30, Abr 2012

Periodismo ausente

El candidato del PRI ha hecho de la eficacia su bandera. Prometió y cumplió. Eso nos dice constantemente: es un tipo confiable y tiene el testimonio de los notarios para convencer a los escépticos. En campaña enlistó sus promesas y hoy presume que las cumplió puntualmente como gobernador. Los panistas lo llaman mentiroso. Han tomado precisamente la lista de los orgullos como prueba de un engaño. Los compromisos de los que hacen alarde los priistas son, en realidad, un catálogo de falsedades. Hace unos días los adversarios se enfrascaron en un debate sobre los compromisos de Peña Nieto. En un absurdo duelo al que bautizaron como “la mesa de la verdad” se enfrentaron sin aportar prueba alguna a su alegato. Ratificación de subjetividades en donde el periodismo actuó como el morboso testigo de un ridículo. Fulano dijo, mengano contestó.

El episodio es un enfrentamiento natural: un partido presume éxitos, el otro los llama fracasos. Lo notable en la polémica es el sitio donde se instala el periodismo. Los reporteros acuden puntualmente a la cita del duelo y registran con detalle los dichos y las réplicas. Los noticieros de radio y televisión dan aviso del encuentro y reseñan el altercado. Los opinadores se entretienen con la exhibición. Cada cual encuentra motivo para ratificar sus prejuicios. Pero la pregunta capital sigue en el aire: ¿cumplió Peña Nieto con sus compromisos? ¿Es un político cumplidor o un mentiroso? Por supuesto, hay tantas razones para dudar de la propaganda de un lado como para dudar de la propaganda del otro. Unos presentan el compromiso con colores brillantes y tonadas de optimismo; los otros proyectan imágenes borrosas y música tétrica. La versión del PRI será tan parcial como la versión del PAN. Ambos tienen un interés en presentar la realidad de acuerdo a su conveniencia. Por eso sería indispensable contar con una verificación profesional de los dichos. No es una tarea descomunal. Sería un trabajo elemental, indispensable, obvio. Si el candidato puntero presume haber cumplido 608 compromisos, correspondería al periodismo verificar si, en efecto, los cumplió. No he leído ese reportaje, no lo he visto en ningún lado. ¿Sería muy difícil ubicar cada uno de los compromisos y registrar el estado en el que se encuentran?

Lo que veo todos los días son noticias sobre lo que los candidatos dicen: periodismo de declaraciones. En julio del 2000, el entonces corresponsal del Economist, Gideon Lichfield publicó en Letras libres un artículo donde sostenía que la profesión del periodismo en México consistía en la búsqueda de sinónimos de la palabra dijo. “Abundó. Aceptó. Aclaró. Acusó. Adujo. Advirtió. Afirmó. Agregó. Añadió. Anotó. Apuntó. Argumentó. Aseguró. Aseveró. Comentó. Concluyó. Consideró. Declaró. Destacó. Detalló. Enfatizó. Explicó. Expresó. Expuso. Externó. Informó. Indicó. Insistió. Lamentó. Manifestó. Mencionó. Observó. Planteó. Precisó. Profundizó. Pronosticó. Pronunció. Prosiguió. Puntualizó. Recalcó. Reconoció. Recordó. Redondeó. Reiteró. Señaló. Sostuvo. Subrayó.” El periodista proponía entonces una palabra para describir los vocablos que enmarcan el oficio periodístico en México: dijónimos.

El periodismo como dijonomía: registro de lo que los políticos dicen, olvido de lo que los políticos hacen. Cobertura de lo insustancial, periodismo de trivialidades dedicado a ignorar lo relevante. Hoy la prensa, por supuesto, suele condimentar la colección de declaraciones con la burla. Un largo discurso merecerá mención si el candidato confunde un nombre con otro, si pronuncia mal una palabra, si tropieza con las sílabas. Una entrevista alcanzará los titulares en el momento en que se deslice una agresión. Dijonomía del traspié.

La prensa mexicana habrá ganado espacios frente al poder en el ámbito nacional. Pero no ha podido asentarse como una referencia profesional y relativamente autónoma en el debate mexicano. En esta campaña hay un ausente: el periodismo. Por eso estamos condenados a votar a oscuras. Bombardeo de propaganda que no encuentra el piso de la (relativa) objetividad del periodismo profesional. A través de la prensa podemos enterarnos de lo que los candidatos declaran pero apenas podremos conocer lo qué han hecho. La calidad de la democracia no depende solamente de los políticos, de los partidos, de las instituciones. Depende también de la información y de la crítica del periodismo. Una democracia se alimenta, es cierto, del enfrentamiento de las parcialidades; se vacuna con el profesionalismo de una prensa crítica y curiosa que no se colma con palabras.

