dos docenas de ellas. ¿Es cierto?

  13. Alberto dice:

    Oye Osito Bruno, estás acosando a JSHM. Si él quiere, pues le entra al Facebook, aunque no estaría mal que lo hiciera. Te propongo que le creemos un «grupo» en Facebook que se llame: «Queremos a JSHM en Facebook». Igual y con eso se anima.
    Por otro lado, y regresando al tema que nos ocupa en esta entrada. Se acaba de publicar un libro sobre el diálogo político y como éste se contamina con el exagerado uso del sarcasmo y el insulto. El libro se llama «Snark», escrito por Devid Denby del New Yorker. Y en libro se explica como ese exagerado uso del sarcasmo daña la democracia norteamericana.

  14. hugh thomas dice:

    Buruma alude al viejo problema de como debe reaccionar la democracia ante sus enemigos ideológicos. En este caso ante la radicalización de un Islam intolerante. Al respecto hay dos respuestas fundamentales. La primera que parece derivarse de su crítica es con mayor tolerancia. Una tolerancia que podemos llamar «fundamentalista». La segunda que propone el diputado holandés, es por la vía legal, reprimir algunas manifestaciones de la religión que resultan incompatibles con la vida democrática. Un viejo problema entre la religión y los estados democráticos.
    Quizás ambas cosas no sean totalmente incompatibles, si se logra identificar que es lo que hay que reprimir exactamente y no se hace de modo racista.
    Buruma justifica usar la vía legal al justificar que se prohiba a Hitler pero lo critica respecto al Islam. La pregunta relevante acá entonces es si el Corán es un libro que deba prohibirse para permitir que los valores de la democracia prevalezcan. En este sentido la respuesta de Buruma es apresurada. Según él el Corán es inocente y las motivaciones del diputado son «inadecuadas». No comparto esta visión. Dado que al menos una parte del Islam tiene pretensiones incompatibles con la democracia, debería discutirse si el Corán es una fuente importante de este tipo de valores. Otro asunto es si realmente los Islamistas en occidente pretenden imponer el velo, el confinamiento femenino etc. etc. Esos no son problemas menores.
    Pero este no es un problema de Holanda. En México vemos todos los días la intolerancia de los religiosos hacia los que no lo somos, por prejuicios presumidos como verdades absolutas. Y eso que vivimos en un estado «laico».
    El problema de la intolerancia de la religión hacia los no creyentes o los que profesan otras religiones es de la mayor importancia, dado que la religión es es el tipo de ideología totalitaria mas aceptado. Si la democracia se reprime de criticar la pretensiones totalitarias de las iglesias en esferas donde no debe actuar, habrá perdido su escencia.
    Saludos.

  15. El Oso Bruno dice:

    Va lo del grupo en Facebook, Alberto

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