 

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13 Comentarios

  1. frank dice:

    Excelente aportación, sin duda alguna el periodismo esta en una fase terminal como otras muchas carreras… Los «intelectuales» de hoy no tienen nada que ver con los personajes de antaño entre los que destacaban personas verdaderamente cultas y formadas, ahora hasta la tesis la bajan la internet y estudian y estudian logrado méritos académicos aunque en la practica no tengan experiencia alguna y todavía dan clases en la universidad, que horror!

  2. Cuando dices: «No he leído ese reportaje, no lo he visto en ningún lado. ¿Sería muy difícil ubicar cada uno de los compromisos y registrar el estado en el que se encuentran?»; sólo faltó decir que tú y los medios donde colaboras, tampoco lo han hecho o si lo hicieron, no lo publicitan, porque las buenas noticias y cumplir en México, no es noticia: «no vende».
    Sospecho entonces que hay un altísimo porcentaje, si no es que el 100% de cumplimiento. Lo que además, salvo que se quiera insultarnos, a los electores del Estado de México, se demostró ampliamente con el respaldo electoral ciudadano al candidato de Peña Nieto y su partido.

  3. J. Cohen dice:

    ¡Qué triste que aquellos quienes llevan la estafeta de la crónica de una era sean tan poco responsables!
    ¡Qué tristeza tal mediocridad en lo que se considera la voz de toda una nación!

  4. Sergio Cañedo dice:

    Agudo análisis no sobre el periodismo sino sobre el pseudo-periodismo.
    Injusta omisión de -es cierto- los escasísimos periodistas que si tenemos!

  5. Ana dice:

    Lo más petético; los opinadores.De acuerdo son parte del entretenimiento cotidiano, pero le peligro es que la gente común y corriente sin tener otras opiniones predica a pie y juntillas lo que estos mercachifes-los opinadores- dicen.

  6. sbc dice:

    Muchos periodistas son una nueva especie de “celebrities” que destacan por la estridencia de su estilo, no por la sustancia de sus ideas. Otros, se solazan en una endogamia cómoda y estéril: sólo discuten entre sus pares o se adulan mutuamente. Algunos -los más engreídos- opinan de todo aunque, sin recato, pongan en evidencia su ignorancia.
    No nos vendría mal un periodismo con una intención más pedagógica; que establezca nuevas alianzas con la ciudadanía para vigilar, exponer y presionar a quienes abusan del poder; que acuda al experto no únicamente para informar, sino para forjar una mayor capacidad de reflexión; que amplíe el ágora y contribuya a mejorar la calidad de lo que ahí se delibere.

  7. Sergio Fernandez dice:

    Con la perspectiva de tu columna me ha quedado la impresión de que, en efecto, los periodistas de investigación se han quedado paralizados con lo q es válido hacer o no, de acuerdo con la ley electoral, y mejor no se atreven.

  8. FMGARZAM dice:

    Excelente, Professor.
    Me había dado flojera leerte sobre ese tema. Hubiera sido un error hacerlo.

  9. Liborio. dice:

    ¿ Ausentes? ¿ Por qué no lo realiza usted ? ¿ Por qué se excluye de la variopinta gama de opinadores y periodistas ? Me da la impresión que un líder como JSHM tiene la posibilidad de corroborar los 608 compromisos cumplidos , pero prefiere pasar la pelota porque le teme al entronizado cara de niño.
    Por las cochinas dudas mejor ni le mueve , no se le vayan a desatar los demonios el primero de diciembre y entonces sí . Es mejor envejecer desde la barrera de la pantalla chica.

  10. Jorge Hernández dice:

    JSHM es analista no periodista. Los recursos son distintos.
    Muy buen post.

  11. Connie Roldán dice:

    Estupendo articulo! Y absurdo, falto de conocimientos, don Liborio! Gracias Chucho, totalmente de acuerdo!

  12. de diciembre y entonces sí . Es mejor envejecer Y absurdo, falto de conocimientos, don Liborio! Gracias Chucho, totalmente

  13. Edwin P. dice:

    Sí hay periodismo sobre los compromisos cumplidos, pero creo que lo que plantea Silva-Herzog es hacer un gran compendio de todos los compromisos (608) de Enrique Peña Nieto , un balance pues; ver si están cumplidos o no y el estatus de los mismos. Considero que no es mala idea, pero para fines periodísticos resultaría engorroso que un ciudadano que no acostumbra leer se chute dos párrafos, al menos, de cada uno de esos compromisos. Han salido publicaciones sobre lo retrasos, inconvenientes y ausencia de esos compromisos, aunque de manera particular, fue lo malo. El ejercicio del PAN no se me hace malo, todo lo que muestra es la realidad, no ha cumplido en esos compromisos, pero el PRI muestra en los que sí, cuento de nunca acabar. Por de más se me hace una discusión, a estas alturas, absurda; que haya cumplido al 0 o al 100 por ciento un compromiso no cambiará la decisión de un votante ni decidido ni indeciso, hay temas más medulares para pegarle a Peña. Ahí está la verdadera campaña.

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